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Argentinos exitosos en el exterior: Se van a Europa, consiguen trabajo en menos de tres meses y cobran hasta 4000 euros

Esteban Cervi es argentino y se mudó a Madrid junto a su pareja y su hija. Viajó con pasaporte italiano en busca de expandir en el exterior Neolo, su empresa de tecnología.

Con el objetivo de conectar a los argentinos en Europa que trabajan en tecnología, Cervi creó un grupo en la red social Slack. Hoy son una comunidad de 725 personas que decidieron irse del país en busca de más seguridad, previsibilidad y mejores oportunidades económicas.

De una encuesta interna que realizaron en el grupo, se desprende que casi el 60% se fue con pasaporte europeo y un 18,3% con visa de trabajo. Sin embargo, solo un 55% tenía trabajo asegurado. Ocho de cada 10 respondieron que consiguieron un empleo en menos de tres meses.

Esteban Cervi, argentino en Madrid: “Yo me fui en busca de reglas claras para emprender, estabilidad económica, más posibilidades de acceso al crédito y la oportunidad de hacer crecer mi empresa en un mercado más grande”.

Según la encuesta que completaron, el 63% cobra entre 1000 y 3000 euros por mes, mientras que un 20% gana entre 3000 y 4000 euros. Los ingresos varían dependiendo el país de Europa.

Yvonne Bonnet, argentina en Barcelona: “El argentino en general está muy bien considerado por el hecho de que somos buenos laburadores y tenemos buen nivel de inglés. Y el que no sabe el idioma, se las rebusca”.

Federico Polesel, argentino en España: “En Buenos Aires no nos iba mal económicamente a mi pareja y a mí, pero aun así era imposible ahorrar y saber cuánto valen las cosas”

Lucía Aguilar, es una argentina que decidió mudarse a España con su marido y sus dos hijos de cinco y siete años en 2019. Tiene una agencia de marketing y habla de inversiones y finanzas en las redes (tiene casi 78.000 seguidores en su cuenta @luliinvierte en Instagram).

“En la Argentina hay un hostigamiento a quien emprende, a quien da trabajo, a quien le va bien. Muchos piensan que la economía es un juego de suma cero, que, si a mí me va bien, es porque a otro le va mal”