Allison Mack.

Cómo operaba la secta sexual por la que condenaron a la actriz de Smallville

La actriz Allison Mack, quien interpretó a Chloe Sullivan en la serie Smallville, fue condenada a tres años de cárcel por su rol en la organización de NXIVM, la secta creada por Keith Raniere.

NXIVM nació en 1998 como un “programa de desarrollo personal y profesional”. Se presentaba como una organización de autoayuda con sede en Nueva York. El grupo fue fundado por Raniere, un programador informático, y su socia comercial, la exenfermera Nancy Salzman.

Entre los seguidores de Raniere estaban las ocho mujeres que él reclutó para que se unieran a DOS (una sociedad secreta conectada con Nxivm), denominadas como “amas DOS de primera línea”.

Cada una reclutaba esclavas adicionales, y esas esclavas a su vez reclutaban a otras. Se suponía que todas debían ser leales a Raniere, quien era llamado “gran amo”.

Para unirse a DOS, las mujeres entregaban una “garantía”, que podían ser fotografías sexuales explícitas para asegurar su obediencia sin cuestionamiento, de acuerdo con testimonios del juicio. Incluso algunas mujeres fueron asignadas por sus amas para sostener encuentros sexuales con Raniere.

Mack se sumó al grupo en un intento de mejorar su vida emocional, igual que muchos de sus colegas de Hollywood. Pero el rol de la actriz en NXIVM y su vínculo con el líder creció tanto que ella fue la encargada de reclutar “esclavas” para un grupo secreto de mujeres que debían dedicarse en cuerpo y alma a Raniere por el resto de sus vidas.

Las mujeres eran mantenidas a dietas de hambre, se las marcaba con las iniciales de Raniere y, en algunos casos, se las obligaba a tener relaciones sexuales con él.

Mack, que era tanto una “esclava” de Raniere como “maestra” de otras mujeres, admitió que obligó a dos mujeres a realizar un trabajo no remunerado amenazando con revelar información perjudicial sobre ellas.

Antes de la sentencia, Mack se disculpó con las víctimas y los familiares de la secta. “Salir de ese engaño ha sido la experiencia más difícil de mi vida”, afirmó. Ante el juez, la mujer aseguró: “Tomé decisiones de las que me arrepentiré toda la vida”.

En octubre pasado, el líder del culto recibió una sentencia de 120 años por crímenes que incluían abuso de menores, estafas, amenazas y secuestros. Por su parte, Mack contribuyó con los fiscales para armar el caso contra Raniere, lo que redujo su sentencia.