Historias que inspiran

Victoria Allen.

Corrió 32 horas en la montaña por una promesa a su bebé prematuro.

Victoria Allen comenzó a correr en el 2016 luego del nacimiento de su tercera hija para recuperar su bienestar, pero en febrero de 2018 su vida se detuvo cuando supo que estaba embarazada.

Con antecedentes de bebés prematuros, transcurrió un embarazo en el que necesitó hacer reposo absoluto: las pérdidas y el riesgo del desprendimiento de placenta eran fantasmas que cada vez se acercaban más.

“Fueron meses de mucha angustia. Con mucho esfuerzo y apoyo de mi marido, llegamos a la semana 29 de gestación. Cada día de mi pequeño bebé dentro de mi panza, había sido un día ganado”, sostuvo.

Finalmente nació Bautista y al tercer día tuvo que ser intubado porque no podía respirar por sus medios. Luego, el cuadro se complicó con un neumotórax por el que necesitó dos drenajes uno en cada pulmón.

Una mañana el bebé tuvo que ser sometido a una cirugía de urgencia por una enfermedad ocular que hace que crezcan vasos sanguíneos anormales dentro de la retina.

Ese día Victoria decidió ir a la montaña: "Allí le prometí a mi hijo que si salía adelante iba a correr 110k en honor a su lucha".

Después de 40 días de internación, Bautista partió a su casa y cuando tenía 5 meses y 4 kg, su mamá cumplió con la promesa que le había hecho y corrió los 110k de Patagonia Run en San Martín de los Andes.

“Sentí que tenía que volver a la montaña”