Historias que inspiran

El dolor de ver a un hijo emigrar.

“Iba a formar una familia y eligió el país más seguro, no pude decirle nada”

La historia de Mirta Svampa: Al ver a su hijo partir a Chile el impacto no fue tan duro, pero todo cambió cuando su hija le anunció que se iría a vivir a los Países Bajos.

“Ella vivía a nueve cuadras. Nos reuníamos para tomar mate, conversar, acompañarnos en nuestras alegrías y preocupaciones. A ella siempre le había gustado viajar, pero nunca se planteó el tema de irse”.

Pero un día todo cambió. Su hija, entusiasmada, emprendió un viaje a Europa, donde se enamoró de un joven neerlandés. “Comenzaron una relación y, entre idas y vueltas, llegó el día en que tuvieron que decidir en qué país vivir. La conclusión fue Países Bajos. Tenía 7 meses de embarazo cuando se fue".

"Cuando le pregunté por qué había decidido emigrar, me contestó que la razón era una y solo una: iba a formar una familia y eligió el país más seguro. Yo no pude decirle nada, era muy justificable. Todo lo demás en Argentina lo había logrado: era profesional, tenía un buen trabajo, un buen sueldo y hasta había podido comprarse un departamento”

Esta madre no quería empañar las ilusiones de su hija, colmada de sueños y proyectos, pero por dentro, su mundo comenzó a derrumbarse:“Tuve que prepararme para la despedida. Fui a un psiquiatra para que me acompañara en el proceso. En la despedida sentí una verdadera montaña de sensaciones: su partida dejó un vacío inexplicable”.

Decidida a alivianar el peso de los sucesos, comenzó a proyectar su primera visita con mucha ilusión: “Pude estar para el nacimiento de mis dos nietas y también pude viajar todos los años, hasta que la pandemia azotó al mundo”.

“Hace siete años y medio que se fue y durante los cinco primeros estuve muy bien: tenía aquí mucha actividad, pintaba cuadros, daba clases de pintura y estudiaba inglés. Ella también venía una vez al año. Cuando voy a visitarlos siento mucho la diferencia de culturas, no podría quedarme allí, las costumbres son muy distintas y me cuesta adaptarme"

“Mi hija está feliz allá y eso es muy importante. Países Bajos es un país que te permite vivir bien y tranquilo. El transporte público es perfecto, está lleno de actividades para los chicos, con estabilidad económica y seguridad. Sin embargo, Argentina representa todo lo que soy y tengo. También es un país bellísimo: con maravillosos paisajes y grandes ciudades"