Historias que inspiran

Es agrónomo y hace mochilas con las bolsas de arpillera que descartan las cervecerías

Santiago Harriague tiene 29 años. Mientras trabajaba en un campo en Vedia, provincia de Buenos Aires, vio cómo las bolsas de arpillera plásticas de semillas se tiraban luego de usarlas.

“Eran cientas que todas las semanas terminaban en la basura. Un día dije basta, no puede ser, algo tengo que poder hacer”,

De casualidad, una cervecería lo contactó para ofrecerle bolsas de arpillera que usaban para almacenar malta: “Me llamaron porque yo había tenido un emprendimiento de bolsos materos y ahí conecté lo que me pasaba en el campo con Bear House (cervecería) y se me ocurrió hacer bolsos”.

Entusiasmado, comenzó a diseñar las primeras Kaiapuni. Son mochilas, bolsos y neceser hechos con las bolsas de arpillera plástica que retira por tres cervecerías y en el interior tienen polipropileno que busca por una juguetería que lo tiraba.

Eli, Gladys y Tamara, tres costureras de Lanús que conoció gracias a una fundación, transforman las bolsas en los productos: “Recién estamos empezando, pero buscamos producir más porque cuánto más trabajo hay, más trabajo damos, más reutilizamos y menos basura generamos”.