Historias que inspiran

Es argentina, la echaron de su trabajo y se mudó a Noruega
“En una semana tuve tres ofertas laborales”

Florencia Mongelos es argentina y trabajó 15 años en el rubro de la aeronáutica, hasta que la empresa decidió dejar de viajar la ruta en la que ella volaba. Junto a Nicolás, su pareja, se quedaron sin trabajo.

“Cuando perdimos el laburo con mi marido decidimos irnos del país, porque estábamos sin ingresos y sin prepaga. La compañía nos indemnizó y así tratamos de empezar de nuevo en algo más estable”, cuenta Florencia, que junto a su pareja usaron la indemnización para viajar a Europa.

Eligieron instalarse en Oslo, Noruega. Tras pocos días de búsqueda la pareja consiguió trabajo: “Estoy entusiasmada, porque aun sin saber el idioma tengo oportunidades laborales”

“El trabajo no calificado está estipulado en un mínimo por hora para que no se cometan abusos; el Estado establece los minutos, por ejemplo, de 15 euros la hora y no hay un máximo de horas, podés hacer más”, aclara y extiende que el mínimo se estipula en un contrato y el máximo en horas extras que pueden ser las que desee el empleado.

Desde su primer día, Florencia se quedó sorprendida con un ofrecimiento particular del personal de la empresa. “Me preguntaron por la franja horaria de preferencia, por si tenía que estudiar o hacer otras actividades. Eso está buenísimo porque podés hacer otras cosas”

Florencia cuenta que el sueldo de dos personas cuyos trabajos sean considerados “no calificados”, alcanza para vivir en un monoambiente en Oslo y “darse una escapadita” por Europa. En promedio, un empleo no calificado tiene un salario estipulado por ley de 2400 euros por mes.

“La idea es asentarnos acá. A mí como mujer me pasa que no tenés esa sensación de miedo al salir a la calle. Es un país estable para proyectar a futuro y estás tranquilo. Ojalá que en nuestro país pudiésemos tener estas oportunidades”.