Historias que inspiran

Sandro.

Es Suizo y apostó por vivir en la Argentina: "Me hizo más humano"

Sandro tenía 25 años y trabajaba en una empresa en Zúrich que ofrecía empleo en el exterior. Con su mirada puesta en Sudamérica, Buenos Aires le abrió sus puertas.

A pesar de su cariño por el nuevo país, siempre tuvo dudas sobre irse o quedarse hasta que se enamoró y supo que iba a ser padre. La pareja no prosperó pero su decisión se mantuvo firme: se quedó en Argentina.

Sin embargo, hasta el día de hoy Sandro no deja de preocuparse por la calidad de vida y el entorno en el cual crece su hija Stephanie, una cuestión que refuerza su relación afectiva ambivalente con la Argentina.

Aunque su corazón sea 100% suizo, Sandro se siente como un argentino más. En sus más de dos décadas en suelo austral dominó el idioma y comprendió qué motiva los pensamientos y acciones de un pueblo, que tantas veces consideró anormales.

“En Argentina aprendí a ser flexible, este país me hizo más humano”