Historias que inspiran

La argentina que llegó al Sahara en bicicleta

A los 50 y sola.

Fabiana Torres comenzó a correr cuando tenía 47 años: por una serie de episodios que la marcaron decidió que tenía que hacer un cambio rotundo en su estilo de vida.

“Me había tocado afrontar pruebas muy duras, la primera: la muerte de mi hijo. Pero también atravesaba una relación turbulenta, y el ACV llegó para marcar un nuevo rumbo”.

Correr le demostró que una mejor vida era posible: empezó con 4km y un día llegó a hacer 165km. Así, empezó a explorar montañas con su bicicleta o a pie.

“Un día llegué al Lago Soberanía y vi una estrella fugaz reflejada en el agua: lago y cielo eran uno en esa noche perfecta y allí decidí que necesitaba un viaje y que mi destino principal sería el desierto de Sahara”

Por primera vez, en 50 años y junto a su bicicleta “La Laura”, Fabiana se permitió una nueva vida y fue tras su gran sueño. Cuando llegó la invadió la emoción: “Sentí que no quería cambiar nada de mi vida pasada, que me había llevado hacia ese presente"

“Me dejé atrapar por Marruecos, su gente, su cultura, su paisaje maravilloso y la alquimia en sus sabores. No entendía nada, me volví experta en señas. No hablo más que español, pero potencié el idioma gestual”, asegura.

“Fui cruzando puentes en mi vida que hoy se traducen en liviandad, ¡tantas veces debí perdonarme por no haber actuado a tiempo! Hoy me digo: felicitaciones, Fabi, disfrutá el momento”.

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