Historias que inspiran

Inés y Lucas:

Sus caminos parecían destinados a no cruzarse, pero el arte lo hizo posible.

Él creció en un barrio humilde de Boulogne y aunque soñaba con dedicarse a la música y ser bajista, nunca tuvo plata para comprarse un bajo.

Inés creció en Mar del Plata junto a una familia conservadora y acomodada y contaba con todos los recursos para cumplir su sueño de ser bailarina y brillar en los mejores escenarios internacionales.

Sin embargo, las ganas de Lucas de superarse sin renunciar a sus sueños y la predisposición de Inés de dar una mano y abrir las puertas de ese mundo cerrado en el que creció, los llevaron a encontrarse.

Inés cofundó Crear Vale la Pena, una organización para empoderar a jóvenes de contextos vulnerables con técnicas creativas y lúdicas. Lucas ingresó a una sede cuando tenía 14 años.

Desde entonces, Lucas no solo aprendió mucho, sino que no para de abrir puertas. Hoy tiene una exitosa carrera como sonidista de dos de las principales empresas de espectáculos de la Argentina.

En todo el proceso contó con el apoyo de Ines, directora de la institución, que lo impulsaba a desafiar sus propios límites y derribar prejuicios: “Creía que no tenía derecho a calzar unas zapatillas buenas o a sentarme a tomar un café en un lindo lugar”, recuerda.

“Pero ahí estaba Inés todo el tiempo diciéndome: Vos podés, salí a romperla, creétela. Y esa frase me la repito hasta el día de hoy”, reconoce y le agradece a por haber creído en él y haberle brindado la oportunidad de cambiar su destino.