Historias que inspiran

Ismael El Kosht.

Vivir en Mónaco: "Pude darles a mis hijos lo que no tuve en Argentina"

Ismael El Kosht tuvo una dura infancia: perdió a su padre a los diez años, su madre se ocupó de él y de sus tres hermanos y tenían que elegir entre la luz y el gas porque no alcanzaba.

Sin embargo, la educación siempre había sido clave para la familia y fue así que, con mucho esfuerzo, el joven ingresó a la Universidad de Buenos Aires a estudiar informática.

Un día se dio cuenta de que la rutina y su proyección de futuro no lo hacía feliz, entonces decidió dejar la Argentina y emigrar hacia un horizonte más próspero.

Fue a Egipto en 1998, donde vivía su medio hermano. Trabajó en una agencia de turismo, perfeccionó su inglés, aprendió francés y se apasionó por el buceo. Luego de varios años se mudó hacia Italia donde formó una familia.

A Montecarlo, Monaco llegó en el 2008 como fotógrafo de eventos y se quedó a vivir junto a su mujer. Como padre de familia, para Ismael hoy la prioridad son sus hijos.

“Todos, alguna vez, escuchamos esa voz interior que nos muestra el camino de la felicidad”