SOCIEDAD

La historia de la mujer que organiza los velorios para la gente sin recursos en el Barrio Mugica 

Carolina Duran es paraguaya y vive desde hace 11 años en la Argentina. Se instaló en el Barrio Mugica, donde notó que muchas personas no tienen recursos para afrontar la muerte de un familiar.

A Carolina siempre la movió el deseo de ponerse a disposición de los demás. Desde hacer colectas para que la gente tenga abrigo en invierno y un plato de comida caliente, hasta arremangarse para preparar un cuerpo antes del velatorio. 

A pesar de no tener educación formal en leyes, sabe cómo moverse en el ambiente: hace los trámites y afronta los gastos económicos de los sepelios, se comunica con las cocherías y consigue los nichos.

Un proceso de sepelio puede rondar entre los 50 mil y 100 mil pesos -o incluso más-, varía según el tipo de entierro, el precio del féretro y el barrio en donde se encuentra la casa velatoria. 

¿Cómo hacen quienes no pueden pagarlo? Si bien hay subsidios gubernamentales, éstos no cubren a todos los individuos y hay partes que quedan fuera de la intervención estatal comobel espacio para velar a una persona y el cajón.

Frente al problema surgió una solución: la colaboración comunitaria. Cuando faltan fondos, Carolina pone manos a la obra. Le avisan que una familia necesita ayuda, levanta el teléfono y llama a los cocheros conocidos. Averigua lo que cubren y lo que falta. 

“Normalmente cuando hay un fallecido acá en el barrio ya los mandan para mi casa directamente. No puedo decir que no porque yo decidí hacer esto y lo hago porque me gusta, nadie me obliga ni me lo exige” 

A Carolina también la acompañan sus amigas, los miembros de la parroquia Cristo Obrero y cocherías que se sumaron al programa de Cáritas para brindar sepelios más baratos a personas con bajos recursos.