SOCIEDAD

Un nuevo estudio local reveló las “reales” secuelas cerebrales que provoca el consumo del paco

Un grupo de investigadores de la Fundación INECO reclutó a 72 adolescentes exdependientes de pasta base y cocaína para investigar las secuelas cerebrales que provoca el consumo del paco y analizar la efectividad de los tratamientos para la recuperación.

Los jóvenes realizaron evaluaciones neuropsicológicas, resonancias magnéticas y funcionales para evaluar tanto la estructura cerebral como sus funciones y respuestas.

Los estudios de estructura cerebral mostraron una disminución en la densidad de sustancia gris que afecta el rendimiento de la memoria de trabajo, cuya función es mantener a la mente informada durante el desarrollo de una tarea concreta.

Se vieron afectados también el pensamiento flexible, que representa la capacidad de acomodarse a cambios que se dan cuando se lleva a cabo una tarea, y el control inhibitorio, que es la posibilidad de inhibir una respuesta automática cuando es lo más apropiado para la tarea que se está realizando.

Quienes consumieron paco desde chicos tuvieron peores resultados en los procesos de atención, de memoria, de fluidez verbal, y una menor capacidad de adaptarse ante las situaciones que se les presentan.

Entre las conclusiones se destaca que el consumo desde una edad temprana genera mayores perjuicios que la cantidad y frecuencia.

Sin embargo el mayor impacto no se da en la estructura sino en las funciones que conectan las distintas áreas del cerebro para llevar adelante las tareas. Esto alienta a creer que el diseño de tratamientos específicos de tipo conductual y de neuroprogramación puedan tener mejores resultados.