SOCIEDAD

Lomadas porteñas: la rareza en medio de la llanura que atrae la atención de los turistas del mundo

El ambiente en el cual se fundó la Ciudad de Buenos Aires se podría definir como una planicie suavemente ondulada, con dos porciones contrapuestas: los bañados y las altiplanicies.

“Son fallas. Hay bloques que se elevan y otros descienden. Los arroyos son las zonas más bajas. De sur a norte, quedan las huellas de sus valles, y entre ellos hay algunas alturas. De sur a norte, bajos y barrancas”, explica David Schomwandt, profesor de Geomorfología II (UBA)

El patio trasero del Monumento a Bartolomé Mitre, a la altura de Canal 7, en la plaza homónima. Aquí, la barranca se manifiesta abrupta. 

La terraza de las Barrancas de Belgrano es un foro abierto en el que conviven las clases de salsa, el gym de adultos mayores, románticos lectores y un círculo de tertuliantes en torno a un árbol.

La del Parque Lezama es otro estilo de lomada: ajardinada al estilo de Carlos Thays. Hay escalinatas de piedra y múltiples especies florales.