Historias que inspiran

Viajaba en el trágico avión de LAPA y lo salvó un golfista: la historia del hombre que subió al vuelo equivocado

Benjamín Buteler tiene 59 años pero celebra su cumpleaños número 22. Es que cada 31 de agosto agradece haber salido vivo de aquel avión de LAPA que en 1999 se estrelló y dejó a 65 familias sin sus seres queridos.

Benjamín está ahora en silla de ruedas. Por el accidente, tuvieron que amputarle las dos piernas y reconstruirle el brazo izquierdo, lo que le significó todo un desafío porque él era zurdo.

Con Mercedes, su esposa, tuvo cinco hijos, que al momento del accidente eran muy pequeños. En ese entonces, Buteler tenía una empresa chica y se había tomado un avión de Córdoba a Buenos Aires para reunirse con un cliente.

Iba a volver a su ciudad natal a las cinco de la tarde pero terminó cambiando el pasaje para cerca de las 21 hs. La elección del pasaje con LAPA fue “porque era lo que había conseguido”. “Y me tocó. Como quien dice, me subí al avión equivocado”, comenta.

“Yo estaba en la primera fila del avión. Subí con un amigo, con un excompañero de la universidad. Nos habíamos encontrado en el pre embarque. Lo que recuerdo es que no teníamos asiento asignado, el avión venía de otra escala”.

“Él estaba contra la ventanilla y yo el medio. Veníamos charlando. Todo lo que es carreteo y descontrol no lo tengo en mis recuerdos. Los médicos dicen que tengo como un blanco, posiblemente por el trauma. Tenía mi brazo izquierdo quebrado, expuesto. Me quemé terriblemente”.

Su excompañero no sobrevivió, pero a Buteler le salvó la vida un hombre de Pilar llamado Mauricio Donkin. Él estaba en el Driving Range de Costa Salguero jugando al golf cuando el avión de LAPA se estrelló sobre el campo. “Me sacó de ese avión”, dice, y aclara que le estará eternamente agradecido.

Mauricio estuvo ahí cuando Benjamín volvió a nacer. Y desde entonces el sobreviviente siguió adelante con proyectos y razones por las que avanzar y nunca parar. “Yo creo que lo que nos toca es cargar nuestra cruz con alegría”, reflexiona.