Cuando las distancias se diluyen con un clic y una imagen

Cada integrante de la familia Ortiz vive en un punto distinto del planeta, sin embargo el uso diario de la telefonía online permite que estén al tanto de la vida cotidiana de cada uno de ellos
(0)
23 de diciembre de 2009  • 01:50

Luis vive con su novia Betiana en Sydney, Australia, desde hace un año y medio. Su hermana mayor, Inés, trabaja en Canadá desde hace cuatro años y Cecilia, la del medio, viaja constantemente a Europa ya que está en pareja con un francés. Mientras tanto, en Argentina, en el barrio de Belgrano, viven Noemí y Luis, los padres de estos tres hijos que por trabajo, estudio y amor dejaron el país. Pero, a pesar de estar separados por miles de kilómetros, los Ortiz encontraron la fórmula para no perder cotidianeidad, para saber los unos de los otros como si vivieran todos bajo el mismo techo.

Video

Cerca

La dinámica de charlas, encuentros y discusiones de esta familia es bastante parecida a la de cualquier otra, con la diferencia de que a ellos los separan océanos y continentes. Pero a pesar de elegir vivir en lugares tan distintos, los Ortiz no querían resignar la vida familiar. Por eso, se animaron a meterse de lleno en las nuevas tecnologías y aprender las que fueran necesarias para poder estar en contacto.

Sus comunicaciones son mediante telefonía basada en Internet, que permite hablar y ver a la persona que se desea de manera gratuita e ilimitada. "A Skype , (el programa que utilizan para hablar y verse), lo empezamos a usar hace cuatro años cuando mi hija mayor se fue a vivir un tiempo a Europa, luego Inés se fue a trabajar a Canadá, y finalmente Luis viajó a Australia. Por suerte me acostumbré rápido", cuenta Noemí mientras asegura que le resulta más simple que marcar los larguísimos números telefónicos de antes.

"Yo pongo el micrófono y agrego personas a la conversación. Sé prender el modem y mirar si el router funciona. En cambio, mi marido habla con los chicos, pero hay que darle todo andando", se burla divertida.

Luis (h.), el menor de los Ortiz, viajó hace un año y medio a Australia con su novia para hacer un posgrado en ciencias ambientales. "Por suerte en Sydney un operador ofrece un celular que además de poder usarse como teléfono normal tiene conexión continua a este servicio a un precio muy económico (alrededor de 15 dólares por mes), y te ofrecen 4000 minutos para llamar a usuarios de Skype", describe Luis que vino a la Argentina a pasar fin de año y luego regresará a Australia para trabajar allí. "Tenemos tanto tiempo que hemos hablado de las cosas más insólitas, hasta cómo resultó una reunión de consorcio o de si tarda en venir el colectivo", se ríe con su mamá.

Noemí Ortiz y su hijo Luis, junto a la computadora que utilizan para establecer las videoconferencias con los diferentes integrantes de la familia
Noemí Ortiz y su hijo Luis, junto a la computadora que utilizan para establecer las videoconferencias con los diferentes integrantes de la familia Crédito: Martina Rua

Navidad x 3

Uno de los momentos que más disfrutaron fue la Navidad pasada cuando todos se iban conectando a medida que daban las doce de la noche en cada país. "Tuvimos la posibilidad de festejar la Navidad muchas veces en 24 horas y de sentirnos muy acompañados con fiestas tan distintas como singulares en cada país", describen Luis y Noemí.

Otro clásico de los Ortiz son los domingos. "Yo me pongo a cocinar y la dejo a Inés conectada desde Canadá y ella me pide recetas y conversamos como una previa a un almuerzo de domingo todos juntos. Te aseguro que compartimos más tiempo y conversamos con más profundidad que si viviéramos todos en Argentina", asegura la mamá.

Los Ortiz disfrutan de ser familia y lo hacen sentir. Cuentan anécdotas y se ríen. Se conectan a Internet y muestran a sus familiares desperdigados por el mundo entero. Este año dejarán de lado el saludo virtual ya que se encontrarán todos en la Argentina por las fiestas, y luego cada uno volverá a viajar. "Cualquier persona que tenga familiares lejos debería animarse a esto. Te cambia la vida, porque no te perdés nada y ellos no se pierden nada. Para mí ya es mi rutina", dice Noemí, que asegura que se levanta cada mañana y corre a prender a la computadora. Recién después de saludar a sus hijos, prepara el desayuno y comienza el nuevo día.

  • Protagonista: Familia Ortiz. Noemí (64) y Luis (68). Y sus hijos Luis (29), Inés (32) y Cecilia (33)
  • Su historia: A pesar de vivir en Australia, Canadá, Portugal y Argentina no se pierden nada de sus vidas cotidianas. Se comunican a diario mediante la telefonía a través de Internet y comparten sus anécdotas de cada día.
  • Tecnología: Utilizan Skype, una aplicación gratuita que utiliza la tecnología de Voz sobre protocolo de Internet (VoIP). Se puede descargar de la web y permite hablar de manera gratuita e ilimitada. Incluye también la posibilidad de video y llamadas a teléfonos convencionales con tarifas según el país de destino.
  • EDICIONES ANTERIORES

  • Cómo Jorge Rivas le gana a la parálisis con una notebook
  • En busca de las raíces, a través de Internet: La historia de Julia Los
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.