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En la Web todo es personal

Netscape (hoy de America Online) y Microsoft tienen los navegadores más conocidos. Su configuración es, sin embargo, un misterio
Ariel Torres
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27 de marzo de 2000  

Ya sabemos lo básico. Al revés que otros documentos digitales, la página de Web tiene zonas activas, llamadas links o hipervínculos (algunos dicen vínculos a secas). Sabemos también que el cursor adopta la forma de una mano cuando que señala con el dedo índice.

Naturalmente, las cosas nunca son tan simples, mucho menos cuando se trata de computadoras. A veces la manito no aparece, pero igual estamos ante un hipervínculo. En ciertas condiciones, la única forma de descubrirlo será haciendo un clic.

Las otras formas de detectar que allí hay un link es por el color del texto ( azul , aunque se puede configurar) y el texto subrayado (también se puede configurar).

Pero no sólo un texto puede apuntar a otra página Web. Hay vínculos que adoptan la forma de imágenes, logotipos, botones o animaciones. De hecho, casi cualquier objeto dentro de una página Web puede asociarse a un link. No siempre el cambio de cursor es obvio y en ocasiones, con páginas no del todo bien diseñadas, hace falta probar un poco en todos lados para encontrar el o los links.

Siempre es una buena idea buscar al pie de la página Web el índice del sitio, en formato texto.

Recuerde, inmediatamente después de hacer un clic sobre un link el icono del browser (arriba a la derecha, una N en Navigator y un globo terráqueo con una e en el caso de Internet Explorer) comenzará a mostrar una animación, lo que indica que está trabajando. Es decir, está intentando conectarse primero con el host que contiene la página a la que apunta el link y luego, tratará de hallar la página en sí. Si algo falla (la dirección está mal, el host está caído, la página no existe o el nombre del archivo fue mal escrito) recibirá un mensaje a propósito, como vimos en entregas anteriores.

Por regla general, los vínculos están en etiquetas de texto, botones y animaciones, en ese orden.

Dos estilos

Dijimos que el aspecto de los vínculos del browser se puede personalizar. En realidad, hay un montón de cosas que pueden configurarse (para bien o para mal). Nos ocuparemos del Communicator de Netscape -que incluye el Navigator, primer browser en alcanzar renombre mundial- y luego del Internet Explorer (IE) de Microsoft. Lamentablemente, ofrecen prestaciones y estilos de configuración tan diferentes que no parecen el mismo tipo de aplicación.

Para ser completamente exactos, el Communicator equivale al Outlook Express (OE) sumado al IE. Pero, como el browser Navigator está integrado al Communicator y todo se configura desde el mismo lugar, el lector encontrará más simple ver el paquete completo. ¿En qué medida el Communicator equivale al Outlook Express (OE) sumado al IE ? El OE es un cliente de correo electrónico y grupos de noticia, todo en un lugar. Le falta un browser y usted puede elegir el que más le guste.

El Communicator contiene un cliente de correo, un cliente de grupos de noticias y un browser, además de un rudimentario editor de páginas Web. Le falta, si acaso, la agenda, aunque en general es preferible usar el software que viene con la handheld y tener todo sincronizado.

Por diferentes motivos hay quienes opinan que el Communicator es lo mejor y otros, que OE+IE es la elección perfecta. La verdad cae justo en el medio.

Outlook tiene excelente manejo de grupos de noticias (esto es, Usenet; los veremos en detalle más adelante), incluida la posibilidad de decodificar al vuelo los archivos que vienen divididos en varios mensajes. Internet Explorer tiene una muy buena interfaz para FTP, con metáfora de carpetas muy intuitiva. El cliente de correo de Netscape es simple y claro, lo que lo convierte en elección de muchos usuarios que no quieren complicarse la existencia. Los browsers no son idénticos, pero se parecen mucho; el de Netscape es significativamente más fácil de configurar y posee la ventaja de haber pegado primero. Microsoft ha debido integrar su IE a Windows, exponiéndose a un juicio por monopolio, para ganar lo que se dio en llamar La Batalla de los Browsers . Aun así, palabras como bookmarks o navegador siguen grabadas en la jerga informática.

Existe versión de Communicator para Unix/Linux (sólo en inglés), donde es el navegador más empleado, y va por la versión 4.72; es decir, coincide con la versión de Windows en inglés. En español y para Windows 95, la última versión disponible es la 4.51.

Así que elija con la cabeza fría. La interfaz más cómoda, la que se adapte mejor a su estilo de trabajo y el software que mejor funcione sobre su plataforma informática.

Una vez que se haya decidido, podrá estudiar sólo ese programa y no tratar de ser un experto en todo.

El Communicator se configura desde Edit/Preferences . Con este comando se abre un cuadro de diálogo con un árbol de categorías a la izquierda y opciones a la derecha. Cada categoría posee de por sí algunas opciones y, además, una o más subcategorías con sus propias opciones. Como puede tener todo a la vista es bastante fácil saber qué está haciendo todo el tiempo.

La primera categoría es Appea-rance (Apariencia). Allí puede elegir qué componentes arrancarán cuando convoque el Communicator ( On startup, launch ) y si las barras de herramientas mostrarán texto e imágenes, texto sólo o imágenes solamente ( Show toolbar as ).

Las dos subcategorías de Appea-rance son Fonts (Fuentes) y Colors (Colores). Como es de esperar, el autor de la página Web puede elegir la fuente y los colores que más le gusten para sus páginas. Pero qué ocurre si usted usa una resolución de pantalla de 1280 por 1024 pixeles. Ocurrirá que el texto será demasiado pequeño para leerse sin dificultad.

En Fonts puede elegir un cuerpo más grande, una tipografía más legible e incluso pasar por alto (over- ride) las tipografías originales de la página en todos los casos.

Con los colores, es más o menos lo mismo. Si tiene problemas para imprimir una página o no les gusta el color que el browser le asigna a los links o a los links ya visitados, éste es el lugar donde personalizar la interfaz.

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