Huawei sigue creciendo en la plomería de Internet

La firma china avanza pese a las sospechas de EE.UU. y acusaciones de ‘dumping’ en Europa
La firma china avanza pese a las sospechas de EE.UU. y acusaciones de ‘dumping’ en Europa
Drew Fitzgerald
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28 de marzo de 2014  

Fuente: AFP

Huawei vende una porción cada vez mayor de los equipos que conforman la columna vertebral de Internet a pesar de que algunos mercados, como Estados Unidos y Europa, la miran con recelo.

En 2012, la compañía china le arrebató a AlcatelLucent el segundo lugar entre los principales proveedores de infraestructura de Internet, superada sólo por Cisco, según la firma de investigación de mercado Dell’Oro Group. Huawei también se perfila para asumir un papel más importante en la instalación de cables de fibra óptica submarinos que enlazan la red global de telecomunicaciones.

Además de Alcatel Lucent, Huawei también le ha quitado terreno a Ericsson y Nokia en Europa durante los últimos seis años, lo cual ha deprimido el precio de los equipos de telecomunicaciones y ha perjudicado las finanzas de esas empresas europeas. Las tres han eliminado miles de puestos de trabajo en los últimos años.

La incursión llevó a la Unión Europea a acusar a Huawei y su compatriota ZTE Corp. de competencia desleal y dumping al considerar que se benefician de subsidios en la forma de financiación a bajas tasas de interés de bancos estatales, créditos impositivos, electricidad barata, donación de terrenos y otras medidas.

La amenaza europea de aplicar aranceles a las compañías chinas creo una crisis comercial con China, pero la UE y Beijing desactivaron en parte la tensión el jueves al comprometerse a crear procedimientos que estabilicen las cuotas de mercado de las empresas chinas en Europa, y de las empresas europeas en China, en torno a sus niveles actuales. Mientras las firmas chinas, mayormente Huawei, ,han ganado cerca del 50% de los contratos para redes de 4G desde junio último, Ericsson, Alcatel Lucent y Nokia tienen alrededor del 30% de los proyectos en China.

El crecimiento de Huawei contrasta con lo que les sucede a rivales como Cisco, que controla alrededor de un cuarto del mercado de equipos de redes centrales pero cuya participación de mercado en la infraestructura de Internet se ha estancado en los últimos tres años, según Dell’Oro. Un vocero de Cisco no quiso hacer comentarios.

El creciente ascenso de Huawei también ha adquirido relevancia a la luz de recientes informes de que el gobierno de EE.UU. infiltró los sistemas informáticos de la empresa para saber cómo penetrar sus equipos de redes.

La revelación plantea interrogantes para las empresas de telecomunicaciones, que deben decidir entre un número limitado de proveedores confiables y el riesgo de preocupaciones de seguridad nacional en EE.UU., Australia y otros países que podrían costarles contratos si eligen el proveedor de equipos equivocado.

El crecimiento de Huawei también es un problema para las autoridades de seguridad de varios países, a quienes les preocupan los posibles ataques cibernéticos de China. Esas dudas han dejado a Huawei fuera de proyectos de Internet en Australia y Corea del Sur. No obstante, Huawei ha encontrado suficientes clientes para sus resistentes transmisores de fibra óptica en América Latina y Europa. La española Telefónica S.A. ha hecho un amplio uso de los equipos de Huawei, mientras que otros operadores han usado máquinas del fabricante chino para actualizar redes en mercados como Argentina, Brasil y México. Huawei también ha provisto enrutadores de Internet en África.

Una empresa conjunta llamada Huawei Marine Networks resalta la ambición de Huawei para jugar un papel más grande en los cimientos de Internet, así como los escollos que enfrenta.

Huawei se asoció en 2008 con la compañía de construcción marítima británica Global Marine Systems para aprovechar su flota de barcos en la instalación de cables submarinos. Desde su fundación, Huawei Marine ha obtenido más de una docena de pequeños contratos alrededor del mundo, ha empleado a cientos de personas y se ha vuelto rentable.

Esta empresa terminó de colocar hace poco un cable que conecta unas islas en la costa portuguesa y tiene pendiente un proyecto similar en África occidental. En julio del año pasado, completó la renovación de dos segmentos de cables submarinos en Filipinas.

"Buscamos ser uno de los tres primeros en la industria", dice Nigel Bayliff, presidente ejecutivo de Huawei Marine.

Sin embargo, aún tiene un largo camino por delante. Huawei Marine ha completado sólo un proyecto de larga distancia y representa un porcentaje mínimo de todo el gasto en dichos cables, según la firma de investigación de mercado TeleGeography. La inversión de las empresas de telecomunicaciones en ese tipo de infraestructura ha caído de forma pronunciada, a menos de US$2.000 millones al año en nuevos cables submarinos, frente a un máximo de casi US$14.000 millones en 2001, según TeleGeography.

La ventaja de Huawei usualmente son sus precios, una fracción de lo que cobran sus competidores. Su desventaja: dudas sobre su seguridad.

En 2012, una investigación del Congreso de EE.UU. sostuvo que Huawei representaba un riesgo para el país porque sus equipos de telecomunicaciones podían ser usados para espiar a estadounidenses, algo que Huawei ha rechazado en repetidas ocasiones. Eso asustó a operadores móviles y compañías de cable de EE.UU. que se han mantenido alejados de sus productos.

Huawei pone en duda la veracidad del informe del Congreso estadounidense y hace años se ofreció a que auditores evalúen las vulnerabilidades de sus equipos, además de ser transparente sobre su estructura accionaria.

Aun así, Ocean Networks Inc., un desarrollador de cables submarinos, ni siquiera consideró los equipos de Huawei hace unos años para un nuevo cable de telecomunicaciones de Hawái a Panamá.

"Estaba fuera de discusión", dice el presidente ejecutivo de Ocean Networks, Scott Schwertfager, señalando que si hubiera optado por la firma china, su empresa no habría conseguido clientes estadounidenses importantes.

—Matthew Dalton contribuyó a este artículo

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