La batalla por el dato inviolable

Las compañías de almacenamiento frente al e-government
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12 de mayo de 2003  

Cada vez más los usuarios de PC parecen familiarizarse con las transacciones en la Red. Esta modalidad, que al principio parecía ligada casi exclusivamente al área del comercio electrónico, fue luego adoptada por las entidades financieras y organismos privados de todo tipo.

De un tiempo a esta parte, está comenzando a popularizarse en un espacio que tiende a crecer: el e-government o gobierno electrónico.

Por ejemplo, la declaración de impuestos por Internet significa para los contribuyentes una forma de evitar tediosas colas y el deambular en busca del formulario adecuado. Para la administración pública, representa un importante ahorro de recursos y una más eficiente disponibilidad de los datos electrónicos.

Pero a muchos argentinos este tipo de operaciones les ponen los pelos de punta. Y argumentos no les faltan. Existen serias sospechas de que en más de una ocasión bancos de primera línea y organismos del Estado han sido objeto de intrusiones informáticas internas y externas. Así, los documentos públicos o las facturas podrían ser manipuladas con fines delictivos. En este contexto, el tema de la inalterabilidad de los datos públicos digitalizados recobra un nuevo ímpetu y los proveedores de almacenamiento de datos han recogido el guante.

Ahora no se trata sólo de ofrecer una alta performance a la hora de manejar grandes masas de información y una veloz recuperación del archivo solicitado. Para ganar este mercado resulta indispensable garantizar al máximo la inalterabilidad de los datos que se están procesando. Esta condición le permitió a la empresa EMC diferenciarse de sus competidores como IBM, Hitachi o StorageTek.

Tienen a su favor una carta fuerte: la Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos avaló recientemente la tecnología de su producto Centera que posee un sistema operativo propio llamado ControlStar con una singular característica: el registro electrónico grabado es imposible de reescribir. El dispositivo tiene mecanismos de seguridad para que el dato pueda destruirse, pero nunca modificarse.

Técnicamente, Centera Compliance Edition permite a los funcionarios satisfacer regulaciones como la Regla 17a-4 de la SEC, que exige la eliminación mejorada o destrucción , asegurando que los datos borrados no se pueden recuperar con ninguna herramienta de disco.

EMC ahora está tratando de convencer a las autoridades del Banco Central acerca de las bondades de su solución de almacenamiento. Si lo logran, se habrán asegurado una mayor participación en el incipiente mercado local del e-government, que luego de la debacle de las puntocom se ha transformado en uno de los sectores más apetecibles para las tecnológicas.

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