La tiranía digital del contacto constante

Los tiempos de respuesta de un correo electrónico o el constante chequeo de las redes sociales puede ser una situación irritante para muchas personas
Los tiempos de respuesta de un correo electrónico o el constante chequeo de las redes sociales puede ser una situación irritante para muchas personas Fuente: Reuters
Entre los múltiples servicios de chat, las redes sociales y las respuestas de correo electrónico, algunos testimonios de personas buscan sobrellevar las aparentes urgencias que imponen los dispositivos electrónicos y la conectividad móvil
Henry Alford
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14 de junio de 2015  • 00:34

Todo lo que sé de internet lo aprendí de mi madre, que tiene 87 años.

Como que cuanto más duro uno le pega al botón de Enviar, tanto más rápido viaja el correo electrónico. Si se quiere meter en el subconsciente de su lector, termine su correo o texto en el medio del. Si todavía no está seguro de tener totalmente enganchado a su lector, simplemente APÓYESE EN LA TECLA DE BLOQUEO DE MAYÚSCULAS PARA DAR A SU MISIVA UNA INMEDIATEZ PULSANTE.

Pero el mensaje principal de mamá es que Internet y los celulares han creado una especie de tiranía de la conexión. Ahora parece que incluso los que no tenemos niños pequeños ni trabajamos en el departamento de Estado tenemos que estar disponibles a toda hora. Es como si fuéramos médicos de guardia.

Es como Madonna, confesando que durante su matrimonio con Guy Ritchie cada uno tenía un BlackBerry bajo la almohada. Si va al teatro y descubre que su teléfono se quedó sin batería, mejor pida prestado el teléfono de su acompañante y llame por las dudas a las últimas cinco personas con las que habló; si hay un problema con Gmail, mejor empiece a verificar todos sus otros portales con la asiduidad de un robot.

En mi esfuerzo por mantenerme a flote en las oleadas de datos, yo tengo dos políticas. Primero, si me toma más de 24 horas responder a un correo electrónico, pido disculpas al que lo envió; pasado un día, no contestar expresa desinterés o haber muerto por envenenamiento alcohólico.

Segundo, en la jerarquía de las comunicaciones basada en el grado de intimidad (el encuentro cara a cara o la llamada figuran en primer lugar, y envolver una roca con un mensaje y enterrar la piedra, en último lugar), siempre trato de responder al vehículo entrante a su nivel o más alto. No se puede contestar una llamada telefónica con un mensaje.

Estuvimos en el estudio siete u ocho horas. Uno de los músicos no admitía interrupciones. Será contratado nuevamente, pero el bajista estuvo mandando y recibiendo mensajes a través de las redes sociales. Sólo lo voy a volver a contratar si no encuentro a otro, dijo el productor y trombonista de jazz Delfeayo Marsalis

Mis métodos parecen funcionar bastante bien. Pero veo a otros debatirse diariamente. ""Estaba en el estudio de grabación el otro día –dijo el productor y trombonista de jazz Delfeayo Marsalis- y había contratado cinco músicos. Estuvimos en el estudio siete u ocho horas. Uno de los músicos no admitía interrupciones. Será contratado nuevamente. En cambio el bajista estuvo mandando y recibiendo mensajes a través de las redes sociales durante toda la sesión. Sólo lo voy a volver a contratar si no encuentro a otro".

Cuando le pregunté qué fuerzas oscuras y enredadas pueden haber promovido esa conducta del bajista, Marsalis dijo: "Tiene un temor: Oiga, estoy en esta sesión con usted, pero otro tipo podría llamarme y darme un trabajo por US$ 10 la hora. No puedo perder esa llamada".

Algunos decidieron evitar el uso de la tecnología y emplean medios tradicionales de comunicación, como las cartas manuscritas, el teléfono de línea y el fax
Algunos decidieron evitar el uso de la tecnología y emplean medios tradicionales de comunicación, como las cartas manuscritas, el teléfono de línea y el fax Fuente: AFP

Cuando estaba en su primer año en la Universidad de Alabama en Birmingham en 2011, el profesor pidió a los alumnos de la clase de comunicaciones de la que era parte Elisabeth Chramer que se abstuvieran de usar sus celulares y demás aparatos electrónicos por 72 horas.

"Hubo unos cuantos estudiantes que no pudieron cumplir con ese requisito", dijo Elisabeth. "Simplemente no podían aislarse". Chramer, que ahora dirige su propia compañía de bordados a pedido, agregó que uno de los inmensos desafíos de comunicarse con gente de su generación es que varía el tiempo que tardan en responder: "Es instantáneo o tardan una semana. La gente va de una plataforma a otra. Hay que pescarlos cuando están en cierta plataforma o uno tiene que esperar una semana".

Cuantas más plataformas de mensajería y tipos de medios sociales aparecen en el mundo, tanto más se dispersan y más difusas se vuelven nuestras capacidades de comunicación; cada año tenemos formas cada vez más sofisticadas de acercar la boca al micrófono y murmurar: "¿Qué pasa?" Por ello es interesante ver a lo que recurre la gente para evitar que sus interacciones se disuelvan en un pulverizado de pixeles.

El empresario y filántropo John Paul Dejoria, fundador de la Patron Spirits Company y de la línea de productos para el cabello Paul Mitchell, no usa el correo electrónico, aunque preside un imperio de miles de millones de dólares.

Una llamada personal a alguien significa mucho. O si alguien me escribe una carta y queda lugar, escribo mi respuesta a mano en la misma carta y se la envío de vuelta. O si tiene fax les envío un fax, dijo John Paul Dejoria, fundador de la línea de productos para el cabello Paul Mitchell

"Estaría tan inundado que no podría dejar la computadora", dijo. "Mi director ejecutivo sólo me trae mensajes importantes. Le enseño a la gente que me rodea a prestar atención a los pocos que son vitales e ignorar los muchos que son triviales".

DeJoria agregó: "Una llamada personal a alguien significa mucho. O si alguien me escribe una carta y queda lugar escribo mi respuesta a mano en la misma carta y se la envío de vuelta o si tiene fax les envío un fax".

Marsalis, que escribió un libro para niños, "No Cell Phone Day" (El día sin celuar), sobre un padre y su hija que pasan el mejor día de sus vidas cuando dejan de lado temporariamente la tecnología móvil, dijo que a menudo impone restricciones a su hija de 14 años y sus amigos.

"No les permito usar celulares en el auto", dijo. "Cuando vienen de visita su primos, les digo a sus padres, ‘no podrán comunicarse con su hijo las próximas cuatro horas’". Marsalis dijo que la reacción de los padres por lo general es de éxtasis.

Pero las maniobras por supuesto pueden ir en el sentido contrario también.

Cuando la revista Washingtonian publicó un artículo en enero acerca de Green Bank, Virginia Oeste, donde está prohibida la internet inalámbrica porque el pueblo tiene un telescopio estatal de alta tecnología "tan sensible que puede registrar la energía equivalente a un copo de nieve que toca tierra", la revista también informó que, de acuerdo a un niño de séptimo grado, muchos niños de la zona se conectan a las redes wi-fi de su hogares y usan las funciones de texto de Facebook y Snapchat para hablar con sus amigos.

Genaro Cortez, abogado de San Antonio, cuenta que una vez dijo a todos sus clientes que iba a una conferencia de derecho penal en San Diego y dejó su correo electrónico con la función de dar respuesta automática a cualquier mensaje informando que estaba fuera de la oficina. Aún así, durante la conferencia uno de sus clientes le envió un mensaje de texto, preguntándole por una audiencia fijada para la semana siguiente. Cortez dijo que en esta instancia respondió porque la cuestión era legítima y no lo molestaba.

"Pero es cuestión de grado –dijo-, mientras la persona que manda el mensaje no abusa de la cuestión contactándome múltiples veces por asuntos frívolos". En definitiva puede ser prácticamente imposible evitar dispersar nuestra atención online al punto de que todo pierda sentido.

Evitar por completo Internet es una opción. Mi madre estima que alrededor de la mitad de los mayores en su comunidad de jubilados no están online. "Muchos de ellos se mueren de miedo de la máquina infernal", me dijo. "Conocés la falacia patética por lo que se atribuyen cualidades humana a cosas que no son humanas. Eso es. Le atribuyen a la computadora cualidades humanas. Cómo que la computadora va a agarrarlos".

Tienen toda la razón.

Traducción de Gabriel Zadunaisky

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