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Lexmark llega al país en jet

En las pruebas realizadas por La Nación , el modelo Z51 de la marca norteamericana mostró un desempeño sin fisuras.
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31 de enero de 2000  

La oferta de impresoras en nuestro mercado podría calificarse como abundante, igual que en el resto de los mercados del mundo. Los fabricantes superan sus tecnologías constantemente y eso provoca que los modelos más viejos se consigan a precios realmente interesantes. Para elegir una impresora, es conveniente medir sus características frente al uso que se le va a dar. Así, su decisión puede basarse en la calidad de los impresos, en la resistencia ante trabajos prolongados, en la velocidad o en el precio.

En todos estos aspectos, la impresora Lexmark Z51 evaluada por La Nación constituye una opción para tener en cuenta.

Durante las pruebas, el primer modelo de la línea Z que llega a nuestro país (el resto estará disponible desde marzo) mostró muy buena calidad, aceptable velocidad, silenciosa operación, facilidad de uso y ausencia total de fallas.

La instalación no presentó problemas, y pudo ser guiada mediante un tríptico que acompaña a la documentación.

La carga vertical del papel, método que suele generar más problemas que otros, funcionó a la perfección, incluso corrigiendo hojas mal colocadas.

El software de impresión es mucho más que un simple controlador. Permite definir la calidad del trabajo y el tratamiento para los gráficos, indica el nivel de carga de los cartuchos, tiene un control para imprimir desde DOS y una voz con acento ibérico avisa sobre el comienzo y la finalización de los trabajos. Si por algún motivo -un cuelgue del sistema, por ejemplo- la impresión se interrumpe antes de finalizar, el controlador conserva el trabajo en disco y ofrece la posibilidad de completarlo al restablecerse el sistema, continuando desde la hoja siguiente a la última que se imprimió en forma correcta.

En cuanto a la calidad, el fabricante asegura 1200x1200 puntos por pulgada. Y aunque esta resolución -y esto es una regla general- sólo puede alcanzarse en papel especial, los impresos en papel común son de una gran precisión. La tinta sale seca, por lo que no produce la característica acumulación que arruga la hoja.

Su diseño exterior es curvo, con dos botones en el panel frontal para encendido y expulsión de papel. Desplegando sus bandejas, ocupa un considerable espacio en el escritorio.

La documentación está compuesta por una Guía Rápida de puesta en marcha y una Guía de Usuario , manual en castellano y portugués, que explica cómo usar el software de la impresora, solucionar problemas comunes y realizar algunos trabajos de impresión.

Completa el software de la impresora el Corel Print House Magic 4.0 , un programa hogareño para crear carteles, tarjetas, almanaques, catálogos, folletos, y otros.

El precio no la ubica entre las impresoras de menor costo, pero a la luz de su rendimiento, 379 pesos constituyen una inversión más que justificada.

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