Manos libres: cómo será la nueva regulación telefónica

El 9 de noviembre se abre el mercado de telecomunicaciones local, permitiendo a los usuarios elegir entre varias compañías, viejas y nuevas
El 9 de noviembre se abre el mercado de telecomunicaciones local, permitiendo a los usuarios elegir entre varias compañías, viejas y nuevas
Ricardo Sametband
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30 de octubre de 2000  

"Habrá bajas en las tarifas, competencia, agresividad comercial y mejor trato al cliente." La frase corresponde al secretario de Comunicaciones de la Nación, Henoch Aguiar, y simboliza lo que el Gobierno espera que se haga realidad a partir de las nuevas reglas para las telecomunicaciones que entran en vigor el 9 de noviembre próximo.

Ese día comienza una nueva etapa de una historia que se inició con la privatización de Entel y la reglamentación del Servicio Básico Telefónico, monopolizado por las adjudicatarias Telecom y Telefónica durante 10 años. En marzo de 1998, Telecom y Telefónica perdieron la exclusividad de sus zonas, y se concedieron licencias para dar servicios de larga distancia a otros dos prestadores, Movicom y CTI.

La situación vuelve a cambiar. El nuevo marco regulatorio (no es, como se suele decir, una desregulación) liberaliza el mercado de telecomunicaciones argentino como nunca: los usuarios podrán elegir y cambiar la empresa que les brinde telefonía local, interurbana o internacional cuantas veces quieran. Y se espera que el país reciba inversiones que, eventualmente, modernizarán la red y aumentaránsu capacidad.

"Para noviembre del año próximo-le explicó a La Nación , desde España, el secretario de Comunicaciones-, las tarifas para llamadas internacionales e interurbanas van a bajar a casi un tercio de su actual valor, por la competencia de las empresas en todos los segmentos del mercado; e impactará en el precio de la telefonía local, si bien durante el primer año y medio no habrá competidores locales, que todavía están construyendo sus redes."

Pero para muchos el cambio es algo que ya se da hoy: "La desregulación ya se hizo -explica Eduardo Guardincerri, gerente de servicios corporativos de Telefónica-. Estamos compitiendo hace años con otras empresas en transmisión de datos o salidas internacionales, y desde hace un año no tenemos más restricciones de zona".

En general, es probable que la competencia sea mayor en el sector empresas que en el de residenciales, porque es más fácil llegar con un cable a miles de empresas que a millones de casas. La novedad, agrega Claudia Pérez Marina, gerente de servicios residenciales de Telefónica, son las empresas que se suman. La nueva regulación no es un quiebre, explica, sino una evolución, una iteración.

El punto clave es que nadie sabe qué va a pasar luego del 9 de noviembre. Hay buenas intenciones, expectativa, pero con eso no alcanza, alerta Luis Perazo, director corporativo de Comunicaciones, Relaciones Externas e Institucionales de Telecom.

"El Gobierno y las empresas del sector tienen que ir siguiendo la reglamentación. No es que ya está, que después de noviembre está todo dicho. La red va a seguir evolucionando, la tecnología también, y la ley tiene que acompañar eso. Hay que esperar: el tiempo será quien diga si esta manera de realizar la apertura fue la correcta o no", concluyó.

Ofertas y nuevos precios

Con el nuevo reglamento, el costo de la interconexión (lo que paga una prestadora por usar redes ajenas) pasará de los actuales 2,35 centavos por minuto a 1,1 centavo. Además, dice Aguiar, la construcción de rutas alternativas de fibra óptica en todo el país interconectando a las diversas compañías en competencia hará caer el precio de las llamadas interurbanas e internacionales, porque ya no se dependerá sólo de las redes de las prestadoras actuales.

Según la Secretaría de Comunicaciones, hay por lo menos ocho grandes operadores instalando redes, que pondrán a disposición de los usuarios una capacidad de comunicación con el exterior 10.000 veces mayor que la que tenía el país hace tres años, con una sola fibra óptica que llegaba al país, de 500 Mbit de ancho de banda. De aquí a seis meses, según el funcionario, estarán disponibles 5 terabit (5.000.000 Mb).

Por eso primero se verán ofertas para hacer llamadas internacionales e interurbanas, porque logísticamente son servicios más fáciles de implementar: es más lento y complejo armar una red que llegue a todas las casas de una ciudad.

La apertura no implicará una oferta explosiva. "Las posibilidades de elección no van a aparecer como por arte de magia el 9 de noviembre -advierte Maximiliano von Kesselstatt, director de Marco Regulatorio, Relaciones Gubernamentales y Legales de CTI-. Va a ser un proceso paulatino, que se dará a medida que las empresas pongan a punto sus redes." Y la baja del costo de las llamadas a los valores esperados por el Estado es, para muchos analistas, una incógnita.

"Me parece prematuro establecer cuánto van a bajar. Su abaratamiento no se va a producir de inmediato -explica Rafael de Elizalde, CEO de la consultora Telenexo-. Tendrá que ver con otros factores, como el mercado internacional, cómo se hagan las inversiones y qué tan dispuestos estén los consumidores a cambiar."

Un ítem del nuevo marco regulatorio que todavía está pendiente es la portabilidad numérica: que cambiar de compañía proveedora de telefonía no signifique cambiar de número.

"Buena parte del mercado de profesionales y Pyme asocian el cambio de compañía con el de número, y la consiguiente pérdida de contacto con los clientes -analiza Daniel Marazzo, director de Trends Consulting-IDC Argentina-. Esto es una traba: hasta que no tengan esa seguridad, no van a cambiar." Aunque la portabilidad es un derecho garantizado por el nuevo reglamento, todavía no se sabe cómo se instrumentará ni si abarcará también a los teléfonos celulares.

"Por eso no se espera que al 9 de noviembre el cambio de compañías sea masivo y rápido. No porque haya una lealtad a las telefónicas, sino por una cuestión de hábito, de miedo al cambio. Además, las empresas van a tratar por todos los medios de proteger a sus clientes", afirma Hernán Huergo, consultor en el sector telecomunicaciones para América del Sur de PricewaterhouseCoopers.

Esos métodos incluirán la venta de paquetes promocionales y combos que combinarán telefonía fija, móvil y otros servicios: la nueva reglamentación dispone una única licencia para las empresas, que podrán proveer todo tipo de servicios, aumentando la competencia. Igual, no será una lucha de todos contra todos: los 5000 millones de pesos en inversiones que la Secretaría espera para los próximos 18 meses (a los que hay que sumarles 5700 más para el año y medio siguiente, según un estudio de la consultora Convergencia) llegarán de la mano de varios jugadores: prestadores de telefonía fija y celular, empresas que armarán redes de fibra óptica, proveedores de conexiones satelitales y diversos enlaces con el exterior.

"Estas inversiones no son todas de dinero que se queda en el país -sugiere Enrique Carrier, director de la consultora Prince & Cooke-. En muchos casos están destinadas a comprar equipos en el exterior. Son divisas que quedarán aquí como hardware, pero no hay que tomarlo como si la inversión la hiciera una cadena de supermercados. Además, los montos son proyectados, y se ajustarán a cómo le vaya a cada empresa a lo largo de los meses."

La regulación y la Web

Aunque todos coinciden que en la red de telefonía básica no hay mucho lugar para la mejora, no sucede lo mismo con Internet.

Telecom y Telefónica anunciaron ayer la próxima disponibilidad de su servicio de ADSL ( Asymmetric Digital Subscriber Line , una tecnología de banda ancha sobre cables de teléfono normales), que entrará a competir en el mismo nicho que el cablemódem y el módem inalámbrico: los usuarios intensivos y las Pyme.

Se disfrutará de las nuevas tecnologías y de una mejor navegación: al haber mayor ancho de banda disponible no deberían formarse cuellos de botella en la salida al exterior. La licencia universal otorgada a las empresas elimina la pelea por la legalidad de tecnologías nuevas, como voz sobre IP.

Tampoco hay que esperar aquí rebajas: el 0610 ya es bastante barato, argumentan las telefónicas, que no tienen planeado implementar tarifas planas (pagar un abono mensual por el uso ilimitado del teléfono): "Nos quebraría -afirma Aníbal Escudero, director general de Telecom Internet-. Hoy las redes de telefonía están calculadas para recibir el 10% de los clientes a la vez. Y los ISP tendrían que triplicar su inversión en equipo, porque todos se colgarían de la Red."

¿La liberación del mercado promete, entonces, una mejora que no se realizará? Ni tanto, ni tan poco.

Es, sin duda, un paso importante para el país, que (se espera) traerá mejoras tecnológicas, servicios esmerados y compañías con mucho músculo y poca grasa, según la imagen de Henoch Aguiar: "el tener que estar en competencia permanente, sin privilegios ni concesiones, teniendo que dar la cara frente al usuario, es la mejor garantía que tienen los clientes de que el servicio mejorará".

Qué implica la nueva regulación para los usuarios

  • Con el nuevo marco regulatorio se entrega un solo tipo de licencia por tiempo indeterminado, que permite brindar transmisión de datos, celular, básica, Internet, etcétera, lo que aumenta la competencia en todos los sectores y abre las puertas a servicios como voz sobre IP (VoIP).
  • Los usuarios podrán elegir la compañía de telefonía básica sin cambiar el número ( portación numérica ; se están definiendo los últimos detalles técnicos). La Secretaría de Comunicaciones espera que el precio del pulso baje, aunque en forma gradual.
  • El usuario podrá elegir diferentes compañías para hacer llamadas interurbanas o internacionales discando un prefijo antes del número (el llamado multicarrier discado ).
  • El prefijo identifica la compañía que realiza el servicio. La Secretaría de Comunicaciones espera que el precio de las llamadas se reduzca hasta llegar a un tercio de su valor actual.

  • El precio de la interconexión (que se pagan las empresas de telecomunicaciones unas a otras para cursar llamadas entre sus redes) baja de 2,35 centavos el minuto a 1,1 centavo, lo que derivaría en tarifas más bajas para los usuarios.
  • Las empresas que quieran dar telefonía local deberán invertir $ 2 por cada habitante del área que atiendan (para establecerse en Buenos Aires, por ejemplo, tienen que invertir $ 20 millones).
  • Las empresas no estarán obligadas a invertir en zonas no rentables o de baja teledensidad (menos de 15 teléfonos cada 100 habitantes), por lo que deberán destinar el 1% de su facturación a un fondo fiduciario administrado por la Secretaría de Comunicaciones para dar servicio en las zonas no rentables. La modalidad se conoce como Pay-or-Play (pague o juegue), porque las telefónicas pueden hacer su aporte en dinero o instalando equipos en las zonas requeridas por la Secretaría.
  • Un 12% de ese fondo (es decir, aproximadamente 12 millones) se destinará por los próximos tres años a conectar a las escuelas nacionales a Internet.
  • La Secretaría calcula que se invertirán 5000 millones de pesos en los próximos años, no sólo en telefonía básica: también aumentarán las salidas internacionales y la infraestructura nacional.
  • Eso derivará en una mejor calidad del servicio de conexión a Internet, al haber más empresas ofreciendo más ancho de banda para más usuarios.
  • Telecom y Telefónica ofrecerán un servicio de ADSL ( Asymmetric Digital Subscriber Line ) para competir con el cablemódem y el servicio inalámbrico en el sector hogareño y Pyme.
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