¿Quiénes están detrás de los geofiltros argentinos de Snapchat?

La ascendente red social suma a diario filtros geolocalizados creados por los propios usuarios. Quién creó el de Buenos Aires y en qué se inspiró. La polémica por Malvinas.
Tomás Balmaceda
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11 de julio de 2016  • 00:06

Mientras los mayores de 30 años tratan de entender cómo funciona y las compañías alrededor del mundo comienzan a adaptar sus estrategias para sacarle provecho, Snapchat ya está instalada como la red social del momento, con más usuarios activos incluso que Twitter. Si bien recientes anuncios indican que veremos cambios en la compañía creada por Evan Spiegel, su esencia sigue siendo la misma: compartir en el momento contenido audiovisual en formato vertical y que no dura más de 24 horas. Pero existe también una característica en la que pocos reparan: los geofiltros.

Snapchat permite indicar desde dónde estamos subiendo nuestros videos y fotos a partir de stickers que aparecen en pantalla y que para muchos usuarios son parte integral de la experiencia de la red del fantasmita. A estos stickers se los llama geofiltros y están disponibles para ciudades, monumentos, sitios de interés y centros educativos.

"El proceso para crear un geofiltro es sencillo en términos técnicos: es armar un archivo en formato .png optimizado para la web en formato 1080 vertical que no exceda los 300kb. Ahora bien, en lo que respecta al diseño uno tiene que seguir ciertas líneas: no pueden aparecer logos y tiene que dejar libre mucho espacio, en el sentido de ser una suerte de etiqueta y no toda la pantalla", le explicó a LA NACIÓN Matías Najle, productor audiovisual y responsable de los geofiltros de La Plata, Catamarca y la ciudad en donde nació, la localidad cordobesa de Capilla del Monte, entre otros.

Todo se hace mediante un formulario online en el que también hay que indicar en un mapa el espacio geográfico que abarcaría el filtro. Snapchat maneja sus propios tiempos a la hora de aprobar y no queda claro cuáles son sus prioridades. "El proceso, en promedio, debería durar entre tres semanas y un mes. Cuando enviás el archivo te envían un correo para avisarte que lo recibieron y también te escriben cuando finaliza el proceso de selección, para contarte tanto si te lo aprueban como no", puntualizó Najle.

Buenos Aires desde la vista de un venezolano

Las grandes metrópolis del mundo tienen más de un geofiltro y Buenos Aires no es la excepción. Además de un diseño inspirado en el fileteado porteño y otro que incluye las siluetas del obelisco y el Planetario, en las últimas semanas se sumó una creación con círculos y colores vivos.

Su autor es Diego Díaz Giammarino, un joven venezolano que estudia en la ciudad de México y que está cursando su último semestre en la carrera de comunicación. En su haber tiene filtros para Cancún, la Universidad Anáhuac México Norte, Ciudad de México, el monumento Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes de la capital azteca y Helsinki, el corazón de Finlandia.

"Si bien el proceso de aprobación varía mucho, el de Buenos Aires me lo aprobaron en solo 6 horas. Es el geofilter que más rápido me aprobaron, supongo que porque les gustó muchísimo, y la ciudad es tan bella que merecía un geofiltro que le hiciera honor. Hace poco lo utilizó el presidente Macri en su cuenta y me sentí muy honrado", aseguró.

A la hora de pensar cómo retratar una ciudad, Giammarino prefiere la experiencia de haber estado allí. "Todos los geofiltros que he diseñado han sido inspirados porque he estado en el lugar, y logro captar la esencia de cada uno. Me es imposible diseñar sobre algo que no conozco. Prefiero ir al lugar, conocerlo, tocarlo, olerlo, tomarle fotos, e inspirarme; de ahí siempre surge una inspiración".

"A Buenos Aires la visité hace varios años, y me encantó. Me pareció una ciudad hermosa, moderna, y súper cultural. Hablando con un amigo, me pidió que hiciera un filtro para su barrio en Buenos Aires, y le dije que me era difícil, porque nunca estuve ahí. Sin embargo, me dio curiosidad ver los filtros que tenía la ciudad y me mandó los 3 que tenía disponibles. Los 3 me parecieron espantosos. Me impactó que esta ciudad maravillosa tuviese estos filtros, que además ninguno manejaba el concepto del sol naciente de la bandera Argentina. Entonces decidí aventurarme a inspirarme en la bandera, y hacer un sol con círculos celestes y amarillos. Así nació el filtro, lo mandé, y me lo aprobaron en tiempo récord", aseguró el venelozano.

Geofiltros y geopolítica

Para muchos de estos creadores, los geofiltros son una manera de darse a conocer en esa red social y ganar experiencia laboral. Najle, por ejemplo, trabaja con varias marcas y agencias argentinas coordinando campañas de marketing digital en Snapchat y Giammarino tiene su propia empresa, Deilur Media. "Aún para Latinoamérica los geofiltros pagados no están disponibles, porque en palabras de Snapchat ‘no es una prioridad’, por lo que solo ofrecemos el diseño de los que en Snapchat pueden publicarse gratuitamente", explicó el venezolano.

Con varios geofiltros en proceso de aprobación y otros que ya tiene en la etapa final de su diseño, Najle eligió un destino inusual para una de sus creaciones. "Envié el geofiltro de Malvinas y aún no fue aprobado ni desaprobado. Me parece interesante, porque le puse ‘Malvinas’ y no ‘Falklands’, además de la bandera argentina", reveló. Si Snapchat decide sumar el filtro, que cumple con los requisitos formales y que tiene el sello de alguien que colabora activamente en la red social, no hay dudas que traerá polémica.

No se trata de un hecho anecdótico: tal como pasó en el pasado con Facebook y Twitter, la masificación de Snapchat lo obligará a tomar posición en cuestiones espinosas y aquellos territorios cuya soberanía está disputada darán lugar a largas discusiones.

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