Redes sociales y aplicaciones móviles como aliados para mejorar la calidad de vida de los pacientes con Alzheimer

Con el asesoramiento de médicos y especialistas, la memoria y la actividad cognitiva se pueden estimular mediante diversos ejercicios y rutinas, y la tecnología hace su aporte desde los servicios on line y desde programas específicos para smartphones y tabletas
El uso de las redes sociales e Internet permite que los pacientes puedan trabajar en el aspecto cognitivo y social
El uso de las redes sociales e Internet permite que los pacientes puedan trabajar en el aspecto cognitivo y social Fuente: EFE
Con el asesoramiento de médicos y especialistas, la memoria y la actividad cognitiva se pueden estimular mediante diversos ejercicios y rutinas, y la tecnología hace su aporte desde los servicios on line y desde programas específicos para smartphones y tabletas
Débora Slotnisky
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21 de julio de 2016  • 00:32

Se calcula que entre 300.000 y 400.000 personas en la Argentina tienen Alzheimer, aunque no hay cifras oficiales. Dado que afecta en mayor medida a los mayores de 65 años, este diagnóstico incrementará su prevalencia en nuestro país y en el resto del mundo al ritmo que aumente la expectativa de vida.

"Con el Alzheimer se afectan, en primer lugar, los lóbulos temporales. Hay degeneración y pérdida de neuronas en la corteza entorrinal y luego en el Hipocampo. Estas son áreas que tienen que ver con funciones tales como memoria, aprendizaje y navegación. Por este motivo, los primeros síntomas suelen tener que ver con la memoria y trastornos en orientación”, explica José A. Bueri, doctor y jefe del servicio de Neurología del Hospital Universitario Austral y profesor de Neurología de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral,

El especialista explica que, con el paso de los años, se afectan otras áreas de la corteza cerebral que controlan el lenguaje, razonamiento, pensamiento consciente y procesamiento sensorial. Hay atrofia cerebral y los síntomas y signos de la enfermedad agravan. Puede observarse agitación y trastornos conductuales. En las últimas etapas de la enfermedad, el proceso patológico afecta a la mayor parte del cerebro y la atrofia se acentúa. “En este período es cuando los pacientes son enteramente dependientes de otras personas. Habrá pérdida de peso, dificultades en la deglución, sueño y en el control de esfínteres”, aclara.

Los tres pilares básicos del tratamiento no farmacológico de esta enfermedad son estimular la actividad cognitiva, la actividad física y la integración social porque facilitan la reserva cognitiva y posibilitan que se retrase su evolución.

El uso de las redes sociales y de motores de búsqueda en Internet permiten actuar sobre dos de los tres pilares: el cognitivo y el social
Ricardo F. Allegri, investigador principal del CONICET

“Por este motivo, el uso de las redes sociales y de motores de búsqueda en Internet permiten actuar sobre dos de los tres pilares: el cognitivo y el social. Además, la participación en las redes sociales estimula las funciones cognitivas dependiendo del tipo de red. Por ejemplo, Facebook e Instagram facilitan y estimulan la memoria, mientras que Twitter y Snapchat potencian la atención y la función ejecutiva", explica por su parte el doctor Ricardo F. Allegri, investigador principal del CONICET y jefe de Neurología Cognitiva, Neuropsiquiatría y Neuropsicología del Centro de Memoria y Envejecimiento en el Instituto de Investigaciones Neurológicas "Raúl Carrea" (FLENI).

A su vez, Allegri señala que Facebook, Instagram y Snapchat ofrece la posibilidad de integrar socialmente tanto al paciente como a la familia. " Son herramientas que nos integran socialmente, manteniéndonos actualizados sobre qué hacen nuestros amigos. Por ejemplo, Twitter nos informa al instante lo sucedido así como los pensamientos expresados por aquellos que seguimos y también para opinar e integrarnos en diferentes discusiones. A su vez, Google es un gran sustituto de la memoria, fomentado a partir del mecanismo ejecutivo de búsqueda para estimular nuestra curiosidad”, explica el especialista.

Si bien es cierto que el contacto real es más valioso que el virtual, las redes sociales también permiten sentirnos cerca de nuestros contactos y evitan la principal dificultad de la vejez que es el aislamiento social, señala Allegri.

Recursos digitales para combatir el Alzheimer

Existen varias aplicaciones móviles creadas especialmente para los pacientes con enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, sin costo para dispositivos con sistema operativo Android, “Recuerdos” fue creada por los argentinos Matías Aiskovich y Ariel Klein, aplicando herramientas de las neurociencias para entrenar y conservar la memoria a partir de juegos cono memotest y rompecabezas. Además cuenta con imágenes y música que pueden ser ordenados cronológicamente a través de diferentes categorías como deporte, arte, política y deporte, entre otras. Este recurso fue elegido por el gobierno uruguayo para ser integrada con contenidos locales en las tabletas que se entregaron a jubilados de ese país.

Por otra parte, disponible sin costo para dispositivos iOS y Android, “Sea Hero Quest” tiene una excelente puntuación por unos 60 mil usuarios. Este videojuego en el que hay que perseguir animales marinos, promete en solo dos minutos obtener datos equivalentes a 5 horas de trabajo de laboratorio. Respaldado por científicos de University College London, University of East Anglia y colaboradores de Alzheimer’s Research, permite detectar si la pérdida de las habilidades de orientación del usuario es consecuencia del Alzheimer o del envejecimiento natural de las personas.

Trailer Sea Quest Hero

Otra opción sin costo es “Laberintos, prevenir alzheimer”. Disponible para iOS y Android, consta de una serie de laberintos que el usuario debe resolver ejercitando su memoria. Por último, Greymatters es una app sólo para iOS, que estimula la memoria del paciente mediante la utilización de fotografías, música y juegos para que el usuario active y preserve sus recuerdos.

Con respecto a los efectos que estas aplicaciones pueden tener en los pacientes, Bueri señala un estudio que analizó el impacto de actividades comunes como escuchar radio, leer diarios, jugar rompecabezas y visitar museos en más de 700 personas mayores. “Luego de cuatro años, el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer fue 47 por ciento menor en aquellos individuos que realizaban estas actividades con mayor frecuencia comparado con las personas menos activas”, dice.

Trailer de Laberintos

Por otra parte, hay una investigación que analizó el efecto de entrenamiento cognitivo formal en personas de más de 65 años que realizaban sesiones de entrenamiento de memoria, razonamiento y procesamiento de información. El estudio reveló que estas personas mostraron mejoría en las áreas entrenadas, que persistieron hasta diez años luego de completado el estudio.

“Sin embargo, debemos tener presente que también hubo resultados conflictivos con respecto a varios otros estudios de este tipo. Por eso, si bien se pueden mejorar las funciones cognitivas en ciertas personas, no está claro si sucede lo mismo en aquellas que genéticamente tienen mayor riesgo de padecer de Enfermedad de Alzheimer”, aclara Bueri.

Más allá de las propuestas digitales presentados, Allegri indica siempre es mejor asesorarse con el médico para saber qué tipo de aplicaciones móviles conviene utilizar, aunque “básicamente los juegos que ejerciten la mente favorecen la calidad de vida de los pacientes”.

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