Una disputa familiar se entromete en el mundo de Samsung

Fuente: AFP
Lee Kun-hee, considerado el hombre más rico del país y presidente de la compañía surcoreana, recibió una demanda de su hermano por la distribución de acciones tras la muerte de su fundador del actual gigante de la electrónica
(0)
20 de febrero de 2012  • 00:01

Lee Byung-Chull fundó Samsung con la idea de dejarle un porvenir a sus siete hijos. Entonces el gigante de la electrónica de Corea del Sur era una venta de pescado seco. Ahora, el emporio enfrenta a dos hermanos. El mayor de los Lee le reclama al presidente de la compañía cientos de millones de dólares en acciones que formaban parte de la herencia paterna.

Lee Kun-hee, de 70 años, considerado el hombre más rico del país, está siendo demandado por su hermano mayor Lee Maeng-Hee, de 80, por US$623 millones de dólares. La disputa se centra en ocho millones de acciones de Samsung Life Insurance y 20 acciones de Samsung Electronics.

El demandante sostiene que, tras la muerte de su padre en 1987, Lee Kun-hee guardó en secreto las participaciones del Grupo Samsung que su padre atesoraba a nombre de varios directivos del conglomerado y que deberían haberse repartido entre los descendientes del fundador.

"Tras la muerte de nuestro padre, el presidente Lee (como se refiere a su hermano) no informó a los herederos y herederas del patrimonio y de manera unilateral lo puso a su propio nombre", declaró Lee Mang-hee en el juzgado, según la agencia de noticias coreana Yonhap.

"Samsung siempre ha sido descrita como la reina de los negocios en Corea del Sur y a Lee Gun-hee como su cabeza poderosa y solitaria. Su hermano afirma que las acciones fueron puestas en un fideicomiso bajo nombre de personas ajenas a la familia cuando en realidad tenían que ser repartidos entre la familia", detalla Lucy Williamson, corresponsal de la BBC.

El Grupo Samsung ha señalado que "no tiene una postura definida sobre el caso".

Indulto presidencial

La demanda llega en un momento de solidez y expansión de la empresa. El Grupo Samsung, que ahora incluye la construcción naval, las telecomunicaciones, la electrónica y la construcción entre sus empresas, tuvo una facturación de 220.000 millones de dólares en 2010.

La firma es considerada la segunda compañía con más producción después de la también coreana Hyundai.

Asimismo, Samsung ha superado el escándalo de evasión de impuestos de su presidente (condenado a tres años de prisión), quien finalmente fue indultado por el gobierno surcoreano sin que llegara a pisar la cárcel.

No obstante, para algunos analistas, la disputa refleja cómo las rencillas familiares pueden evidenciar los puntos débiles de grandes marcas que nacieron como empresas familiares.

En este sentido, el caso de Samsung no es el único.

Adidas y Puma, otros hermanos

Los hermanos alemanes Adi y Rudolf Dassler, fundadores de Adidas y Puma, murieron sin resolver sus diferencias.

Los hermanos comenzaron a fabricar zapatillas en el lavadero de su casa materna, así crecieron en el pequeño poblado alemán de Herzogenaurach hasta que llegó la Segunda Guerra Mundial. Entonces, las diferencias políticas de ambos fueron irreconciliables.

Cada uno fundó su propia empresa a lado y lado del río que cruza el pueblo. Herzogenaurach se dividió entre quienes trabajaban para Adidas y quienes lo hacían para Puma.

Paradójicamente ninguna de las dos compañía está controlada por descendiente de la familia fundadora. La fabricante francesa de artículos de lujo PPR controla las acciones de Puma, mientras que Adidas pertenece a un conglomerado de accionistas que no posee más del 5% de la compañía.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.