Amaicha brilla con luz propia en los Valles Calchaquíes

Buen tiempo y atractivos circuitos
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25 de mayo de 2003  

AMAICHA DEL VALLE.- Un cartel anuncia al visitante que está en el lugar donde brilla el sol 360 días al año. Las cinco jornadas ausentes evitan con prudencia que algún aguacero inoportuno malogre, por si acaso, la cifra rotunda.

Y así es, el aire transparente, la limpidez del cielo muy azul, la agradable temperatura y una altura confortante de 2000 metros aseguran a Amaicha del Valle y sus alrededores condiciones de clima poco frecuentes. A la vez, al alcance del viajero, senderos sombreados por algarrobos, cumbres y también una cascada insospechada en El Remate, que agrega rumores nuevos al hermoso paisaje. En Amaicha, un pueblo silencioso y acogedor hay hospedajes, varios restaurantes, cuatro campings, museos, centros artesanales, servicios para el automovilista con comedor, piscina y cabañas en el predio.

Se halla a 164 kilómetros de la capital provincial, en una privilegiada ubicación en pleno valle calchaquí que le permite fácil acceso para visitar las interesantísimas ruinas de los indios quilmes, cercanas al poblado y donde funcionan una confitería y un hotel de muy grata instalación.

Por camino de tierra, a tres kilómetros de Amaicha, se llega a Los Zazos, una especie de barrio anexo donde viven 150 familias y funciona un singular centro educativo, La Escuelita.

En el lugar se estableció en época prehispánica un asentamiento amaicha, poco explorado, donde en estos momentos trabajan profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba.

Con el aporte de la Secretaría de Desarrollo Social y el empuje de dos jóvenes de la población, Balbín Aguaysol y Roberto Ríos se iniciaron actividades destinadas a los adolescentes del lugar, que buscan al crecer otros horizontes. Se abrió un centro de reunión y de aprendizaje a la vez. Se unieron después Ariel, hermano de Balbín, Césareo y chicas del lugar que trabajan hoy en un ajustado equipo.

El predio de 400 m2, abrazado por los cerros y el verdor, se construyó sin el empleo de ladrillos, con adobe, varas de álamo y cañas, para revalorizar elementos tradicionales en la zona.

"Aún no teníamos techo -cuenta Ariel-, pero dábamos ya clases de cerámica y danzas. Unimos después al quehacer una huerta orgánica y un taller de computación." Con otras donaciones armaron un pequeño museo, que crece, y una biblioteca especializada en historia y arqueología destinada a los maestros de la escuela primaria de Los Zazos. En Amaicha se cursa el secundario. A la par, los trabajadores de La Escuelita fomentan entre los viajeros los paseos y las cabalgatas con finalidades antropológicas.

Trabajan también con la red de responsabilidad social de la provincia y han instalado un centro de computación digital de última generación con el aporte de la Fundación Compañía Social Equidad de Buenos Aires, abierto a la comunidad y también a los turistas, que llegan desde las inmediaciones para comunicarse sin dificultades con todo el mundo.

Es un placer caminar por los senderos de Los Zazos, bautizados con nombres de vecinos destacados, y detenerse luego en un patio, con galerías, sombreado por totoras y álamos que ofrecen un toldo verde y perfumado.

Ariel ofrece la dirección electrónica para todos los que deseen comunicarse con ellos: losamautas@hotmail.com . Como despedida lee un cartel que declara en antigua lengua nativa, Amuscha munaska y traduce sonriendo: Ganamos grandes amigos.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión $ 288

Hasta San Miguel de Tucumán, con tasas e impuestos.

Desde San Miguel de Tucumán son 164 km. Se puede llegar por la empresa Aconquija, que cobre 22 pesos el boleto de ida y vuelta.

Alojamiento

La oferta es bastante limitada. Existen varios residenciales, que cobran entre 10 y 12 pesos por persona.

En San Miguel de Tucumán, Grand Hotel, 120 pesos por habitación con desayuno y estacionamiento. www.grandhotel.com.ar

Más Información

Secretaría de Turismo de Tucumán: 0800-555-8828.

En Internet

www.turismoentucuman.com

www.tucuman.gov.ar

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