Aruba es exótica hasta en el fondo del mar

Esta isla del Caribe es un buen punto de partida para bucear entre los restos de barcos hundidos
Esta isla del Caribe es un buen punto de partida para bucear entre los restos de barcos hundidos
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24 de marzo de 2000  

ORANJESTAD, Aruba.- Bucear en barcos hundidos es una interesante experiencia. Para los buzos, la posibilidad de entrar por antiguas bodegas y pasillos sumergidos despierta todo tipo de sensaciones, la mayoría de las veces relacionadas con lo desconocido.

No siempre un naufragio es el resultado de una tragedia, muchas veces y por diferentes motivos los barcos son llevados al fondo del mar intencionalmente, con el fin de crear arrecifes artificiales, transformándolos en nuevos puntos de inmersión.

Rápidamente las estructuras comienzan a cubrirse de esponjas, corales y pequeños seres vivientes que encuentran protección entre los restos de la embarcación sumergida, y además son un sitio ideal para alimentarse, reproducirse o refugiarse de las corrientes y grandes predadores.

Para poder realizar este tipo de inmersiones es necesaria una buena capacitación, entrenamiento y también la certificación que lo habilite.

La planificación correcta es esencial para todos los buzos y lo ideal es ser acompañados por instructores que conozcan el lugar para ser guiados.

Los barcos que se encuentran a mayor profundidad suelen estar en mejores condiciones ya que sufren menos el desgaste producido por las olas y las mareas.

En el mar Caribe existe un importante número de barcos y aviones sumergidos bajo las aguas de Aruba, frente a las costas de Venezuela.

El gobierno de la isla donó cinco de diez barcos que naufragaron. El más importante e imponente es el Antilla. Un carguero alemán de 130 metros de longitud, al cual se accede por bote navegando hacia el norodeste de la isla durante 15 minutos.

La historia cuenta que fue cercado por una cuadrilla holandesa durante la Segunda Guerra Mundial y que su capitán, tras negarse a abandonar el barco, lo hizo explotar y se hundió con él.

Hoy yace a una profundidad máxima de 20 metros y ofrece una cantidad de compartimientos para explorar, donde se pueden observar esponjas tubo de 40 centímetros de alto, barracudas, langostas y peces tropicales.

Los colores salen a la luz

La luz de las linternas ayuda a apreciar los colores en el interior de las paredes, resalta los colores fosforescentes naranjas y rojos que se encienden ante la presencia de los buceadores.

La visita a este naufragio también es considerada ideal para los bautismos submarinos, donde los buzos novatos recorren su estructura exteriormente en las zonas de menor profundidad.

Un viejo carguero, de origen venezolano, es otro punto de inmersión ideal para explorar: se trata del Jane Sea, de 60 metros de longitud, que transportaba cemento. Problemas mecánicos retuvieron al barco en el puerto por mucho tiempo, y cuando los costos superaron el valor de la embarcación, su dueño decidió abandonarlo.

Se encuentra actualmente a una profundidad de 25 metros en el sur de la isla -la zona más colorida- y está ubicado en forma vertical, con lo que los buceadores pueden sumergirse recorriéndolo en sus diferentes profundidades. Coloridas gorgonias decoran su inmensa estructura.

Otros naufragios no han conservado su estructura, pero no por eso son menos interesantes. Es el caso de Pedernales, un buque petrolero bombardeado por los alemanes cuya proa y popa fueron soldadas y utilizadas posteriormente en la invasión a Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.

Salidas al atardecer

Dispersados por los alrededores del barco se encuentran 6 misiles que pueden reconocerse fácilmente. Este naufragio también es el elegido para el buceo nocturno y la salida se realiza al atardecer para compartir en el viaje la imagen del mar devorando el sol.

Cuando ya oscurece los buzos descienden con sus linternas y ven a Pedernales muy diferente de lo que fue durante el día. Gran cantidad de langostas custodia la vieja embarcación, sin importarles la presencia de los buceadores.

Transparente

Muchos puntos de buceo de la isla se encuentran en perfectas condiciones para la inmersión, con una visibilidad de más de 30 metros y aguas que superan los 28ºC.

La isla está alejada de la zona de huracanes que afectan al Caribe. La vida marina es muy rica y variada, incluye corales y variados peces, pero los barcos hundidos son los tesoros más buscados.

Todavía queda mucho por descubrir del misterio de algunos barcos hundidos y aún continúa la búsqueda de otros cuya ubicación no se conoce con precisión.

Lo cierto es que para algunos buzos los barcos hundidos parecen estar listos para zarpar otra vez y contarles sus historia.

Datos útiles

Cómo llegar

  • El pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Aruba, ida y vuelta vía Miami, cuesta aproximadamente 900 dólares, con tasas e impuestos.
  • Alojamiento

  • Una habitación doble en un hotel tres estrellas cuesta entre 120 y 185 dólares; alrededor de 200 en uno de cuatro y hasta 360 en uno de cinco.
  • Paquetes turísticos

  • Incluyen aéreo, traslados y alojamiento, cuestan cerca de 1000 dólares.
  • Más información

  • Oficina de Turismo de Aruba, Córdoba 859 P. 8º A, de lunes a viernes, de 9.30 a 18; 4315-2020.
  • Las operadoras de buceo más importantes son Red Sail Sports y Scuba Duba.
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