Barcelona tiene carácter y sentido artístico

Concebida a escala humana, esta ciudad sabe vivir, disfruta de las tapas y está orgullosa de su legado modernista
(0)
21 de diciembre de 2001  

BARCELONA.- Sin duda alguna, ésta es una de la más bellas ciudades de Europa. Aquí se combinan la elegancia del modernismo de finales del siglo XIX y principios del XX, el conjunto medieval llamado Barrio Gótico, las ruinas de lo que fueron antiquísimos asentamientos del Imperio Romano y la Barcelona de hoy, en donde el diseño y una mirada vanguardista prevalecen.

La capital del Gobierno Autónomo de Cataluña guarda una notable escala humana: tanto es difícil toparse con construcciones altas como habitual hallar espaciosas veredas en la mayoría de sus calles, muchas arboladas.

Un eje comercial

Según se sugiere, Barcelona es una ciudad de compras, un concepto traducido en un eje comercial de casi 5 kilómetros, donde se suman diversas posibilidades de consumo -ropa, ocio, alimentación, entre otras- con particulares recorridos que, integrados a la trama urbana, invitan a pasear por zonas de gran interés turístico.

Este espacio lineal se extiende desde el Port Vell (Puerto Viejo), asciende por la famosísima, cosmopolita Rambla; continúa en el Passeig (Paseo) de Gracia, y al llegar Avinguda (Avenida) Diagonal, gira a la izquierda, y toma por ésta hasta llegar a la plaza Reina María Cristina.

Y no es una mala idea comenzar a recorrer la ciudad precisamente a partir del último punto mencionado, o sea, al sudoeste de la ciudad. Allí, cerca de la zona universitaria, del Palau Reial (Palacio Real) de Pedralbes y del estadio de los blaugrana, el Fútbol Club Barcelona, la Avenida Diagonal despliega hasta el paseo de Gracia una extensa gama de locales de evidente calidad, sensación que es simple percibir entre los que por allí circulan aromando el aire con finos perfumes y luciendo elegante vestimenta. Si hasta la infanta Cristina, hija del rey Juan Carlos I, vive y trabaja en esta zona.

Así como el interés puede estar en las vidrieras de los locales, situados en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, el espíritu también puede solazarse en la observación de las variadas mansiones que aún permanecen, y hasta ver los ricos y ornamentados portones de hierro que dan a paso a generalmente lujosos halls, como, en la esquina con Balmes, el del Palau Pérez Samanillo.

Puntos de interés

Queda claro: Barcelona es una ciudad para caminar. De este modo, al llegar al Passeig de Gracia es preciso girar a la derecha. Simplemente se trata del ingreso a una de las arterias más importantes del continente. Apenas nueve cuadras, es verdad, pero profusas de puntos de interés, tanto para aquellos que sabrán apreciar las bondades edilicias como para los que buscan las atracciones de grandes firmas comerciales.

Así, previo paso por la esquina con carrer (Calle) Provença, donde está la exuberante Casa Milá, más conocida como La Pedrera -debida al genio del arquitecto Antoni Gaudí- se llega a la manzana de la discordia, entre Aragón y Consell de Cent. Ahí hay un grupo de increíbles casas modernistas: Batlló -también firmada por Gaudí-, Amatller, Lleo Morera, producto de lo que en su época fue una competencia por realizar la edificación más preciosista.

Ese mismo carácter tienen en el bulevar y veredas del paseo las farolas, los bancos y hasta las baldosas, con motivos de pulpos, estrellas de mar y caracolas. La actividad puede extenderse a comprar diarios de todo el mundo en los muy provistos puestos callejeros, detenerse a saborear un café o, por ejemplo, entrar en ese verdadero paraíso de bibliófilos que es la importante librería Casa del Libre.

Rambla y después

El Passeig de Gracia finaliza en la plaza de Cataluña; si se la cruza en diagonal, se está a las puertas de uno de los paisajes más característicos de la llamada Ciudad Condal, La Rambla, un racimo humano incesante, vital, donde no faltan las estatuas vivientes de los más diversos motivos, puestos de flores y animales domésticos, y, a poco más de andar 500 metros camino al Port Vell (o a poco más de unos 5 minutos, como se miden aquí las distancias de a pie), a mano derecha abre su atrapante y ferrosa boca el Mercat (Mercado) de la Boquería, el más importante de Barcelona, una verdadera fiesta de los sentidos.

Por supuesto, es materia obligada, después de experimentar alguna que otra delicia, perderse en el barrio Gótico, con especial cuidado si se lo hace por El Raval, justo detrás del Mercat; más seguro es buscar el lado izquierdo de La Rambla, donde puede encontrarse una gran oferta de comercios de todo tipo.

Chistorras y guindillas

Si imaginamos que ya la noche nos ha sorprendido después de un día de mucho trajín, es apropiado reparar fuerzas por las callecitas que están justo detrás del edificio central de Correus y Telegrafs (Correos y Telégrafos), meterse en los muchos localcitos de comida de allí y, pequeño vaso de tinto en mano -un chato-, saborear unas anchoítas aquí, unas chistorras (salchichitas parrilleras) allá, un poco de cesina (jamón de cabra) en aquél, o unas ardientes guindillas (ajíes muy picantes) en éste.

Si todavía hay ganas de marcha, muy cerca, en Port Vell, está el complejo Maregmanum, y sus muchos cines, boliches bailables y bares.

Ofertas variadas, un innegable sentido estético y la posibilidad de que cuerpo y espíritu disfruten simultáneamente aseguran un paso más que agradable por esta ciudad mediterránea.

Beneficios para el turista con el Tax Free

Hay algunos datos que interesarán a los que quieran acercarse a esta ciudad con afán de adquirir productos de su interés, en especial los ligados con el diseño y la vestimenta. En principio, es oportuno saber que las tiendas abren desde las 10 hasta las 14; por la tarde, entre las 16 y las 20.

Oficialmente, y en acuerdos que tiene que ver con la Comunidad Económica Europea (CEE), se ha implementado un sistema que beneficia al turista. Se trata de lo que se ha denominado Europa Tax-Free Shopping: en todos aquellos establecimientos comerciales que estén integrados a este programa -puede haber un símbolo en la vidriera que los identifique, pero no está demás preguntar en los locales aunque no se lo vea-, por cada compra superior a 15.000 pesetas (alrededor de 80 pesos; unos 90 euros, según la denominación monetaria que estará vigente desde el próximo 1º de enero) se puede solicitar un cheque Tax-Free, con el que, antes de salir de la CEE, será devuelto el impuesto de valor añadido (IVA), que es del 16%, incluido dentro del precio.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión US$ 1000

Hasta Barcelona, de ida y vuelta, con tasas e impuestos.

Alojamiento

***** US$ 200

**** US$ 110

*** US$ 70

La habitación doble, con tasas e impuestos.

Gastronomía

Los platos de la cocina catalana se basan en aceite de oliva, verduras y hortalizas, pescado y marisco frescos, bacalao, legumbres, cerdo en todas sus formas.

Descuentos

Barcelona Card ofrece transporte público urbano gratuito y descuentos de hasta el 50 % en los lugares más emblemáticos de la ciudad: 30 museos, 12 teatros y espectáculos, 14 espacios de ocio, 7 locales nocturnos, 19 tiendas, 13 restaurantes, Tombbús, Tibibús, Aerobús y tarjetas telefónicas I Call. La tarjeta, válida por 3 días, cuesta 22 dólares.

Más información

Oficina Española de Turismo en Buenos Aires, Carlos Pellegrini 1163, piso 3, 4328-9608 y 9664. Atención, de lunes a viernes, de 8 a 13.

En Internet

http://www.bcn.es

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.