Cómo vivir la vida con calidad

Estocolmo es una buena escuela, en tendencias estéticas, de moda y diseño
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14 de diciembre de 2001  

ESTOCOLMO (El País, de Madrid).- Los habitantes de Estocolmo (millón y medio), abiertos y cosmopolitas, han logrado crear la sensación de que vivir en su ciudad es pertenecer al mismísimo centro continental europeo. Saben entender la vida, vivirla con calidad y estar al día en tendencias estéticas, de moda y diseño. Este es el aire de una urbe de vanguardia construida sobre islas (en un archipiélago de 24.000) de frías aguas, abrazada por la naturaleza y bañada por una acerada luz nórdica. Sometida antaño a la indiferencia de la Europa continental, su aislamiento geográfico le ha ayudado a construirse una identidad muy marcada, llena de vitalidad, siempre en la última.

El centro de la capital sueca se divide en distintos barrios crecidos al calor de Gamla Stan, su casco antiguo, embrión de la ciudad moderna, en el que se destacan los edificios históricos. Un lugar de atmósfera especial, donde abundan tiendas, librerías, anticuarios, palacetes, iglesias y museos. Muchas bodegas medievales son ahora restaurantes y cafés. El Palacio Real, de estilo barroco, domina parte de la isla.

Frente a Gamla Stan se encuentra Djurgarden, otra isla, antes coto de caza y hoy parte del parque nacional de la ciudad, con numerosos museos, en una mezcla de naturaleza, cultura y ocio. El Museo al Aire Libre, Skansen, considerado como el más antiguo del mundo, abierto en 1891, tiene casas y granjas que muestran la vida campesina y la cultura lapona. Una visita merecen el Palacio Rosendal, cuyo jardín es, además de un oasis, un mercado biológico; la Thielska Galleriet, con su colección de pintura nórdica del XIX y XX, y el Museo Vasa, que expone un buque de guerra hundido en 1628.

Comprar y comer

Ostermalm es uno de los barrios residenciales más concurridos. La zona está salpicada de embajadas y museos. Muchas de las tiendas, restaurantes, discotecas y bares de diseño se encuentran en sus calles, siempre repletas de clientela. En Riddargatan 12 (Riddargatan, 12), encontrará colecciones para mujer; en Filippa K (Grev Turegatan, 19), moda funcional (es como el Zara sueco); zapatos, en Paul & Friends; y David Design (Nybrogatan), un clásico del diseño nacional con cierto aire londinense, produce muebles de jóvenes creadores. Y en la cuna de IKEA, seduce R.O.O.M., una vieja fábrica convertida en tienda de muebles y accesorios, el lugar de moda del interiorismo sueco.

Estocolmo puede presumir de restaurantes de calidad. Obligado es PA&CO (Riddargatan, 8;), local de culto de artistas y famosos. El ambiente es relajado y su cocina, sueca y casera, con toque asiático. Otra opción es el mercado Ostermalm Saluhall, al estilo de los del sur de Europa.

En su interior, dos locales, Lisa Elmqvist y Gerda´s, con pescado fresco (típicos son el salmón y el sándwich de gambas, mahonesa y eneldo). Al caer la tarde conviene dejarse caer por la animada zona del Sturehof, terraza-restaurante con historia y prestigio, cuyo interior está diseñado por Jonas Bohlin. Otra parada para picar y de diseño impactante es el Cafe Foam (Karlavägen, 75), del que los universitarios son devotos. Paus (Rörstrandsgatan), muy acogedor, ofrece comida internacional y está considerado entre lo mejor de la ciudad, junto con Storstad, de diseño minimalista.

Por el impresionante Grand Hotel se puede pasar al caer la noche para tomar una copa, cenar un smorgasbord o admirar su interior, donde se alojan los premios Nobel.

Si aún le queda tiempo, no olvide el Museo de Arte Moderno proyectado por el arquitecto Rafael Moneo, en la isla de Skeppsholmen, con su Kantin Moneo. Y en la zona de Ostermalm, pegado al mar, nos topamos con el Royal Dramatic Theatre, escenario teatral de Ingmar Bergman. Y sobre el agua está Tvillingarnas, para admirar la puesta de sol mientra come arenques, salmón o ensaladas.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión US$ 1200

Hasta Estocolmo, de ida y vuelta, con tasas e impuestos

Alojamiento

*** US$ 120

**** US$ 200

***** US$ 300

Los precios son por habitación doble.

Paseos

Todos los días se realiza el cambio de guardia en el Palacio Real. De lunes a sábado, a las 12.15, y los domingos, a las 13.15.

Souvenirs

Caballitos de madera, lo tradicional. Desde 2 dólares para tamaños chicos.

También CD de pop (algunos Abba en idioma local, de antología, o las canciones de Agnetha después de Abba), velas que recuerdan la fiesta de Santa Lucía y pequeños drakkars de madera o metal.

Más información

Embajada de Suecia: Tacuarí 147. 4342-1422. Allí se puede ir a comer al smorgåsbord del Club Sueco.

Internet

http://www.stockholmtown.com

http://www.visit-sweden.com

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