Córdoba continúa dando muy buenas lecciones de historia

El conjunto jesuítico es la gran atracción
El conjunto jesuítico es la gran atracción
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31 de agosto de 2001  

CORDOBA.- Decidida a no agotar su oferta en el valioso patrimonio jesuítico, Córdoba tiene otras alternativas para descubrir. Al margen de sus naturales atractivos de gran ciudad, la capital provincial ofrece a los visitantes los encantos de la arquitectura colonial, la bohemia artesanal, la tradición religiosa e, incluso, la belleza natural.

Un paseo encarruaje antiguo por el renovado parque Sarmiento permite recuperar una costumbre encantadora y también advertir que no es necesario llegar a las sierras para tomar contacto con elverde y el aire puro. Lo mismo ocurre con el nuevo Jardín Botánico, un museo natural diseñado según la topografía del lugar. La entrada es gratuita y hay un circuito especial para los chicos.

Con acento en la historia

Los que quieran descubrir las reliquias de otros siglos, que anidan en pleno centro de la ciudad, pueden aprovechar cualquiera de las visitas guiadas -casi todas gratuitas- que deparan agradables sorpresas y provocan la nostalgia. Una de ellas es la que permite recorrer cuatro patios coloniales, escondidos en espléndidas edificaciones de los siglos XVII y XVIII, donde se recrean los usos y costumbres de la antigua sociedad cordobesa.

Una alternativa novedosa para conocer esa etapa de la historia es hacer la visita teatralizada Un alcalde de Córdoba , basada en la obra del historiador Efraín Bischoff, que es un éxito de público. Se trata de un espectáculo itinerante que se desarrolla en tres ámbitos: el museo Marqués de Sobre Monte, la basílica de La Merced y el Cabildo.

Quienes visiten la ciudad durante el fin de semana, por ejemplo, pueden combinar un paseo matinal por el centro y a la hora de la siesta visitar la catedral, que este año, luego de mucho tiempo, abrió su campanario al público. Con la ayuda de los guías especializados, se recomienda conocer todos los recovecos de esa maravilla arquitectónica y luego subir a la torre, desde donde se observan las cúpulas de las iglesias vecinas, para comprender así por qué a Córdoba se la conoce como la ciudad de las campanas .

Patrimonio de la humanidad

En ese circuito es indispensable incluir al imponente conjunto jesuítico (iglesia de la Compañía de Jesús, rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba y Colegio Monserrat), declarado por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad. La belleza de esa manzana, en pleno centro de la ciudad, suele despertar la curiosidad por conocer las estancias jesuíticas más cercanas, como la de Alta Gracia (a 35 kilómetros) o la de Santa Catalina (a 85 kilómetros), que incluso se pueden visitar en un mismo día.

Los que quieran ir más atrás en el tiempo deberían asomarse a las excavaciones arqueológicas del Salón De Profundis (siglo XVII), que por primera vez se abre al público, y donde se pueden observar fragmentos de cerámica indígena, herrajes antiguos y otras curiosidades que remiten a los orígenes de la ciudad.

Si la idea es conocer lugares pintorescos y referentes indiscutidos de la ciudad, la mejor opción es hacer el recorrido conocido como Pueblo Nuevo, que incluye un paseo por puntos clave como el teatro San Martín, el Patio Olmos o la emblemática Cañada, y continúa con una caminata por la calle Belgrano, donde las construcciones del siglo pasado se alternan con casas de antigüedades y objetos curiosos. El circuito termina en el Paseo de las Artes, que es la plaza de las artesanías por excelencia, y donde funciona el Museo Iberoamericano de Artesanías.

La gran cantidad de museos y salas de exposición con obras de primer nivel, los conciertos permanentes en iglesias y centros culturales y la interesante cartelera cinematográfica del circuito no comercial (Cine Club Municipal y Centro Cultural España-Córdoba, entre otros) convierten a la ciudad en un rosario de cálidos refugios donde es posible recrear todos los sentidos y pasarla muy bien.

Cuando se esconde el sol, la música en vivo invade tanto los restaurantes (son famosas las noches de tango en El Arrabal) como los pubs de Alta Córdoba y el ex Mercado de Abasto. Los amantes de las madrugadas agitadas, en cambio, tienen los boliches de la zona del Chateau Carreras, con una movida interminable.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión: $ 170

De ida o vuelta, con tasas e impuestos.

En ómnibus: $ 28

Desde retiro, de ida y vuelta.

Alojamiento

* * * $ 30

* * * * $ 40

* * * * * $ 55

Por habitación en base doble.

Visitas guiadas

La mayoría son gratuitas.

Informes: (0351) 4285843/ 2485856

Patios coloniales: comprende el Cabildo Histórico y los museos de Arte Religioso Juan de Tejeda, Marqués de Sobre Monte y San Alberto.

Manzana jesuítica: iglesia de la Compañía de Jesús, rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba y Colegio Monserrat.

Pueblo Nuevo: incluye paseo por la calle Belgrano (construcciones del siglo XIX, anticuarios), la Cañada y el Paseo de las Artes.

Más información

Casa de la Provincia de Córdoba, Callao 332 (4373-4277).

Internet:

  • http://www.cordobadigital.com
  • Un caricia para el paladar

    La cocina cordobesa depara sensaciones muy sabrosas. En La Nieta Ôe la Pancha, sobre la calle Belgrano, se pueden probar sabrosas empanadas de carne, pastas o una brochette de mollejas y vegetales. Los viernes se ofrece una amistosa degustación de vinos, que suele ir acompañada por espectáculos no convencionales.

    Los que decidan aprovechar todas las opciones del centro histórico pueden reponer energías en Mandarina, donde la buena música y la ambientación agradable permiten tomar distancia del ruido céntrico, tanto al mediodía como a la noche. Pizzas y pastas dominan el menú y son algunas de las excusas más ricas para conocer el lugar.

    En el centro histórico, los golosos estarán a sus anchas en la Feria de los Sabores y Dulzuras, que funcionaen una carpa en la plaza San Martín.

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