Darío Barassi: "Si naufragara solo en una isla desierta me llevaría un bidet"

Nueva York es una de las ciudades preferidas de Darío Barassi,
Nueva York es una de las ciudades preferidas de Darío Barassi,
Alejandro Rapetti
(0)
28 de abril de 2019  

-¿Qué es lo que más te entusiasma de la situación de estar de viaje?

-Amo viajar fuerte. Conocer otras culturas, comidas, modos, sabores, idiomas, arte, teatro. Soy un gran observador, me gusta vivir la ciudad, no el turismo obvio. Dejar de ser yo un rato, probar otros looks, otros platos, otra música, abrir la cabeza.

-¿Te interesa el turismo espacial? Por ejemplo: ¿Te tomarías unas vacaciones en Marte?

-Me gusta lo nuevo, lo desafiante, así que por qué no: ¡Vamos a Marte! A parte calculo que allá peso menos.

-¿Alguna vez acampaste o viajaste como mochilero?

-No soy muy carpa y naturaleza, porque básicamente soy cómodo. Me gusta el baño cómodo y con las toallas calientes. Pero puedo disfrutarlo mucho si es una experiencia corta. Lo hice, fui en carpa varias veces al dique de Ullúm, en San Juan con la familia; en Córdoba con el colegio y en Bariloche también. La idea del fogón, las charlas, la guitarra y el cielo de noche me seducen bastante.

-Si naufragaras sólo a una isla desierta, sin señal de celular: ¿Qué único objeto conservarías con vos?

-Único objeto. difícil. Un bidet (se ríe).

-¿Si pudieras tomarte un año sabático para viajar sin límite de presupuesto por el mundo entero: ¿cómo imaginas tu itinerario?

Se me ocurren mil destinos. Pretendo conocer todo lo más que pueda durante mi vida. Haría Europa completa, mucha comida, mucha ruta, mucho teatro, mucha ópera, mucha historia. Varios días en Madrid, Londres y Roma. De ahí a Nueva York, una de mis ciudades en el mundo, me quedaría un buen rato, estudiando y viviendo la ciudad. Me animaría a un Japón y cerraría con un tour por las 10 mejores playas del mundo.

-¿Cuál es el destino más exótico que hayas visitado alguna vez?

-Hasta ahora elegí destinos clásicos, pero lo cierto es que a cada ciudad que voy me ocupo de averiguar el lado b de esa ciudad, el alma de la ciudad, no la parte turística. Así en Nueva York terminé viviendo unas fiestas alocadas en Bushwik, o bailes gitanos sanguíneos, en Sacromonte. Maldivas es un poco exótico, paraíso terrenal único, fue una experiencia distinta.

-¿Alguna ciudad que te haya marcado especialmente?

-Cuando era más chico fui a vivir tres meses a Nueva York. Y la cabeza me explotó. Sentado en Washington Square Park, al lado de una fuente con aguas que hacían coreo, un sábado de otoño con la ciudad que explotaba de gente, estaba solo, angustiado, pensando quien quería ser. Tenía dos ofertas de laburo importantes: una como abogado y la otra como actor, y eran incompatibles. La noche anterior había visto una obra que me había dejado la cabeza maquinando. En eso pasa una familia de argentinos y me gritan ¡Barassi te amamos! Y dije "me la juego por el actor". Esa noche hablé por Skype con mi mujer -en ese momento mi novia- y ella me acompañó como siempre lo hizo en esta vida desde que la conozco. En ese instante decidí que necesitaba compartir ese viaje y mi vida con esa mujer. Se vino a Nueva York y nos casamos un par de años más tarde.

-¿Un día de vacaciones perfecto?

-En este momento de estrés laboral absoluto un día ideal de vacaciones sería amanecer a las 11 con una vista oceánica cristalina impactante. Desayuno buffet, pero groso. Olor a coco en los bronceadores, la piel ya curtida por el sol. A las 15, playa con mi mujer: sol, arena blanca, una buena lista de Spotify, una caminata, un poco de buceo. Anochece, jugamos algún burako, me baño, me pongo lindo, salimos a comer algún lugar playero, música, barra libre y risas.

Más datos: Protagoniza Carcajada salvaje junto a Verónica Llinás. Miércoles, jueves y viernes, a las 21; sábados, a las 20.30 y 22.30; domingos, a las 20.30. En el teatro Multitabaris Comafi, Av. Corrientes 831. Localidades, 800 pesos. Además, en vacaciones de invierno regresará al Gran Rex con Aladín, donde encarna al genio de la lámpara.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.