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Denver sale al rodeo

El espíritu vaquero del Far West reluce en esa clase de espectáculos que ofrece la ciudad, cada día más moderna
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24 de marzo de 2000  

DENVER.- Esta ciudad nunca dejó de crecer. Hace más de un siglo los indios peleaban aquí contra los caras pálidas y los vaqueros contra los pistoleros, pero el póquer y el oro terminaban juntándolos alrededor de una mesa de juego o en la orilla de un río colando agua para encontrar pepitas.

Después de la fiebre del oro, descubrieron un manantial de petróleo, luego irrumpió la industria de las comunicaciones y, finalmente, el turismo se incorporó de lleno a la región, porque aquí están los mejores paisajes de las montañas Rocosas.

En invierno, siempre cubiertas de nieve y de millares de esquiadores; en verano, tapizadas por el manto verde que dan sus ocho grandes parques nacionales y los ríos correntosos que se escurren entre más de 50 picos que superan los cuatro mil metros de altura.

Denver es moderna y atractiva. Es una ciudad para disfrutar a toda hora o alejarse de ella para realizar encantadores paseos. Tiene el sistema de parques urbanos más grande de los Estados Unidos, lo que la transforma en una ciudad abierta, verde y ampliamente distribuida. Los shoppings de Larimer Square se alternan con las tiendas de estilo west ; cuenta con una diversidad de galerías de arte y desde el corazón del downtown se puede llegar a los mejores centros invernales de los Estados Unidos en unas pocas horas en auto.

Oro y plata, al por mayor

Entre las visitas gratuitas que se pueden hacer en la ciudad es posible degustar un chop con algunos de los sabores que fabrica Coors Brewery, que es la destilería de cerveza más grande del mundo; hacer una recorrida por la U.S. Mint (la Casa de la Moneda) en la que se acuñan más de 5000 millones de unidades al año, o visitar el Capitolio, cuya cúpula recubierta de oro l4 kilates habla de la abundancia de este mineral en la época de la fiebre.

En los años duros del Far West, el oro y la plata fueron, en esta región, tan comunes como el agua y el pan. Por eso, en las afueras de Denver, todavía se pueden conocer antiguos pueblos fantasmas levantados y abandonados por los mineros tan pronto como se acababa el metal.

Cherry Creek es el barrio más elegante de Denver, con mansiones victorianas centenarias; es el distrito donde se encuentra la Casa-Museo de Molly Brown, la heroína millonaria que salvó tanta gente durante el hundimiento del Titanic.

En uno de sus centros comerciales más importantes, el de Mall Street, a lo largo de su calle peatonal de casi dos kilómetros circula un servicio gratuito de autobuses eléctricos. Cafeterías y restaurantes con terraza, tiendas de todo tipo, fuentes de agua y múltiples atracciones al aire libre son un regocijo para los habitantes de la ciudad y los turistas que pasean por la peatonal.

No es exagerado decir que Denver tiene de todo: por ejemplo, Gart Bros, la tienda de ropa deportiva más grande de América; grandes galerías comerciales, un distrito histórico, rascacielos imponentes de poderosas corporaciones y museos de excelente nivel, con telas de Rembrandt, Degas, Renoir y Picasso. También se puede abordar el Cultural Conection Troley y, por un dólar, conocer los 30 puntos de mayor interés de la ciudad.

Muestrario de etnias

Varios estadios de rodeo se encuentran en las afueras; allí es donde se funden los espíritus del antiguo y el moderno Lejano Oeste, con vaqueros y yuppies sentados en la misma tribuna. Las calles de la ciudad son un muestrario de etnias: la descendencia indígena se destaca a través de hombres y mujeres de largas trenzas, vestidos con ropas típicas, que atienden modernos almacenes y conducen coches de lujo. La colonia hispana como la oriental son también numerosas.

Datos útiles

Cómo llegar

  • El pasaje aéreo, ida y vuelta, desde BuenosAires hasta Denver cuesta, aproximadamente, 1500 dólares, con tasas e impuestos.
  • Paseos

  • El ómnibus eléctrico que recorre Mall Street es gratuito y funciona todos los días, desde las 9.30 hasta las 17.50.
  • En el cruce de esta peatonal con Curtis Street estaciona el Ticket Bus, un servicio que vende entradas con descuento para diversos teatros y conciertos: abre de 10 a 18.

    Consejos

  • Desde City Park se obtienen las mejores fotografías panorámicas de la ciudad, el lago, el parque, las grandes montañas y los rascacielos de cristal.
  • Deportes

  • Denver tiene 44 campos de golf y 150 canchas públicas de tenis.
  • Miniturismo

  • El anfiteatro natural Red Rocks Park es uno de los paseos más atractivos para hacer miniturismo. Allí tocaron bandas tan famosas como U2, y la vista desde el lugar es un paisaje para recordar.
  • En la cima de esa colina se encuentra la sepultura y el museo de Buffalo Bill. Otros museos interesantes para visitar son el de Arte del Oeste y el Museo Histórico de Colorado.
  • Alojamiento

  • Una habitación doble en un hotel 2 estrellas cuesta entre 40 y 60 dólares; alrededor de 70, en uno de tres y, 135, en uno de cuatro.
  • Comidas

  • La comida típica como el buffalo steack (bife de búfalo) con ensalada cuesta 5 dólares y el cordero asado 3,90. En los restaurantes de lujo, alrededor de 40 por persona.
  • Pesca

  • Las excursiones en los ríos de las Rocosas por todo el día, con comida incluida, cuestan 300 dólares aproximadamente; la pesca en el río Colorado, 100 más.
  • Autos

  • El alquiler de un auto mediano con kilometraje libre y seguro sale alrededor de 50 dólares diarios.
  • Caras pálidas, no

    Denver tiene, en superficie, el aeropuerto más grande del mundo. A tres horas de vuelo de Nueva York, a dos de Los Angeles y San Francisco, la estación aérea puede operar con una capacidad hasta de 110 millones de pasajeros al año.

    Muchos europeos y japoneses llegan para disfrutar del esquí y la espectacular infraestructura de estaciones invernales como Aspen, Vail y Keystone, las principales atracciones de la zona.

    La ciudad tiene más de dos mil restaurantes donde la gastronomía típica ofrece desde el clásico y exquisito búfalo steak o las sabrosas truchas de las Rocosas hasta las populares piezas de cordero asado.

    Y si después de una compra en alguna de las tiendas, alguien lo despide con un "que esté usted bien, con el favor de Dios", es probable que haya sido atendido por un auténtico navajo o el nieto de un guerrero sioux.

    Es que Denver y sus hijos nunca dejaron de convivir.

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