Diez claves para descifrar Estambul

Avasallante, enigmática y rica en historia y costumbres, una guía básica para recorrer la única ciudad con un pie en Europa y otro en Asia; mezquitas, comida típica, palacios y mercados en la antigua Bizancio
Daniela Dini
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26 de agosto de 2012  

ESTAMBUL.- Hay una mística especial en las calles de Estambul, difícil de encontrar en otras ciudades del mundo. Aún entre el ruido, la vorágine de gente, los miles de turistas, los otros tantos locales y hasta los vendedores de alfombras -que parecen brotar de abajo de la tierra-, hay algo mágico en las callecitas de Sultanahmet, donde se sitúa la Ciudad Antigua y prácticamente todo lo que hace a la historia de la ciudad. Se puede estar mareado entre las luces, el tráfico y el bullicio, y de repente todo se desvanece, al oír uno de los cinco rezos diarios, que acorde a la religión musulmana, se transmiten desde los altoparlantes de cada una de las mezquitas. El canto paraliza todo y transporta hacia otros tiempos, en donde por esas mismas calles poderosos emperadores libraban interminables batallas, o paseaban, orondos, sultanes vestidos en oro y piedras preciosas. Es que antes de ser Istanbul, como la llaman los turcos, fue Bizancio, Constantinopla e Imperio Otomano. Antes de ser musulmana, fue cristiana. Y antes de ser la bella ex capital de Turquía -establecida en Ankara, desde 1923-, fue la capital del mundo entero. El destino la situó en una posición geográfica privilegiada, y es la única ciudad que forma parte de dos continentes, Europa y Asia a la vez. Enigmática, avasallante, melancólica y rica en cultura, historia y costumbres. Aquí las claves para desandar sus calles e intentar descifrarla. No será simple, pero tampoco imposible. Bienvenidos a Estambul.

1- CONOCER LAS MEZQUITAS MAS FAMOSAS

La belleza de la Mezquita Azul es quizá imposible de equiparar con ninguna otra -y eso que sólo en Estambul, se cuentan más de tres mil-. Su nombre original es Sultanahmed Camii, y fue construida por el Sultán Ahmed I entre 1609 y 1616. Su interior está revestido por más de 20.000 azulejos en color azul, traídos de Iznik, una ciudad turca. Es la única que tiene seis minaretes, como se llama a las torres altas y finas que rodean a la mezquita. Muy cerca de allí, y construida más de mil años antes, está la Santa Sofía -o Aya Sofya-. Nació como iglesia católica en el 360 y se reconstruyó hacia el 537. Luego fue convertida a mezquita en 1453, con la conquista otomana, y recién en 1935 pasó a ser museo, pero su interior es una fabulosa mezcla de religiones y de historia. La Mezquita Süleymaniye (1558) es otra de las imperdibles. Deslumbra con la mezcla de estilos arquitectónicos islámicos y bizantinos, y lleva el nombre de su constructor, el más poderoso y rico de todos los sultanes otomanos.

Mezquita Azul y Süleymaniye , entrada gratuita. Santa Sofía, US$ 8,36.

2- VISITAR LOS PALACIOS DE LOS SULTANES

Si hay un lugar que pueda mostrar toda la opulencia con la que vivía la realeza durante el Imperio Otomano, es el Palacio Topkapi. Inaugurado en 1465, fue ampliado a través de los años y residencia de los más poderosos sultanes. Se requiere al menos tres horas para recorrerlo y mucha paciencia, ya que siempre está inundado de turistas. Tuvo su esplendor hasta 1856, cuando el Sultán Abdulmecid trasladó su residencia al Palacio Dolmabahçe, sobre las costas del Bósforo. Es igual de ostentoso pero, asombrosamente occidental, de corte neoclásico y barroco.

Palacio Topkapi: www.topkapisarayi.gov.tr - Entrada: US$ 14 + 8 para el sector del harén

Palacio Dolmabahçe: www.dolmabahe.gov.tr - Entrada: US$ 11.

3- TOMAR CAFE TURCO CON BAKLAVA

Las calles de Estambul están llenas de tiendas que bien podrían ser un equivalente a nuestras panaderías, sólo que la vedette no son las medialunas sino la baklava, delicias dulces hojaldradas -a base de masa filo- de distintas formas y sabores, pero en general recubiertas de almíbar y rellenas de pistachos, sésamos o nueces trituradas. Fundamental acompañarlo con un típico café turco, que es de consistencia muy fina, lo que le da un sabor de fondo arenoso. Se prepara en un cevze -pequeña cacerolita-, se sirve espumoso y se bebe hasta que la borra se asienta en el fondo y alguien se ofrece a leer la suerte en la taza.

Ideal probar los negocios alrededor del Grand Bazaar, alrededor de US$ 5,60 café y varios bocaditos.

4- PROBAR SUERTE EN EL GRAN BAZAR Y EL SPICE MARKET

De compras por el Gran Bazar
De compras por el Gran Bazar Crédito: Corbis

La experiencia de los mercados es tan única como Estambul misma. Como en muchos otros países asiáticos, el regateo está a la orden del día. El gran atractivo está en el Gran Bazar, el inmenso predio caótico y laberíntico de más de 4000 puestos donde todo puede comprarse: desde oro hasta artesanías, pasando por muebles, lámparas y hasta prendas de imitación de las grandes marcas europeas. Sólo hay que saber que, aún negociando, los precios allí siempre estarán por encima de cualquier otro lugar? pero la experiencia lo vale. El Mercado de Especias (conocido como Mercado Egipcio, porque ya hacia el 1660 se comerciaban allí productos traídos de El Cairo), es una explosión de aromas, colores y sabores. Se puede comprar té, frutas secas, nueces y todo tipo de especias exóticas, como hennas, lociones y pociones afrodisíacas -dicen-, de las que usaban los sultanes. La mayoría de las tiendas envasan los productos que se venden sueltos al vacío, ideal para la valija.

Gran Bazar: www.kapalicarsi.org.tr (lunes a sábado de 8.30 a 19.30)

Spice Bazaar o Misir Carisi (de lunes a sábado de 8 a 19)

5- RELAJARSE EN UN HAMAM

El tradicional baño turco es uno de los número uno en la lista. Aunque lo de relajarse sea sólo una forma de decir para el concepto de los "spa otomanos". Lo más interesante es el lugar en sí: la mayoría son del siglo XV -de la época de la conquista de Constantinopla-, y constan de sectores divididos para hombres y mujeres. El elemento protagonista es el agua en todas sus formas, por lo que se pasa de un sauna húmedo a una -demasiado- intensa exfoliación, luego a un masaje con espuma sobre mesadas de mármol, para culminar el circuito en una piscina de agua fría. Es extraña la sensación de ser literalmente rasqueteado, pero una vez más, vale la pena para vivir algo típico y diferente, y salir un poco más liviano.

Cemberlitas Hamami: www.cemberlitashamami.com - de 6 AM a medianoche - US$ 30.

6- HACER UN CRUCERO POR EL BOSFORO

El Bósforo es el estrecho entre el mar Negro y el mar de Mármara, que divide Europa de Asia. A su vez, en la costa oeste, la parte europea de Estambul está dividida por el Cuerno de Oro, que forma una península natural que, al sur, alberga a la Ciudad Vieja. Lo interesante es tomar uno de los ferries que salen del puerto de Eminönü y navegar de un continente a otro, disfrutando del paisaje y la particularidad de esta ruta, única en el mundo.

Excursiones de medio día desde 30 euros - www.paranturkeytravel.com

7- DESCENDER A CISTERNAS BASILICA

Están en el medio de la ciudad, a pasos de la Santa Sofía, y bien podrían pasar completamente desapercibidas. Un cartel medio escondido y una larga fila de turistas indican la entrada. Pero no es posible imaginar lo que se verá al entrar. Debajo de las agitadas calles de Estambul, descansa un inmenso circuito de cisternas subterráneas, construidas por Justiniano en el año 542. Su función era almacenar agua, en un espacio de 65x143 metros, sostenido por 336 espectaculares columnas. El ambiente húmedo y oscuro, sólo iluminado en puntos estratégicos, deja atrás el bullicio de la ciudad y corta la respiración. Imposible imaginarse ese mundo subterráneo bajo el asfalto.

Más información en www.yerebatan.com - US$ 5,60.

8- COMPARTIR UN NARGUILE Y UN TE EN UN CAY BAHCESIS

El té turco, filtrado y en vasos
El té turco, filtrado y en vasos Crédito: Corbis

El keyif para los turcos es algo así como el arte del relax. Y un lugar ideal para ponerlo en práctica son las çay bahçesis o casas de té, donde se puede disfrutar de dos de los grandes placeres locales: fumar nargileh -hay un menú especial para elegir degustar los distintos tabacos saborizados- y beber té. El té turco se sirve en pequeños vasos de vidrio, filtrado, en hebras, o bien se puede optar por el famoso té de manzanas, hecho a base de un polvillo azucarado.

Dervi Cay Bahçesi es una de las tantas casas de té de la ciudad. Está ubicado estratégicamente, justo detrás de la Mezquita Azul, ideal para relajarse después del paseo. Desde US$ 11.

9- COMER UN KEBAP Y UN GOZLEME EN LA CALLE

Sin duda, el döner kebap es la fast-food turca favorita. Internacionalmente famoso, se trata de carne de cordero cocida lentamente en una brocheta vertical. El asador la corta en finas láminas y coloca dentro del pita, un pan típico, bien fino y sin miga. Luego se sazona con yogurt, verduras y alguna salsa picante a gusto. Otro snack tradicional son los gozleme, una especie de creppe bien fino, relleno con el queso local -que se asemeja a la ricota-, espinaca o papas.

Como todo lo popular, los más ricos se consiguen en los puestos callejeros, desde TL5. Pero si se opta por algo más refinado, el Cesme Restaurant ofrece excelentes platos típicos y buenos vinos turcos, en un patio al aire libre, decorado con lámparas marroquíes. ( www.tarihicesmerestaurant.com )

10- HOSPEDARSE EN EL HOTEL DEL ORIENT EXPRESS

Cuando el famoso Orient Express llegó a Estambul -su última parada en Oriente-, no existían hoteles de categoría, a excepción de los palacios de los sultanes. Así fue que nació el Pera Palace Hotel, inaugurado en 1895. Testigo de eventos históricos, desde las guerras mundiales a la ocupación de Estambul, alojó en sus habitaciones a celebridades como Agatha Christie -se dice que su libro Asesinato en el Orient Express fue escrito en la habitación que hoy lleva su nombre-, Greta Garbo y Ernest Hemingway. Fue restaurado y reabierto en 2010.

Pera Palace Hotel - www.perapalace.com

Desde 350 euros la habitación doble.

DATOS UTILES

COMO LLEGAR:

Emirates ofrece vuelos a Estambul con conexión en Dubai, en clase turista, desde USD1840.- + impuestos. www.emirates.com.ar

Una vez en Estambul, desde el Aeropuerto Internacional Atatürk, es ideal tomar un shuttle (privado, 10 euros por persona, compartido, la mitad) - www.istanbulairportshuttle.com

CUANDO IR:

Entre abril y septiembre es una buena época para visitar Estambul. En octubre comienza el otoño y hasta abril, es temporada baja. Como todo país musulmán, hay que considerar las fechas en que cae el Ramadán (este año se celebró entre el 20 de julio y el 18 de agosto). Durante este mes sagrado, la población hace ayuno durante el día, por lo que se restringen los horarios de la actividad comercial y está prohibido comer, beber o fumar en áreas públicas hasta la noche.

DONDE DORMIR:

Four Seasons Bosphorus ofrece una magnífica vista al mar y uno de los mejores hamams de la ciudad. Desde 500 euros la habitación base doble. www.fourseasons.com/bosphorus/

Agora Life Hotel es un hotel boutique, con coquetas habitaciones y una vista única de la Hagia Sofia. Desde 200 euros la habitación doble. www.agoralifehotel.com

Saruhan Hotel es ideal para presupuestos más modestos, por 70 euros la habitación doble. Ubicación ideal, en pleno Sultanahmet. www.saruhanhotel.com

VISA

Los ciudadanos argentinos no requieren visa para entrar a Turquía.

MONEDA

La moneda oficial es la lira turca: 1 TL = 2,56 pesos argentinos.

VESTIMENTA

Si bien no hay inconvenientes en vestir al estilo occidental, como en todo país islámico se recomienda discreción, especialmente en las visitas a mezquitas o ciertos lugares públicos, donde solicitan cubrirse los hombros y las piernas.

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