Entre ollas y sartenes

El buen gusto alcanza a la gastronomía
(0)
20 de octubre de 2000  

En Italia, la comida es cosa seria. El bello mangiare exige buena calidad en cualquier circunstancia. Las comidas no son baratas: precio justo y buen servicio. Para almorzar o cenar discreto hay que estimar entre 20 y 35 dólares por persona.

Una de las especialidades toscanas es el mondongo (tripa) a la florentina y la bisteca a la florentina (bife a las brasas de buen tamaño, sazonado con aceite y hierbas aromáticas). Los gnocchi verdi (ñoquis verdes) a la gorgonzola pelean los primeros puestos entre las pastas. Imperdible: el salame de jabalí. Un buen chianti o barbera acompaña siempre bien. El litro de vino de la casa (de la línea Bianchi) cuesta unos 4 dólares. Una opción más económica de calidad garantizada y de variados menús es comprar las comidas en las fiambrerías o rotiserías.

Si se desayuna fuera del hotel, saque pecho y ataque con las brioches (facturas rellenas).

Pizzas: se presentan de dos maneras: a taglio (cortada en porciones cuadradas) o la clásica redonda (de tipo personal, más chica que la grande nuestra) que se sirve entera individualmente.

La pizza más común es la llamada Margherita, que lleva salsa pomodoro, mozzarella y basilico (albahaca): cuesta unos 4 dólares Algunas pizzerías: Di Vinus en la Via dell Orto 35/A o La Capponcina en la Via Di San Romano 17. Algunas trattorías : Marione en la Via della Spada 27/R o Tzá-Tzá frente a la plaza del Mercado Central.

En pocos minutos

Cinco dólares por persona cuesta la entrada para acceder al Museo Arqueológico.

Si no se dispone de automóvil, el viaje es muy sencillo y confortable en los ómnibus de la línea Nº 7 que parten desde la estación de autobuses de Santa María Novella en Florencia, cubriendo el trayecto, mientras se admira el paisaje. Tarda 30 minutos y el boleto cuesta 0,70 centavos de dólar.

El paseo, realizado con suficiente tiempo para no cansarse, insume medio día. Hay mucho para ver y también para caminar, a veces por empinadas calles y avenidas. Otra visita interesante es a la catedral de San Romolo, construida a partir de 1029, y en el centro de Fiésole.

Datos útiles

El más frecuentado: el Palacio degli Uffizi es el más frecuentado de Italia. proximadamente un millón y medio de visitantes concurre anualmente. Las remodelaciones que hubo el año último significaron una inversión de 24 millones de dólares. De esta forma, el número de salas se triplicó, lo que permitió rescatar de los depósitos innumerables obras maestras de pintura gótica, renacentista, manierista y barroca.

Novedades: en la biblioteca del palacio estaba el archivo del Estado, con 70.000 libros de arte y manuscritos, digna de visitarse además para ver los frescos y las estanterías de nogal y hierro dorado. También fue restaurado el Salón del Niobe del siglo XVIII, destruido por atentados en 1993 y el corredor Vasariano, llamado así por el arquitecto del edificio Giorgio Vasari que une el Palacio degli Uffizi con el Palacio de los Pitti, por el cual los Médicis circulaban de uno a otro.

Más información:

  • Ente Nacional Italiano de Turismo (ENIT), (4311-3542 y fax 4312-7795).
  • ADEMÁS
    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.