Eslovenia es pequeña, pero tiene de todo

Los conflictos quedaron atrás y hoy este país del este de Europa muestra su perfil a los visitantes
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27 de octubre de 2000  

Ljubljana.- Hace muchos, muchos años era el destino elegido por los príncipes y princesas del Imperio Austro-Húngaro para pasar sus vacaciones de verano. Un lugar recóndito y alejado de las grandes cortes, con un paisaje de cascadas y extensos valles.

Hoy, Eslovenia sigue siendo un destino exótico y delicado. Es un país chiquitito de 400 kilómetros de ancho y tiene apenas nueve años como república.

Sin embargo, lo tiene todo: montañas, lagos, sierras, viñedos, termas y hasta 40 kilómetros de costa... un sistema democrático, rutas y autopistas en excelentes condiciones, un orden impecable, castillos medievales y las villas alpinas más bonitas. Eslovenia es una joya que cabe en la cabeza de un alfiler; opción ideal para recorrer en auto, incluso para los que son perezosos del volante. Su pueblo es una etnia campesina con un pasado sufrido. Durante cientos de años sembraron para la corona de los Hasburgo y a principios del siglo pasado pasaron a ser, por la fuerza, parte de Yugoslavia.

En la Segunda Guerra Mundial soportaron la invasión de Hitler en el Este y la de Mussolinni en el Oeste, y luego largos años de comunismo bajo el mando del comandante Tito. Pero, al fin, en 1991 lograron su independencia.

Hoy, con excepción de algunos monumentos históricos, no quedan huellas de este pasado conflictivo. Nada de edificios destruidos, ni tertulias políticas en bares oscuros. Todo lo contrario, se mire para donde se mire siempre hay un balcón con geranios, un acordeón y una pareja bailando polca.

Son gente alegre los eslovenos. Para caerles en gracia sólo hace falta pronunciar cuatro letras: pivo . Significa cerveza, y seguro que el acento latino les provocará una carcajada y las ganas de invitar de su propio bolsillo el siguiente trago. Un consejo: jamás se niegue. Sería como no aceptar un mate. Sonría y disfrute.

Paisaje alpino

El país tiene su propia lengua. Pero con un índice del 95 por ciento de alfabetización y la enseñanza obligatoria de inglés y alemán, el idioma no es un problema.

Si se hace un recorrido veloz, 15 días son suficientes para visitar las principales atracciones. Lo ideal es alojarse en Ljubljana, la capital o en Maribor (segunda ciudad en importancia) y desde allí moverse para los distintos puntos.

El noroeste es una región montañosa y orgullosa de sus Alpes. Tiene lagos cristalinos donde se puede pescar truchas, hacer rafting, canotaje, o simplemente días de playa. Si le gusta caminar, hay numerosos senderos y picadas especiales para alta montaña.

El suroeste tiene 40 kilómetros de mar Adriático, comida mediterránea y sol. Bonito, pero no puede competir con otras playas europeas.

El Este es apenas ondulado y su atracción son las aguas termales. Para mejorar la circulación sanguínea, sanar los problemas cardíacos, o simplemente hacer relax, las opciones de spa son variadas. El centro es una región de colinas y viñedos. Los caminos serpenteantes son una excusa para descansar en las gostilnas -una cruza entre taberna y restaurante, con suculenta comida regional-, en donde se puede catar una gran gama de bebidas espirituosas. Muchas veces ofrecen la producción de sus propios vinos familiares, una experiencia exquisita si se tiene un paladar sensible.

Cada dos colinas hay una villa. Y en la cima de cada colina hay una iglesia. Los eslovenos tienen la costumbre de iluminar sus iglesias, por lo que el paisaje nocturno es una delicia. Si se arregla el calendario para visitar esta región durante luna llena no puede perderse una caminata entre los viñedos.

Eslovenia es un pedazo de tierra verde. Incluso en sus más grandes ciudades, si se mira a lo lejos se ven los pinares y las montañas. Una región de campesinos con microondas y cablemódem. Pasaron muchos años -es cierto-, pero aún conseva sus castillos y valles encantados.

Datos útiles

Cómo llegar: el pasaje aéreo hasta Francfort, con conexión a Ljubljana cuesta 1100 dólares, ida y vuelta, con impuestos.

Alojamiento: una habitación doble en un hotel 5 estrellas cuesta desde 250 dólares; en uno de 3, ronda los 125. Una oferta más económica son los albergues para la juventud por 10 dólares por persona.

Comidas: la comida y la bebida son baratas. Una cena o almuerzo completo y a la carta en un restaurante elegante cuesta 20 dólares (la especialidad en platos finos es la trucha y el ciervo). Té con porción de strudel, 2. Porrón de cerveza, 0,75. Tragos en locales nocturnos, 2.

En Internet:

  • http://www.tourist-board.si
  • Imperdibles en una primera visita al país

  • Lubljana y Maribor : las dos ciudades más importantes tienen una zona antigua, de elegante arquitectura barroca y renacentista.
  • Hay castillos, iglesias, puentes, balcones y arcadas. La actividad cultural es constante durante todo el año; vaya cuando vaya habrá exposiciones artísticas y festivales musicales.

    Más información: http://www.maribor.si http://www.ljubljana.si

  • Kamnik : un pueblo que fue construido en el siglo IX y es una burbuja del pasado. Un zig zag de calles angostas, casas de piedra, y un pequeño castillo en la parte más elevada.
  • Más información: http://www.kamnik.si

  • La cueva Postonja : son 20 kilómetros de galerías con estalactitas de más de 70 millones de años. Un murmullo rítmico de las gotas que caen hacia las profundidades y la lenta respiración de la tierra.
  • Más información: http://www.postonja-cave.com

  • El castillo de Postonja : de los cientos que tiene Eslovenia, éste es único porque está empotrado en una montaña. Una rareza construida según los caprichos de la piedra; su interior tiene la forma de un caracol retorcido. Fue una fortaleza invencible durante toda la Edad Media. Conserva sus muebles y una siniestra sala de torturas. En las profundidades hay cavernas subterráneas naturales por las que corre el río Lokva.
  • Las termas de Podcetrtek : además de chapotear en aguas benignas, se pueden probar los exquisitos platos de ciervo en el restaurante Jelenov Greben y visitar un castillo del 1200, su farmacia antiquísima y su iglesia barroca.
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