Estilo y confort, entre valles y cerros

Pequeños, cálidos y confortables, la tendencia llegó a la provincia y se afianza con fuerza desde la capital hasta los rincones más lejanos
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31 de mayo de 2009  

SALTA.- Pequeños e íntimos, los hoteles boutique han ganado terreno en los últimos años como una nueva opción a la hora de elegir donde alojarse. Ambientados con estilo particular ofrecen privacidad, confort y atención personalizada, dentro de espacios a medida y por lo general en construcciones de otras épocas recicladas con gran cuidado.

En esta provincia esta modalidad se desarrolló con gran éxito tanto en la capital como en los Valles Calchaquíes, siempre con el sello inconfundible de su arquitectura. Por ejemplo, la capital cuenta con muchos pequeños hoteles con encanto que se adaptan a cualquier presupuesto, y una serie de ellos armados sobre las que fueran destacadas residencias particulares de tradicionales familias salteñas.

Legado Mítico propone sumergirse en el pasado dentro de sus once amplias habitaciones, cada una con el sello de un personaje fundamental de la historia de Salta. Con un señorial estilo rústico y elegantes detalles en la decoración, la antigua casona brinda en sus habitaciones -como La Capitana, El Poeta, El Músico o La Escultora, entre otras- una suerte de viaje a través de retazos de la tradición y la cultura salteñas. Con florido patio trasero y salones donde relucen oscuras maderas nobles, el hotel está pronto a agregar un restaurante de recetas tradicionales.

Uno de los pioneros boutique, El Solar de Plaza, sigue conservando su estilo en la refinada recepción con trabajada boiserie, elaborado parquet y mobiliario que perteneció a la familia Patrón Costas. Cuenta con luminosos cuartos y amplias suites equipadas a todo confort, un health club, piscina y La Terraza, coqueto restaurante donde se luce Víctor Aranda, reconocido chef salteño.

El Lagar está en la casa Etchart, apellido ligado desde 1850 a los mejores vinos de la región. La casona cuenta con diez habitaciones, un gran jardín trasero con parrilla y horno de barro, y recibe a los huéspedes en el importante living decorado con muebles propiedad de la familia, y muchos de los tesoros originales de la misma en los objetos y la colección privada de pinturas que engalanan el elegante sitio. Ofrece cata de vinos de su bodega particular.

La señorial casa Usandivaras fue elegida para sumarse a la cadena Design Suites. Pronta a inaugurarse luego de una prolija restauración ofrecerá un completo equipamiento en sus habitaciones con una fusión de lo tradicional y lo moderno en la decoración, tanto en la antigua casona como en el edificio aledaño recién levantado.

de la ciudad y sus cerros está Papyrus. Recostado sobre el cerro San Bernardo, el exclusivo hotel boutique ofrece su ambientación que recrea la típica elegancia salteña tanto en sus habitaciones y suites con terrazas como en los salones. En el principal, de noche se disfruta de una excelente gastronomía imaginada por la joven chef Malvina González, mientras abajo Salta comienza a encenderse.

También el interior

Claro que la oferta no se acaba en la principal ciudad de la provincia. En San Pedro Nolasco se encuentra Molinos, en el que la anfitriona, Cecilia Patrón, recibe y presenta a Agapito Yapura, encargado de restituir la imagen de la Virgen que orlada de coloridas flores de papel llegó el día anterior a la bella iglesia local desde Humanao, en una larga procesión de varios kilómetros, y que esta vez hará su viaje de vuelta a casa en una vieja pickup.

Dada en encomienda por Mercedes Reales a Domingo de Isasmendi en 1659, la hacienda fue heredada por su hijo Nicolás Severo, último gobernador realista de Salta, que levantó gran parte de las construcciones que aún perduran junto a la importante iglesia, que enfrenta a éstas logrando un entorno de gran belleza y magnitud.

Desde la segunda mitad del siglo pasado funcionaba como hostal, conservando el estilo original de sus patios adoquinados rodeados de galerías, con sencillas y ascéticas habitaciones, infaltable sitio donde recalaban los viajeros en una vuelta por los Valles Calchaquíes. Hace apenas un año, y luego de una paciente y laboriosa restauración supervisada por Cecilia, reabrió sus puertas como un exclusivo hotel boutique con todo el confort del siglo XXI.

Las 18 habitaciones con baño en suite y calefacción tienen el encanto primitivo en sus gruesos muros de un metro, los altos techos de cañizo y tirantes de madera, y la rusticidad de los materiales con toques de refinado diseño junto al mobiliario, especialmente realizado por artesanos del lugar. En una región donde el sol es número puesto todo el año, no podía faltar la piscina con reposeras donde disfrutar del paisaje en las mañanas cuando éste comienza a cobrar intensidad. Al atardecer se enciende el fuego de los hogares de las confortables salas y el comedor, donde se luce la gastronomía de Soledad Cerutti, la joven chef que brinda una carta llena de delicias norteñas en ricas e imaginativas combinaciones, acompañadas por la frescura de las variedades salidas de la nutrida huerta de la casa.

Sumido en una eterna siesta, el pueblo conserva el encanto de las silenciosas callecitas con toques de la época de la Colonia en alguna esquina en ochava de madera con postigones, y el adobe de antiguas casas que aún permanecen y que recientemente han sido recuperadas en una cuidada cosmética dándole al recóndito pueblo una necesaria puesta en valor.

La zona cuenta con otros dos establecimientos que se encajan en los bellos paisajes vallistas.

La Estancia Colomé, exclusivo reducto con siete habitaciones equipadas a todo confort que ofrece además visitas a su importante bodega y al recién inaugurado Museo James Turrell, donde se exhiben las obras del artista que utiliza la luz para crear espacios y nuevas percepciones, parte de la colección de Donald Hess, propietario y creador del complejo.

Algunos kilómetros más adelante aparece la impactante y blanca silueta de La Merced del Alto, con su torre en un paisaje de ensueño. Copiando el estilo de las antiguas salas, con la casa principal, los patios y las galerías, el elegante sitio brinda una hotelería de primer nivel, restaurante con importante cava, y un sector de spa en un cercano edificio de adobe con una gran terraza y confortables reposeras-cama, desde donde disfrutar del sol con bellas vistas a los cerros y a Cachi a lo lejos.

Hacia los valles

El viaje lleva su tiempo, pero el premio vale la pena. En más de tres horas desde la capital se encara la Cuesta del Obispo, un ascenso vertiginoso en un camino de cornisa que va caracoleando en incontables curvas mostrando majestuosos y cambiantes paisajes hasta llegar a los 3400 metros en Piedra del Molino, imperdible parada para maravillarse con el espectacular panorama que se abre a los pies.

Desde ahí, una recta lleva hasta Payogasta y Cachi, pero un bono extra es hacer un desvío por la ruta 42 que va a Seclantás, cuyo cartel indicador a unos 20 kilómetros aparece en el camino junto a otro de la Ruta de los Vinos. Son 30 kilómetros desde Molinos, y el camino de ripio que atraviesa el Parque Nacional Los Cardones y los impagables paisaje de Los Colorados se hace con lentitud. En el trayecto se descubre a lo lejos Seclantás, tradicional pueblo de tejedores de Salta, que invita a un desvío para un poco de shopping y de paso, visitar la iglesia de Nuestra Señora del Carmen -quizá la más bella de los Valles- y la capilla del cementerio, con sus paredes de estuco profusamente decoradas.

Datos útiles

Cómo llegar

Desde Buenos Aires hay vuelos diarios de Aerolíneas Argentinas, Lan y Andes Líneas Aéreas. El precio final ida y vuelta arranca en los $ 688.

Informes

En Buenos Aires, Casa de Salta, avenida Roque Sáenz Peña 933, 4326-2456; www.turismosalta.com.ar

En Internet

www.haciendademolinos.com.ar

www.estanciacolome.com

www.lamerceddelalto.com

www.legadomitico.com/salta

www.solardelaplaza.com.ar

www.designsuites.com

www.hotelpapyrus.com.ar

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