Gasolero for export

Horacio de Dios
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27 de diciembre de 2009  

Estamos orgullosos de sentirnos inventores del dulce de leche, el colectivo y la birome. Y ahora, en el Hall de la Fama presentamos el Gasolero for export.

Al principio, cuando los pioneros en Mar del Plata recibieron ese título, eran mal vistos porque caminaban mucho y gastaban poco o menos. El visitante tradicional pagaba lo que le pidieran, aceptaba que los precios fueran dibujados para él al compás de la temporada y creía que la tarjeta de crédito era una alfombra voladora que jamás descendería con el resumen de cuenta.

Actualmente el gasolero mejoró su status al globalizarse. El viaje affordable pasa por la creatividad más que por la economía, por la imaginación para disfrutar el doble descubriendo nuevas formas de moverse, alojarse, pasear y hacer compras cuidando el peso, y mucho más el dólar y el euro. Es viajar a contracorriente, fuera de las horas pico. No es seguir la flecha, sino elegir el blanco.

La realidad ha dejado de ser lo que era y sobreviven los que se adaptan rápidamente, operadores o público. Se las rebuscan rastreando oportunidades, promociones y sobre todo tips , información valiosa, un dato a ganador.

Del ocio al negocio

Lo compruebo todas las semanas con los mails que recibo. Muchos persiguen el sueño casi imposible de encontrar un hotel encantador, limpio, seguro, bien ubicado y barato. Pero la mayoría se interesa por destinos menos publicitados, compara cotizaciones entre distintos continentes, investiga los huecos entre la alta y la baja, usa la computadora a tiempo completo.

Los blogs y las redes sociales, como toda cantera, tienen piedras y diamantes. El globo terráqueo es virtual y la primicia no le pertenece al que la ve primero, sino al que la aprovecha a fondo. Lleva tiempo y exige una participación activa, de cargarse las pilas, de darse cuenta, de no caer en la comodidad ni la pereza de quererlo todo servido.

Por ejemplo, la lectura de este suplemento es una tarea que no termina el domingo, sino que en ese momento empieza porque está lleno de pistas por explorar al gusto y el bolsillo de cada familia, porque hay que hacerlo en equipo.

La recesión es una crisis, lo que implica oportunidades. Aunque una cosa es que un vecino pierda el empleo y otra que yo sea el que reciba el telegrama de suspensión o despido. Una de las cosas más sorprendentes en Wall Street fue ver que los superhombres tipo Michael Douglas se convertían en gasoleros cuando estallaba la burbuja de las financieras. En lugar de llorar sobre el dinero derramado, colgaron los portafolios y comenzaron a viajar sin esperar el fin de la recesión como algunos optimistas de ojos cerrados prometen. Aplicaron su inteligencia para armarse segundas carreras porque nadie está obligado a hacer lo mismo toda su vida.

Al prepararnos para las vacaciones hablamos de desenchufarnos. ¿Por qué no pensar al revés? En pasar del ocio al negocio. Podemos volver a lo de siempre, ser turistas. No está mal. O hacer lo contrario, transformándonos en viajeros, todo un desafío.

Este es mi balance de 2009 y un anticipo de lo que viene enseguida. Aquí o afuera. En la Argentina podemos salir al claro. No sólo las ciudades grandes, sino las pequeñas que son un encanto porque al paisaje le sumamos la gente sin apuro. Es válido usar el auto sin rumbo o los muchos ómnibus que van a todas partes. Dormir en casas de familia y comer y divertirse donde lo hacen los locales.

En el mundo pasa lo mismo porque no es ancho y ajeno, sino que nos pertenece a todos, aquí y ahora.

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