George Clooney jamás espera

En Amor sin escalas integra un club secreto de viajeros frecuentes, con ventajas increíbles
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20 de diciembre de 2009  

Los pasajeros como Ryan Bingham esperan en áreas casi ocultas de los aeropuertos, donde los empleados los saludan por su nombre, reciben su ticket de embarque apenas llegan y alcanzan los puestos de Migraciones a través de puertas invisibles para el resto de los viajeros.

Ryan Bingham es el personaje de George Clooney en Amor sin escalas , una de las películas más esperadas para 2010, que se estrenará en febrero en el país. Para los integrantes de los clubes de pasajeros de superelite es también el film que revela sus secretos.

Porque los clubes de viajeros como Bingham existen, aunque las compañías se privan muchas veces de hablar de ellos. No se trata de los espacios preferenciales para pasajeros frecuentes: ofrecen muchas más ventajas.

La película muestra cómo es la vida de un hombre que viaja 700.000 millas al año. Carismático como pocos, recorre el mundo para anunciar despidos. Su virtud es la de convencer a los receptores: les explica que dejar de pertenecer a la empresa es una gran oportunidad para ellos.

Su vida cotidiana es en aeropuertos y aviones, donde no sólo le reservan su menú preferido, sino también le guardan lugar en el próximo vuelo si está a punto de perder la conexión. Cuando esto sucede, alguien de la compañía lo espera con el nuevo boarding y lo lleva en carrito de golf hasta la puerta indicada, o en auto hasta el avión.

Bingham está a punto de alcanzar una cantidad de millas inigualable que le dará aún más privilegios, cuando le avisan que su exótica rutina corre peligro. La crisis afecta a todo y su empresa recorta los viajes.

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