Guarujá, preferida por ricos y famosos

En estas playas brasileñas, algunos vecinos como Pelé o Roberto Carlos también posan para la foto
(0)
11 de mayo de 2003  

GUARUJA.- Si hay un poco de revuelo en las playas de la isla de Guarujá es porque por allí anda trotando Edson Arantes do Nascimiento o rey Pelé , que es uno de sus vecinos más famosos, lo mismo que el cantante Roberto Carlos. A esta isla de Santo Amaro la llaman la Punta del Este brasileña , porque en sus reposeras se tiran al sol muchos personajes de la movida carioca y paulista.

Es una vidriera que además de famosos suma la belleza de sus playas y de una prolija ciudad balnearia, segura, moderna y rebozante de buenos servicios turísticos.

Cerca de la imponente San Pablo -a sólo 88 kilómetros-, próximo a Santos y a unos 30 kilómetros de las playas de Bertioga, su flujo turístico llega desde distintas partes del país y del exterior.

Tablas y malabares

Guaruja tiene dos playas principales, la céntrica Pitangueiras y, un poco más lejos, Costao das Tartarugas, ambas muy frecuentadas por jóvenes surfistas que lucen sus malabares para quienes observan desde la costa.

En enero y febrero, la convocatoria es mayor porque se disputa el Torneo Nacional de la especialidad.

Sin embargo, hay más de una docena de playas que se estiran en las arenas de su costa, como Iporanga y Pernambuco hacia el Sur, aunque en ese sentido la más elegida es la de Parequé.

Del agua al plato

No es para menos, esta pequeña población de pescadores ofrece un servicio difícil de despreciar: en largas mesas tendidas al aire libre se sirven ostras, peixes recién capturados y mariscos que hacen honor a la despensa marina de la zona. Sólo hace falta acodarse y acompañar la tendida con cerveza helada o la clásica caipirinha .

En el norte de la isla se agrupan los grandes hoteles y los modernos edificios del balneario. Lo mismo ocurre con las tiendas, shoppings y galerías que exhiben ropas exclusivas y modas recién desembarcadas.

Muchas calles de Guarujá están decoradas con grandes canteros con flores y plantas tropicales, muy trajinadas al atardecer.

Hay varios paseos para realizar: por ejemplo, llegar hasta Guaíuba, pasando por playa Do Tombo, donde la foresta luce en todo su esplendor.

Si se quiere conocer la historia de la comarca, todavía permanecen en pie algunos baluartes de épocas pasadas, como el Fuerte de los Andradas y la Capilla de los Esclavos, cuya construcción se remonta al siglo XVIII. Cerca de la zona de playa Pitangueiras se agrupan varios artesanos que trabajan objetos en barro, caña, madera y metal.

Y para amenizar alguna caminata nocturna y la actividad del día, conviene visitar algunos clásicos gastronómicos como Zorba O Grego (cocina helénica), Rancho Alegre (cocina bahiana), Dalmo O Bárbaro (pescados y mariscos) o las churrascarias reconocidas por la calidad de sus carnes.

Desde la cima de algunos morros, por las noches pueden verse las luces lejanas de Santos y la gran megaciudad: San Pablo, aunque la sombra de sus rascacielos -afortunadamente- no tapa el sol de Guarujá.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión US$ 460

Hasta San Pablo, de ida y vuelta, con tasas e impuestos.

Transporte

El alquiler de un auto mediano por una semana con seguro y kilometraje ilimitado ronda los 231 dólares. A 88 km de San Pablo, se llega por la autostrada Vía Anchieta. Se puede acceder en balsa desde Santos, la ciudad lindera con Guarujá.

Alojamiento

Los hoteles 2 estrellas cuestan ente 60 y 70 dólares la habitación doble, con desayuno; 3 estrellas, entre 80 y 100 dólares.

Gastronomía

El menú turístico cuesta alrededor de 5 dólares.

En Internet

www.guaruja.com.br

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.