La suma de pinares y mar da buen resultado

Entre bosques de pinos y acacias, este balneario se está retocando para que los veraneantes lo encuentren con la tranquilidad de siempre, pero con novedades
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21 de diciembre de 2001  

Pinamar.- A tres horas y media de Buenos Aires en auto, la combinación de bosques de pinos y acacias, playas de arenas finas, dunas y médanos incontables, hacen de este balneario una de las mejores alternativas de la costa atlántica a la hora de elegir dónde veranear. "Pinamar posee una novedad que siempre es la misma: está como la dejaron", afirma el intendente de la Municipalidad, Blas Antonio Altieri. Con una capacidad instalada de 120.000 camas, es el ideal para unas vacaciones en familia.

La inauguración de la red de gas natural en parte del municipio, con el tendido subterráneo para no afear el entorno, tuvo lugar el 23 de noviembre último; se trata de uno de los motivos de orgullo de los pinamarenses que crecen, a pesar de todo. El área pasó de 10.000 habitantes en 1991 a 20.300 en 2001.

Entre los proyectos en danza están la futura construcción del puerto en la llamada Zona Norte, que requerirá una inversión de 70 millones de dólares aproximadamente, y el paseo costero, una avenida con estacionamiento para los miles de autos que circulan y se estacionan en verano sobre la arena.

La primera etapa de las obras de pavimentación de la Avenida Intermédanos así como las del acceso a la nueva terminal de ómnibus, y el reacondicionamiento del Centro Polideportivo están llegando a su fin.

Según el encargado de la terminal, Sergio Montenegro, se esperan micros cada cinco minutos en plena temporada.

Sobre los patios, terrazas y galerías del Paseo Bunge se ven los preparativos de los más de cincuenta locales, en el centro de Pinamar. Siguiendo por Bunge hasta la playa ya se siente la arena que corre por los dedos y quema, y, por sobre todas las cosas, el mar, aquel violento y antiguo ser que roe los pilares de la tierra, como escribió Borges.

Caminando por la costa, la playa Ramada da cuenta del cambio de dueños del hotel Arapacis y su respectiva salida al mar.

Los paradores se preparan para el ansiado desembarco de los turistas. Se observa mucha pintura de último momento y algunos clásicos que no cambian: C.R., con su lote de políticos de perfil bajo y no tanto; Cocodrilo; el Parador Phillips; las playas de las compañías telefónicas; Cabo Blanco; Soleil, todo en madera, como prometen las autoridades serán los balnearios de ahora en más; Nuevo Borneo, desde donde transmitirá en vivo Radio Aspen, entre otros.

La mayor parte montó sus carpas ayer; otros, lo harán a partir del 1º de enero.

Raúl y Carlos Bastons, del balneario Marbella, auguran una buena temporada. Dicen tener ya confirmadas "...las reservas de la gente tradicional de Pinamar, muy familiera, más un público nuevo, que antes iba a otros destinos como Estados Unidos o América Central. Este año el turismo se va a quedar en la Argentina", prometen.

Travesías en 4x4

La Frontera, el último parador al Norte antes de la Reserva Dunícola, donde se hacen las travesías 4x4 y se alquilan cuatriciclos, fue adquirido en forma reciente por Javier Porjolosky y sus socios, dueños del complejo de discos El Alma-Ku. "Será un balneario joven sin carpas - contó Porjolosky-, con mucha onda, recitales, barras y DJ durante todo el día. Como si fuera un boliche, pero de día y en la playa."

En la Reserva Dunícola se realizan las travesías de 4x4 Pinamar Aventura , los miércoles y sábados por la noche. Por $ 20 se suman los vehículos durante dos o tres horas para deslizarse vertiginosamente por un médano, atravesar un bosque plateado por la luna o salpicarse con una laguna.

La suma incluye la comida final en un restaurante sobre la playa. Instrucción y asesoramiento, expediciones, off road; las posibilidades son múltiples.

Hay estancias cercanas a Pinamar donde se puede pasar el día en un ambiente agradable y campero, con el clásico asado, paseos a caballo o a pie y hasta polo. Como La Lonja, a casi 9 km de la ciudad, que alberga el paraje donde Catalino Domínguez, un asesino de los años 40, escondió el auto con los cuerpos de sus víctimas. O la estancia Dos Montes.

Si de deportes se trata, Pinamar cuenta con dos canchas de golf y Cariló con una. Los links de Pinamar nacieron cuando el fundador, el arquitecto y golfista Jorge Bunge, decidió encargar al ingeniero Koutz el diseño de los primeros 9 hoyos, hoy Cancha Chica. Años más tarde la hija, Cecilia Bunge de Shaw, encargó en 1975 a Emilio Serra la construcción de 9 hoyos más.

El diseño difería del concebido por Koutz, por lo cual en 1978 se resolvió, ante una sugerencia de Roberto de Vicenzo, construir 9 más que se agregaron a los últimos. Así se formó la actualmente conocida como Cancha Nueva de 18 hoyos, par 72 de 6602 yardas.

Jugar con el sonido del mar, los pájaros cantando y el olor a pino es una posibilidad única. Se puede salir a practicar en la cancha vieja y en la nueva si no hay torneos incluso sin handicap. El green-fee con derecho a estos últimos, cuesta $ 35; los caddies, $ 25 más $ 5 de refrigerio; los carros eléctricos, $ 40 los 18 hoyos. Próximo a la cancha hay un driving-range techado abierto hasta las 23, donde se pueden tirar baldes de 50 pelotas por 5 pesos.

Luis Alonso, secretario de la cancha, explica que, al ser un club turístico y privado sin socios, es preciso anotarse de un día para otro personalmente, así todos tienen las mismas posibilidades de jugar.

Con alma latina

Con algunas reticencias por parte de los residentes y algunos habitués de Pinamar, el complejo El Alma-El Ku-Manumission viene arrasando la noche pinamarense hacer ya varios veranos.

Igual que siempre pero con algunos cambios, en El Alma habrá música latina con algo de rock; El Ku seguirá con su onda dance y Manumission tenderá hacia un estilo más popular. Se cobrará una sola entrada para los tres lugares de 10 pesos los fines de semana, $ 8 de lunes a viernes -chicas sin cargo- y habrá fiesta todas las noches. En El Alma, dentro de una carpa blanca bailará una odalisca llamada Samara, y se venderán shawarmas -pinchos de carne de origen árabe-.

En cuanto a los DJ, Porjolosky confirmó a el Rulo como DJ residente de El Ku y a Hernán Cattáneo para espectáculos especiales, y también al Comanche Ayala.

Para tomar algo, La Iguana (frente a Pinamar S. A.) o El Mojito (Constitución y Marco Polo) siguen fieles a su estilo. Sergio Montenegro, encargado de la Terminal de Pinamar, aseguró que "en el predio vecino a la misma se colocarán mesas al aire libre y un escenario de 10 por 6 metros, donde se ofrecerán espectáculos de tango, folklore y teatro para las personas de más edad, que no tiene muchas opciones".

Para los amantes del juego, por ahora el único abierto será el Casino de Valeria, aunque no se sabe si a último momento abrirá alguno más. La compra mínima es $ 10 pesos y la apuesta, de $ 1, sin cobrar entrada.

Está todo listo para que el verano comience. Todos hablan de un adelanto de temporada , porque ya se ven más turistas que otros años, en la misma época. Ojalá que las expectativas más optimistas se cumplan.

Polo en La Panza del Russo

  • En cuanto al polo, el proyecto más ambicioso es La Herradura Polo Club, de Pinamar SA. Se trata, según Jorge Kacef, gerente de operaciones, de una superficie de 120 hectáreas que contará con 2 canchas de polo diseñadas por el ingeniero Alejandro Battro, un clubhouse, un hotel pequeño y chacras a su alrededor. El loteo ya está hecho, a 4 km del centro de Pinamar sobre la ruta 11, en el predio que los lugareños conocen como La Panza del Russo. "En la temporada 2002- 2003, una de las canchas estará lista para jugar. Una vez que terminen las clases y la temporada de Buenos Aires, los polistas podrán venir para acá", informa Kacef.
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