Lectores de viaje

Anécdotas, viajes memorables y recuerdos en el camino. Una selección de relatos enviados por los incansables viajeros/lectores del suplemento Turismo que se publicaron durante el año.
(0)
27 de diciembre de 2009  

Sin rumbo por Marrakech

Mario Moavero

Emprendí mi travesía desde Pisa rumbo al sur de Marruecos. Mi primera sensación al salir del aeropuerto de Menara fue la de un fuego proveniente del intenso calor, estaba conviviendo con ¡48°C! A cada paso descubrí los coloridos zocos de la Medina, la parte más antigua de la Perla del Sur, con sus callejuelas, palacios, mezquitas y un tránsito interminable de personas con prendas a la usanza musulmana, destacándose el chador en las mujeres, que apenas dejaba entrever sus ojos. Se sumaban al paisaje desvencijados carruajes, bicicletas y carritos tirados por mulas que transportaban todo tipo de mercancías, conformando una escenografía especial, casi medieval, tan diferente a nuestra cultura occidental -salvo por las ruidosas y destartaladas motocicletas-, con todas sus edificaciones de una misma tonalidad ocre, característica de Marrakech.

Tras los trazos de Cézanne

Silvina M. Mación

En mi último viaje al sur de Francia fui decidida a seguir los pasos del pintor impresionista Cézanne y a recorrer a fondo su ciudad natal. La región es conocida como La Provençe o el Mediodía Francés, debido al sol que brilla durante el año. Y es este sol el que derrama infinidad de colores en los típicos paisajes, fuente de inspiración de pintores célebres como Paul Cézanne, nacido en la ciudad de Aix-en-Provence, en 1839.

Al emprender mi recorrido artístico me propuse ir a los lugares donde Cézanne se inspiró para pintar sus obras. Mientras estudiaba pintura en París, les decía a sus amigos de su tierra natal: "Viva el sol que hace la vida tan hermosa", y regresó una y otra vez, después de que sus obras fueran rechazadas en París. Durante cuatro décadas pintó en la casa Jas de Bouffan, residencia veraniega de sus padres. Descubrí esta mansión en medio de una sinfonía otoñal de árboles ocres y toda la gama del amarillo. Fue en estos jardines donde Cézanne pintó sus célebres castaños y fuentes.

Barcelona en dos ruedas

Laura Weber

En mi segunda visita a Barcelona, y aprovechando que antes había cumplido con el ritual de conocer la mayor cantidad de lugares de interés posibles, decidí hacer un recorrido en bicicleta por la costa desde el Monumento a Colón hasta el Forum.

Muchas ciudades, sobre todo europeas, adoptaron hace tiempo la bicicleta como medio de transporte, tanto para pasear como para trabajar. Barcelona es una de ellas y desde hace un tiempo cuenta con el sistema Bicing, definido como un nuevo concepto de transporte urbano. Bicing permite alquilar bicicletas en estaciones de la ciudad y devolverlas en cualquier otra estación, durante las 24 horas. El sistema es muy utilizado por todo tipo de público. Si bien este servicio está disponible sólo para habitantes de la ciudad, en Barcelona hay muchos lugares donde alquilar bicicletas por unas horas desde 6 euros en adelante, y también hacer tours guiados en grupos.

Quebec, francesa y romántica

Jesica Karen Pignocchi

La ciudad de Quebec nos esperaba para asombrarnos. La muralla que la rodea fue construida en el siglo XVIII para defenderse de posibles ataques que nunca llegaron. Su centro histórico, que recibe el nombre de Vieux-Québec, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.

De esta forma la ciudad queda dividida en dos: la parte situada en la cima de los acantilados se denomina Haute Ville (Ciudad Alta), mientras que a sus pies, entre los acantilados y el río San Lorenzo, se ubica la Basse Ville (Ciudad Baja), que es moderna y contemporánea. De noche vale la pena cenar en la peatonal a la entrada de la ciudad amurallada, donde se puede disfrutar de la gastronomía típica francesa, como fondue y pescados. Los carruajes tirados por caballos recorren las principales atracciones de la ciudad día y noche, aun en días nevados, ¡con temperaturas bajo cero!

La Cordillera por el Paso de Jama

Marta y Julio Marini

Desde Humahuaca, Jujuy, partimos para Jama por el camino que sale de Purmamarca. Apenas se sale de este pueblo maravilloso comienza la cuesta de Lipán, realmente inolvidable. Son curvas amplias que no se terminan nunca de subir y cuando una mira para abajo se ve una verdadera cinta plateada que va envolviendo la montaña.

Siguiendo este camino se llega a Susques, último lugar en la Argentina para cargar nafta antes de cruzar la Cordillera y donde se hace Aduana. Jama es único. Las montañas van cambiando de color y uno no puede creer que varíen tanto, con sus dorados, negros, rojizos amarillentos. Nuestro objetivo era llegar a Calama, pueblo minero que está a 100 km de San Pedro de Atacama, primer pueblo chileno después de cruzar la Cordillera.

Praga, amor a primera vista

Alexis Paulise

El cielo que contrasta con las negras torres de una iglesia medieval y esos techos tan perfectamente rojos. Las calles zigzaguean por entre la gente que camina y se deleita con la maravilla de esta ciudad.

Vivo con el recuerdo de esos puentes que acarician el río, con esos arcos que dibujan hermosas figuras sobre el agua. A los lados de los puentes, las estatuas vigilan y son tan perfectas mirándolo todo. Un paso, y otro, y otro paso, y era todo tan Praga, tan único; los pequeños edificios, los carruajes mimetizados entre la gente y la plaza recostada junto a la iglesia. Recuerdo el pequeño mercado de Navidad, el vino caliente que se sirve cual si fuera té o el frío de diciembre ardiendo en mis mejillas. Cómo describirla si es tan sublime, cómo contar que el amor brota de sus avenidas empedradas o que todo se conserva tal cual era hace cientos de años.

De la modernidad a la calma, probando delicias asiáticas

Marcelo Busto

El aeropuerto, imponente y futurista, es la primera pauta que tenemos de cómo serán nuestros próximos días en Hong Kong. Saliendo de allí uno puede elegir trasladarse al centro de la ciudad en tren, autobús o taxi, todos puntuales, modernos y confortables, además de económicamente accesibles. Al llegar al centro nos topamos con el edificio del HSBC y el IFC, este último con una terraza de acceso público y una vista formidable del puerto. Desde el Kennedy Town hasta el centro se puede caminar por la calle "de la comida de mar seca" y los negocios de médicos tradicionales.

Son destacables los paseos por el barrio Sheung Wan, Western Market y la estación del tranvía. Allí se puede conocer el Peak, con sus enormes paseos de compras. Un día viajamos en metro hasta Tung Chung y de allí en teleférico hasta Ngong Ping, para conocer la estatua gigante de Buda y el monasterio de Po Lin.

Sorrento, la sirena del Tirreno

Graciela Schisano de Krieger

La ciudad de Sorrento se yergue en una espléndida posición sobre un peñasco sobre el mar Tirreno. Y desde arriba se abre en dos puertos, Marina Grande y Marina Piccola, sobre el mar turquesa luminoso como un esmalte. Dice la leyenda que fue fundada por los navegantes griegos que habían sido llevados a su costa por las sirenas.

De perfecto trazado decumano, la ciudad se abre a ambos lados del Corso Italia, que en verano rebosa de turistas bulliciosos en un ambiente perfumado de azahares que evoca sensaciones perdidas. De la dominación griega aún conserva restos en la plaza de los Antiguos Muros y en la Puerta de la Marina Grande, que la defendieron durante el Medievo de las numerosas invasiones. Los romanos, a su vez, la adornaron de villas y palacios. El Palacio Verniero, hoy casi abandonado, es, sin embargo, testimonio de la época bizantina con reminiscencias árabes.

Muscat, entre palacios, mercados árabes y malls

Alejandro Armesto

En el sudeste extremo de la Península Arábiga, rodeado por el mar Arábigo y el golfo homónimo, se encuentra el sultanato de Omán. Muscat es diferente de muchas otras grandes ciudades del golfo, ya que no tiene una arquitectura high-tech, sino que abunda en edificaciones bajas y características de la cultura árabe. Las visitas obligadas en la ciudad son el palacio del sultán, diversos museos, antiguos fuertes y la Gran Mezquita, regalo del sultán Qaboos a la nación en su trigésimo aniversario en el poder. Esta es una joya de la arquitectura islámica moderna que, sobria y lujosa a la vez, dispone de la alfombra más grande del mundo, 70 x 60 metros, hecha a mano en cuatro años por 600 mujeres.

Experiencia antropológica en Chiapas

Lucas Ignacio Utrera

San Cristóbal de las Casas, un pueblo colonial pintoresco del siglo XVI, con calles angostas, iglesias coloridas y mercados singulares, es ideal para comenzar a recorrer esta región. Ahí es donde uno empieza a encontrar la síntesis de las tradiciones aborígenes aún vigentes con la impronta de la colonización española. Por ejemplo, la lengua maya tzotzil (hablada por gran parte de los chiapanecos) en la que se erigen las plegarias a la Virgen de Guadalupe en los altares de las iglesias.

Caminando por ahí se puede disfrutar de los contrastes y las riquezas que contienen las tierras mexicanas. Bares, restaurantes y comercios pintorescos ubicados en el andador (el paseo peatonal del lugar), vendedores ambulantes que ofrecen sus artesanías, comidas tradicionales para deleitar el paladar, y en todos los rincones, la impronta de un pasado aborigen que todavía perdura en las vestimentas, el idioma y las costumbres.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.