Oxígeno vital: Chapultepec, DF

Es el parque más grande de América latina y el pulmón de una de las ciudades más contaminadas. En sus 600 años de historia pasaron desde Moctezuma hasta los emperadores Maximiliano y Carlota. Cuenta con museos, zoo, Jardín Botánico y más
Es el parque más grande de América latina y el pulmón de una de las ciudades más contaminadas. En sus 600 años de historia pasaron desde Moctezuma hasta los emperadores Maximiliano y Carlota. Cuenta con museos, zoo, Jardín Botánico y más
Daniela Dini
(0)
21 de octubre de 2012  

CIUDAD DE MÉXICO.- Una ardillita aparentemente inocente camina como si nada, en los alrededores del inmenso bosque de Chapultepec. Suenan los bocinazos de los autos que pasan a toda velocidad, atravesando el pulmón del Distrito Federal. Pero a la ardillita poco le importa, ajena a la urbe gigante que se levanta alrededor. Curiosa, se acerca a cualquiera que pasea por allí a cambio de algo de comida.

Primero es sólo una para la foto y después, una verdadera legión de ardillas exigentes, que no se conforman con las pepitorias, obleas insulsas que se venden en el parque, pero que resaltan por sus colores y -evidentemente- sólo llaman la atención de los turistas. Juguetean un rato, se rinden y parten a buscar otra oportunidad, a las manos de algún otro paseandero con cámara en mano. No les costará demasiado: a pasos de allí se concentran otros atractivos que hacen aún más interesante este parque de 686 hectáreas, el más grande de América latina.

En cada uno de los rincones de este pulmón verde que oxigena a la capital mexicana se respiran más de 600 años de historia. Es que allí mismo nacían las aguas potables de Tenochtitlán, la poderosa capital del imperio mexica . Y aunque hoy sean las ardillas las que se sienten las reinas del bosque, por allí lideraron hombres poderosos: desde Moctezuma, el último gran emperador azteca, pasando por Maximiliano y Carlota, los emperadores impuestos por Napoleón III que reinaron desde el ostentoso castillo, posteriormente transformado en la residencia oficial de los presidentes de México, hasta 1934. Tiempo antes, allí mismo, se libró una sangrienta batalla con Estados Unidos que dejó inmortalizados a los niños héroes que lucharon por su patria acuartelados en ese mismo lugar, cuando era escuela militar. Y ya en 1910, con el centenario de la revolución hasta se dieron lujosas fiestas. Demasiada historia junta para que una visita al cerro del chapulín -tal su significado, de origen nahualt- quede simplemente en un inocente paseo y una foto con las ardillas curiosas. Si se quiere experimentar a fondo Chapultepec habrá que ir preparado. La clave es planificar, para dedicar tiempo a los sectores más importantes, y así intentar desentrañar sus misterios, como por qué los mexicas lo eligieron como lugar sagrado y la historia terminó consolidándolo como punto estratégico, convirtiendo este parque en un verdadero protagonista de la historia de México.

El bosque está entre las avenidas Constituyentes y Paseo de la Reforma, que se creó como una calzada imperial en el siglo XIX, uniendo el Palacio Nacional con el Castillo de Chapultepec, en línea recta, e inspirada en la parisiense Champs Elysées. Está dividido en tres grandes secciones, de las cuales la primera es la que más atractivos concentra, albergando museos, fuentes y monumentos. Sólo por mencionar los destacados, allí se encuentran:

-Castillo de Chapultepec (Museo Nacional de Historia): alberga impresionantes murales de Siqueiros, Orozco y O'Gorman, y su recorrido ofrece conocer la fastuosa vida de los emperadores de Habsburgo. La entrada general cuesta 4,5 dólares.

-Jardín Botánico: bellísimo y florido, ocupa cuatro hectáreas y ofrece un orquideario, con más de 200 especies.

-Zoológico de Chapultepec: ofrece especies nativas y exóticas, como el oso panda (fue el primer zoo en el mundo donde nacieron ejemplares de esta especie fuera de China). La entrada es gratuita.

-Museos: tres de los más importantes de Ciudad de México están aquí, empezando por el gigantesco Museo Nacional de Antropología (cabe agregar que justo enfrente a este museo está también el mástil que usan los Voladores de Papantla, que son un atractivo aparte: se presentan allí, descolgándose cabeza abajo desde la punta del mástil, mientras van rotando al ritmo de la música de flautas y tambores, en lo que es un antiguo rito prehispánico). Le siguen el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo -reabierto desde fines de agosto- y el Museo de Arte Moderno, donde hasta el 13 de enero próximo se puede ver una impactante muestra de mujeres surrealistas, que incluye la conmovedora obra Las dos Fridas , de Frida Kahlo.

Datos útiles

Un imperdible

El restaurante Elago es el clásico y la opción elegante ( www.lago.com.mx ). Está en la segunda sección de uno de los dos grandes lagos del Bosque de Chapultepec. Una opción más informal y moderna, con poco más de un año de inaugurada, es la bohemia cafetería Librería Porrúa, justo enfrente al Museo de Antropología y también a orillas del lago, pero en la primera sección.

Cómo llegar

Estaciones del metro Chapultepec, Auditorio y Constituyentes, o bien en el Turibús, Circuito Centro (desde US$ 11; www.turibus.com.mx ).

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.