Piletas gigantes para una gran zambullida

San Martín de los Andes y Bariloche
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25 de mayo de 2003  

Sumergirse en las aguas de un lago no es lo mismo que hacerlo en el mar. Mariela Gregorini, instructora de buceo, organiza salidas al lago Lácar, en San Martín de los Andes, que considera como una pileta gigante: no presenta peligro alguno, no existe ningún tipo de corriente, la visibilidad ronda entre los 20 y 30 metros, mientras que en el mar es más limitada.

Otra de las características es que la temperatura oscila entre los 20 y 23 grados en verano y en invierno desciende entre 10 u 11 grados. Según Gregorini, el lago Lácar, en partircular, tiene unos 6 u 8 grados más que el resto de los lagos de la zona, por lo que se convierte en la niña bonita del buceo.

En este rincón de Neuquén, el buceo turístico se da por excelencia en la temporada de verano, pero es el otoño la mejor época por la ausencia de los vientos típicos de la Patagonia.

Las especies que se ven, son inofensivas. En el Lácar hay especies exóticas como las truchas arco iris, truchas marrón y salmones, y entre las especies autóctonas, la perca o trucha criolla y el pejerrey patagónico. Para ir hacia ellas se parte desde la costa, sin necesidad de usar embarcación.

En San Carlos de Bariloche, igual que en San Martín de los Andes, los lagos tienen todo lo necesario para sentirse como pez en el agua. La zambullida puede ser en el Nahuel Huapi; en la isla de las Gallinas, donde hay un museo subacuático, custodiado por la escultura de Neptuno; en isla Victoria, atrae el naufragio San Miguel; en el lago Traful, la cita es con el bosque sumergido, cuyos árboles descienden hasta los 30 metros de profundidad, fenómeno que se atribuye a los deslizamientos del terremoto de 1960 en Osorno, Chile. Y la nómina de lugares es larga, continúa por el lago Moreno, Puerto Venado, arroyo La Angostura, entre otros.

Experiencias bajo hielo

La Agrupación Subacuática Andino Patagónica.(ASA), a cargo de Juan Carlos Mazzola, organiza salidas tanto para principiantes como para buzos experimentados. Si el clima acompaña y unas lagunas cercanas a la frontera con Chile se congelan -hace tres años que no se forma la capa necesaria para la actividad- ,la operadora organizará en julio próximo buceo bajo hielo.

Eso sí, exclusivo para buzos muy experimentados. Nunzia Mazzola explicó que se llega con esquí de fondo hasta la laguna, se hacen perforaciones, se sumergen, y el grupo se sujeta de un cabo hasta salir por otra perforación. Un guía va adelante y otro detrás del grupo.

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