Puerto Rico le hace cosquillas al Caribe

El ritmo sensual de la salsa, los estímulos naturales y hasta el simpático spanglish invitan a olvidarse de todo
El ritmo sensual de la salsa, los estímulos naturales y hasta el simpático spanglish invitan a olvidarse de todo
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24 de agosto de 2001  

SAN JUAN, Puerto Rico.- Puerto Rico es la isla del encanto bilingüe, como Ricky Martín, Jennifer López o la actual Miss Universo Denise Quiñónez, otra puertorriqueña (y van varias) que obtiene ese título. Se habla oficialmente inglés y español de manera indistinta. La mayoría de sus cuatro millones de habitantes salta de uno a otro en la conversación corriente, con el atajo lingüístico tan divertido que es el spanglish , que parece una letra de rap. Pero el movimiento al caminar está más próximo al ritmo de la salsa que por algo tiene aquí su único congreso internacional.

Uno siente el cosquilleo del Atlántico en el cuerpo caliente, la comida afrodisíaca, los tragos de ron, los estímulos batidos como la piña colada, que inventó un barman del Caribe Hilton. Y nos largamos a trasnochar de boliche en boliche con la tranquilidad de caminar por cualquier lado, sin ningún temor a ser asaltados en la ciudad o en las playas cercanas del condado o isla Verde.

Con ventajas

Desde que aterrizamos en su aeropuerto, nos sentimos en los Estados Unidos por sus similares niveles de seguridad, confort y eficiencia. Con la ventaja de hablar en nuestro idioma. Lo mismo que al alquilar el auto (aunque le digan carro) o tomar un taxi sabiendo que las tarifas planas para llegar a los principales lugares turísticos se respetan y que no intentarán cobrarnos más de 16 dólares por la media hora de viaje hasta la ciudad. De paso entramos en clima escuchando las radios que transmiten en español en la mayoría de sus 116 emisoras.

Lo primero que nos atrae son las siete manzanas entre las murallas del viejo San Juan, declarado Patrimonio Histórico por la Unesco. Es un paseo de maravillas, a pocas cuadras del puerto, donde amarran más de 700 cruceros por año, dos por día. Es bueno tenerlo en cuenta para aprovechar la disminución de precios en la temporada baja, que coincide con nuestra época fría, mientras que aquí hace calor todo el año.

No abundan los hoteles en esta zona, pero uno puede elegir el tradicional Wyndham, sobre la costanera, o el Convento, en cruz con la catedral, cuyas celdas son un lujo. Todo el casco antiguo es un lugar para dejarse llevar sin más exigencias que calzado confortable.

Al recorrer la ciudad, fundada en 1521, tenemos la ventaja de estar a la moda con las sucursales de Ralph Lauren, Guess, Coach y Speedo, entre otras, o las ofertas del primer piso de Marshall, frente a la plaza de Armas, que es uno de los secretos mejor guardados. Para joyas de oro, los precios son muy competitivos. Todo con la ventaja agregada de no pagar impuesto sobre las compras, que implica, por lo menos, un ahorro del siete por ciento en relación con los Estados Unidos.

No podemos olvidar las estupendas galerías y casas de artesanías, que son obras de arte, y los santos, pequeñas figuras de madera talladas. No son baratas, porque lo bueno hay que pagarlo. El motivo que más me gusta son Los Tres Reyes , que en lugar de montar camellos están a caballo. En Puerto Rico, igual que en España, tienen sus días feriados, que son más populares que Santa Claus.

Puerto Rico tiene unos 177 kilómetros de largo por 56 de ancho, y una topografía variada. Un continente en pequeño porque todo está a menos de dos horas de auto por muy buenos caminos, que es otra de sus diferencias con América latina. Su parque automotor supera los dos millones de vehículos, prácticamente todas las familias tienen su carro .

Sobre la arena

A un paso está isla Verde, sobre el Atlántico, con su aristocracia de grandes hoteles, entre ellos el Ritz Carlton considerado por los lectores de la revista Travel & Leisure el mejor de Estados Unidos. A ambos lados de la costa comienza un sinfín de playas para todos los gustos. Incluso la isla de Vieques con su bahía fosforescente y arenas muy blancas, que en corto plazo dejará de ser escenario de maniobras bélicas.

A medida que penetramos en el interior, por la costa o atravesando la isla, encontramos menos turistas norteamericanos y más latinos comenzando por los europeos y siguiendo por nosotros. Se siente y disfruta más la continuidad hispana, la mezcla criolla y los ingredientes indígenas y afroamericanos que nos rodean en las costumbres y en la manera de vivir, donde se habla más español que inglés.

Al sur está Ponce, la segunda ciudad en población, con lugares de buceo y surf, además de las playas. En el centro atravesamos zonas montañosas, donde baja la temperatura, y bosques tropicales, donde la lluvia es permanente. En los poblados, junto a los nuevos edificios, se conservan las casonas con persianas y suelos de madera, con los patios interiores llenos de plantas. Con el agregado de los Outlets, que se han puesto de actualidad para competir con los shoppings, igual que en Florida. Ya no importan los idiomas porque todos hablan con la tarjeta de crédito.

Hay mucho para ver y disfrutar. Por ejemplo, me asombró el radiotelescopio de Arecibo, el más grande del mundo. Desde allí podríamos comunicarnos con E.T., el extraterrestre . Un toque personal de fantasía, porque en realidad tienen estudios científicos muy concretos. Muy cerca, descendí a las profundidades del río subterráneo Camuy.

Y qué decir de la experiencia de los 24 paradores, pequeños hoteles manejados por familias, en muchos casos con mesones gastronómicos adjuntos que hacen honor a la comida regional. Los precios son muy razonables durante el año (entre 55 y 133 dólares la habitación doble con desayuno).

Puerto Rico se conoce como La Isla del Encanto y tienen razón, porque uno se va encantado. Con ganas de volver a la tierra donde Juan Ponce de León comenzó a buscar la fuente de la juventud . Una tarea que cada uno debe seguir por su cuenta con la ayuda de los spa que abundan en medio de la vegetación tropical.

Un pequeño continente

"La llamamos isla Continente porque Puerto Rico esta muy identificada con sus raíces españolas, de los primitivos habitantes taínos y africanos. Esto le da a nuestro pueblo la simpatía, amabilidad y hospitalidad que lo hace tan atractivo para el viajero. Y el estar asociados con Estados Unidos se refleja en la vida diaria en la seguridad y confort. Desde el punto de vista puertorriqueño, lo que valora de su parte latina es su idioma, su tradición, sus antepasados y la parte gastronómica y artística, que se conservan intactas." Estas palabras pertenecen al señor Jorge Pesquera, director de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, al hablar sobre la fusión entre ambas culturas.

Datos útiles

Cómo llegar

En avión US$ 1030

Hasta San Juan, de ida y vuelta, con tasas e impuestos.

Alojamiento

* * * * * desde US$ 150

* * * * US$ 75-150

económico US$ 50

Los precios son por habitación doble.

Gastronomía

La cocina puertorriqueña nació de la fusión de los sabores españoles, africanos y taína (nombre de los indios que habitaban las islas). Estas influencias contribuyeron a crear una cocina autóctona, que se caracteriza por la variedad de ingredientes y productos nativos.

comida económica US$ 5-15

mediana categoría US$ 15 - 25

de lujo desde US$ 25

Souvenirs

Tradicionales santos (imágenes religiosas de madera tallada cuya técnica artesanal se transmite de generación en generación) y los cuatros (guitarras hechas a mano). También se pueden comprar piezas de arte realizadas por artistas nativos, así como joyas, ron, y cigarros.

Paseos

Destilería de ron Bacardi. Está en la ruta 165 km 2,6. Ofrece tours guiados gratuitos para ver el proceso de producción del ron. Las salidas son cada media hora, de lunes a sábado, de 9 a 10.30 y de 12 a 16.

El Yunque. En la sierra de Luquillo, 56 kilómetros al este de San Juan, se puede visitar un vasto bosque tropical donde florecen 240 especies de árboles y flores, que reciben una extraordinaria cantidad de lluvia al año.

Es una de las más antiguas reservas naturales del hemisferio occidental. Recibe una precipitación fluvial anual de 400.000 millones de litros. Se puede visitar todos los días, de 9 a 17.

Más información

Oficina Regional de Puerto Rico, avenida Santa Fe 882, 9º piso, oficina D (4314-4525). Atención de lunes a viernes, de 9 a 17. E-mail: puertoricoturismo@tournet.com.ar

Internet

  • http://www.prtourism.com
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