Viena prepara el 2001 con gran pompa

La capital del art nouveau celebrará el Año de las Artes Vienesas; grandes festejos y novedades
(0)
27 de octubre de 2000  

VIENA.- La capital del art nouveau o Jugenstil celebrará, el año próximo, el Año de las Artes Vienesas.

Los museos más importantes de la ciudad se agruparán en un complejo de edificios que conformará el Museumsquartier o Barrio de los Museos en un solar donde estuvieron las caballerizas y las cocheras del imperio. Será el conjunto de museos más grande de Europa unido al complejo de los Museos de Bellas Artes y de Historia Natural.

Descubrir una Viena poco conocida es recorrer las manifestaciones más importantes del art nouveau tanto en la arquitectura como en la pintura, que nació y floreció en la capital de Austria entre 1898 y 1914. Se pretendió crear el arte total moderno y romper con los estilos tradicionales. Su influencia fue universal.

Atraídos por su magnetismo, llegaban a Viena artistas de todo el mundo, que exponían sus obras en el edificio de la Secession. También los nativos recibieron influencias de los visitantes y sus estilos se hicieron cada vez más abiertos.

Con un chiste a flor de labios

Viena es alegría, canto y música. La alegría es la nota característica que irrumpe en sus calles y en su arte, y que trasmiten sus habitantes corteses y dicharacheros, siempre con un chiste a flor de labios.

La entrada a Viena hay que hacerla por los bosques y viñedos que la rodean. El punto de partida es Nussdorf, a 15 minutos en tranvía del centro por la Heiligenstrasse que, como su nombre lo dice, es sagrada porque lleva al paraíso. En Nussdorf, que conserva su carácter pueblerino, se toma el Heurigen Express (funciona de abril a fines de octubre). Es un divertido trencito que en cuarenta minutos recorre los bosques, los viñedos, las suntuosas villas, el famoso barrio de Grinzing y las casas donde habitó Beethoven, ofreciendo una vista panorámica de la ciudad. Volviendo al punto de partida la consigna es beber el Heurigen, el vino nuevo de la última cosecha que cambia a la categoría de viejo el 11 de noviembre, el Día de San Martín.

Las alegres tabernas que escancian este generoso espíritu tienen en su entrada un ramo de pino para indicar que, de acuerdo con la ordenanza de 1784 del emperador Francisco José, allí sólo se consumen vino y alimentos de elaboración propia.

Viena es por sobre todas las cosas arte. Los creadores del art nouveau fueron los alegres e indómitos artistas vieneses que en la primavera de 1897 se separaron del arte tradicional y fundaron un movimiento con el nombre de Secession cuyo lema era A cada época su arte, a cada arte su libertad esculpido en la fachada del magnífico palacio de exposiciones del mismo nombre, obra del arquitecto Josef María Olbrich.

Al principio, el pueblo se burlaba de este extraño edificio llamándolo el retrete asirio, pero pronto se le puso el apodo más cariñoso de la casa con el repollo dorado por el adorno que ostenta en el frontispicio.

Sólo lo práctico es bello

La tónica del movimiento de la primavera vienesa (1898-1905) fue la concepción del arte total . No sólo la arquitectura y la pintura mostraban una libertad desconocida, sino también los utensilios, las alhajas, la moda, los objetos decorativos y las lámparas.

Sus intérpretes fueron Gustav Klimt, Egon Schiele, Oscar Kokoscha, Otto Wagner, Joseph María Olbrích, Koloman Moser, Josef Hoffmann y Adolf Loos. El arquitecto que dirigía el grupo era Otto Wagner. Su lema era que sólo lo práctico puede ser bello.

Esa búsqueda de la belleza práctica fue la bandera del modernismo vienés. Así surgieron obras como las 36 estaciones del metro con sus galerías y puentes. Una de gran belleza está en el Karlplatz.

Toda la ciudad está ornamentada con manifestaciones de este arte festivo como típica expresión del carácter vienés: el Burgtheater, el interior del Museo de Bellas Artes e innumerables viviendas. El edificio de la Caja de Ahorros en el Georg-Coch Platz, obra de Otto Wagner, significa el triunfo de la arquitectura moderna y su funcionalidad.

La fachada de mármol con elementos de aluminio, el espacioso interior y todo el mobiliario son una expresión acabada de la conjunción de belleza y utilidad. Obra de este prolífero arquitecto es la iglesia Steinhof, en una colina dentro del sanatorio psiquiátrico y considerada la obra maestra del estilo modernista.

Un descanso en el Café Museum, donde deliberaban los revoltosos, comunica otra peculiaridad vienesa: los mercados. Durante el día, el Naschmarkt embriaga con el olor de las especias que allí se venden.

La expresión pictórica más hermosa del art nouveau es el friso alegórico de la novena sinfonía de Beethoven, una obra de Klimt de 34 metros de longitud. La pintura interpreta La música de la Oda a la Alegría , convirtiéndose en el símbolo musical de este arte joven vienés.

Datos útiles

Cómo llegar: el pasaje aéreo, ida y vuelta, desde Buenos Aires hasta Viena cuesta alrededor de 1000 dólares con tasas e impuestos incluidos.

Alojamiento: una habitación doble en un hotel 4 estrellas cuesta entre 80 y 100 dólares; en uno de 3, entre 50 y 80; mientras que en uno de 5, el precio varía entre 120 y 200.

Gastronomía: un almuerzo con bebida cuesta 25 dólares.

Transporte: se compran bonos que duran 72 horas e incluyen metro y otros transportes. Son económicos.

Más información: Oficina Comercial de la embajada de Austria. Cerrito 1294. Piso 15; 4816-0479

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.