Mascotas. Cómo y por qué adoptar en lugar de comprar

Crédito: Getty Images.
Lucia Tornero
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3 de febrero de 2020  • 14:27

Solo en la Ciudad de Buenos Aires, habitan más de 1 millón de perros y gatos. Muchos de ellos son parte de una familia y están cuidados. Pero muchos otros no: están perdidos, abandonados o quizá toda la vida vivieron en la calle. Y si bien históricamente, por razones de esnobismo, tendencia o costumbres, lo común era buscar perros o gatos de raza, hoy la historia cambió y viene ganando la pulseada la adopción. Se fueron realizando varios esfuerzos al respecto. Por ejemplo, en 2011 se creó el Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos, Mascotas Argentinas, a través del decreto 1088. Su objetivo es el mejoramiento del estado sanitario y el bienestar de estos animales, así como disminuir e instaurar soluciones no eutanásicas para situaciones derivadas de la convivencia con los seres humanos (por ejemplo, si un perro muerde).

También cabe destacar el trabajo incansable de los refugios de animales, en donde se los resguarda y recupera, pero que, en realidad, deberían ser lugares transitorios. Al contrario, hoy están sobrepasados, superpoblados y con infinidad de problemas porque, a la hora de sumar una mascota a su día a día, no son muchas las personas que se acercan a un refugio. Todos buscan cachorritos y perritos "bonitos". Por suerte, a través de las redes sociales, el trabajo de estos lugares es cada vez más visible y la gente comienza a sensibilizarse ante las historias de perritos y gatitos que esperan con la esperanza intacta. Pero aún hay cifras que alarman: de 10 perros o gatos que se rescatan, solo se consigue 1 buena adopción. ¡Hay mucho por hacer!

Regulación cero

Comprar y no adoptar es un tema cultural. En cualquier país del mundo, un perro de raza cuesta fortunas. Acá, son "baratos". Cualquiera puede criar, no existe una regulación y esto fomenta la generación de una industria en la que -no en todos, pero en muchos casos- se desarrollan prácticas como la malversación genética para llegar a "la raza ideal". Y eso después resulta en un montón de problemas de salud para esos animalitos. Hay una práctica generalizada en la que no se requieren papeles en regla y todo opera en un marco de clandestinidad para, en definitiva, simplemente lucrar. Entonces, cuanto más fomentamos las razas, más fomentamos el negocio. Y por eso la adopción es la respuesta.

Por suerte, las nuevas generaciones, más alineadas con el despertar ambiental, contemplan dentro de ese paraguas de "lograr un mejor planeta" el cuidado de los animales. En este contexto, las organizaciones proteccionistas y rescatistas están luchando por la modificación de la ley de maltrato que está vigente desde hace 20 años, bajo la convicción de que se debe penar y multar el abandono e impulsar que la castración sea obligatoria. Y en esto trabaja el Programa Mascotas Argentinas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que aboga por una tenencia responsable de mascotas.

Por una tenencia responsable

Pero... ¿qué se entiende por este concepto? Básicamente, implica tener en consideración que, antes de sumar un integrante más a la familia, tenemos que asegurarnos de poder cumplir con todo lo que ellos necesitan. Y esto implica consenso familiar, tiempo, espacio, capacidad económica y paciencia. Y además, hay otras cuestiones que determinan si una es una guardia responsable.

En primer lugar, la castración de machos y hembras a partir de los 6 meses y la identificación con número de teléfono permanente, ya que es la única manera de asegurarnos de que si se pierden, puedan volver a casa. Por otro lado, deben contar con agua fresca y alimentación en cantidad y calidad suficientes, refugio de las inclemencias climáticas e higiene. Está totalmente fuera de cuestión dejar a nuestras mascotas atadas de forma permanente y, por supuesto, deben primar el cariño y el respeto, porque son seres sintientes que también necesitan que se los cuide y ame. Por último, pero no menos importante, hay que llevarlos al veterinario cada seis meses para controlarlos, vacunarlos y desparasitarlos.

Dar y recibir

Si bien muchas veces nos seduce y nos tienta la idea de adoptar, aún cuesta que la gente acepte la noción de que un animal adulto puede perfectamente adaptarse a la vida familiar o con un dueño y el miedo termina imperando. "¿Y si me muerde?", "¿y si no cambia su conducta?", "¿si no tengo paciencia para educarlo?", son algunas de las preguntas que aparecen. Entonces, para que después no tengas "sorpresas", es súper importante que no actúes bajo un impulso porque... ¿quién no se derrite ante una carita que te mira con ojos de "adoptame"? Salvo que seas un iceberg, la idea seguramente se te cruzó por la cabeza en más de una oportunidad. Pero después llega el "me voy de vacaciones, ¿con quién dejo el perro?" o "¡ay!, ¿tres veces por día tenía que pasearlo?".

La adopción de un animal no termina ahí. Pero una vez que hiciste tu lista de pros y contras, una vez que te armaste un presupuesto y pudiste ver que podés afrontar los gastos económicos, que sabés que tenés el espacio suficiente para tenerla y el tiempo disponible para dedicarle, una vez que hiciste una evaluación consciente y pensada, entonces decidís dar el gran salto. Y cuando superás todos esos miedos que te invadían, se abre un mundo de posibilidades: de tener compañía, de tener un aliado noble y fiel, de abrazar un estilo de vida que enseña sobre la responsabilidad, el compromiso a largo plazo y el significado de la paciencia. Las razones para adoptar en lugar de comprar son muchísimas. No solo vas a cambiar la vida de un ser que sufrió un desarraigo (y cuando se dice sufrió, es que realmente lo sienten), vas a ganarte un amigo fiel para siempre, por más que la frase parezca trillada. El vínculo que los unirá a ambos será aún más fuerte del que puedas imaginar.

Adoptaste, ¿y ahora?

  • Llevá al animal al veterinario para controlar el estado de sus vacunas y desparasitarlo.
  • Si planeás viajar y salir del país, también es obligatorio presentar sus vacunas.
  • Si vas a esterilzarlo, y es cachorro -totalmente aconsejado-, esperá a que cumpla los 5 o 6 meses.
  • En la página de Facebook Mascotas de la Ciudad, encontrás toda la información acerca de los eventos que organiza la Ciudad de Buenos Aires dedicados especialmente a los animales.
  • Podés viajar en subte con tu 4 patas los sábados después de las 13 y los domingos y feriados todo el día.
  • Recordá que hay muchos restaurantes pet-friendly.

Yo adopté

  • Melisa Dimarzio y Peyote. "En mi familia siempre tuvimos perros, pero nunca habíamos adoptado. En 2016 mi pareja decidió que quería tener una mascota y desde el principio la única opción considerada fue adoptar. Vimos una publicación de Facebook en donde había cinco cachorros. Pero fue amor a primera vista con quien pasaría a ser Peyote, el primer perro que agarró mi novio al entrar a la casa. Nos lo llevamos y, aunque ya había tenido perros, empezar de nuevo siempre es una experiencia que parece difícil. Parece que nunca va a dejar de morder ni se va a tranquilizar, pero todo pasa y queda lo mejor, que es el amor. No hay travesura que le gane al cariño. Tener un perro es una responsabilidad grande pero hermosa y adoptar, de ahora en más, para mí, es la única opción. Ahora estamos en tratativas para el segundo".
  • Shari Osés y Gigi Rusky. "Cuando Gigi Rusky llegó a mi vida, fue volver a aprender a dar y recibir amor incondicional. Es una presencia que no tiene palabras, una compañía y un entendimiento que llena la vida de más color y luz. Su incondicionalidad, su mirada y su cariño sin pedir retribución son de los aprendizajes de amor más grandes que hay. Al no comprarlos, es como que llegan a tu vida por 'casualidad', pero, en realidad, siento que me eligió".
  • Ayu Marchini y Cata. "Mi mamá rescató a Cata de una casa donde la maltrataban. Me llamó y me dijo: 'A vos que te gustan los perros, ahora vas a tener uno'. Cata, para mí, es parte de comenzar a vivir la vida que quiero. Las personas tendemos a pensar: "Algún día me gustaría...", "quizá más adelante"... Pero mi vida es así hoy. ¿Por qué seguir postergando cosas? Y yo amo a los perros. El amor incondicional que te dan te recuerda todos los días que amar es simple".

¿Dónde adoptar?

Hay cientos de refugios para que puedas adoptar una mascota. Si estás con ganas, acá te dejamos un listado con algunos de ellos:

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