Maravillosa agrupación de cactus columnares, como Epostoa, Cereus,
Stenocereus, Trichocereus.
Revista Jardin

Una espectacular colección de cactus y suculentas, protagonista de una terraza en la costa atlántica

2'
Compartir

La paisajista y dueña de casa comenzó su colección de cactus y suculentas hace un par de años, después de descubrir las bondades de este tipo de plantas. Hoy, su refugio en la costa atlántica tiene una terraza exclusiva para ellas, donde se agrupan siguiendo un diseño paisajístico personal, pensado para que todo se vea más lindo y respete los requerimientos de agua y sol de estas plantas.

La idea surgió cuando las hijas de Marisa Kohen le regalaron un cactus para el balcón de su dormitorio. Luego ella compró uno, dos, tres más y empezó a recorrer distintos viveros de la zona y a consultar con especialistas para conocer los secretos del cultivo.

Las plantas se agruparon a lo largo y ancho de la terraza pensando en los distintos tonos de verdes y grises, y sus texturas, por supuesto siempre teniendo en cuenta los requerimientos en cuanto a riego y sol.
Las plantas se agruparon a lo largo y ancho de la terraza pensando en los distintos tonos de verdes y grises, y sus texturas, por supuesto siempre teniendo en cuenta los requerimientos en cuanto a riego y sol.Gentileza Marisa Kohen

Con el tiempo y con paciencia, entusiasmo y trabajo, Marisa fue colmando todo el espacio disponible con una gran variedad dispuestas en macetas de distintos tamaños y alturas, agrupando las plantas por especies, tonalidades y formas.

publicidad
Izquierda: Una de las maravillas de la terraza: espectacular agrupación de cactus columnares, como Epostoa, Cereus, Stenocereus, Trichocereus. Derecha: Un generoso Epiphyllum oxypetalum con múltiples flores.
Izquierda: Una de las maravillas de la terraza: espectacular agrupación de cactus columnares, como Epostoa, Cereus, Stenocereus, Trichocereus. Derecha: Un generoso Epiphyllum oxypetalum con múltiples flores.Gentileza Marisa Kohen
Un colibrí visita una esplendorosa y florecida Echeveria gibbiflora.
Un colibrí visita una esplendorosa y florecida Echeveria gibbiflora.Gentileza Marisa Kohen

Una vez al mes, como mínimo, las plantas reciben sus cuidados. El secreto es un buen sustrato y las fertilizaciones necesarias, además de que el lugar presenta un clima ideal para ellas: en verano reciben sol hasta el mediodía y a la noche la temperatura baja y refresca. Si no llueve, durante la época más cálida se las riega todas las semanas y en épocas frías, es suficiente una vez por mes.

El resultado: una increíble colección de cactus y suculentas que se convirtió en la protagonista de esta terraza veraniega rodeada de pinos y aires de mar.

publicidad
Kalanchoe en plena floración, con un bosque de pinos que hace de telón de fondo.
Kalanchoe en plena floración, con un bosque de pinos que hace de telón de fondo.Gentileza Marisa Kohen

Paisajismo: Marisa Kohen. IG @culturasuculenta