Temaiken, a vuelo de pájaro

En el bioparque de Escobar se construyó el aviario de mayores dimensiones de América del Sur, que exhibe más de 200 especies y reproduce paisajes de los cinco continentes. El proyecto de arquitectura es de Hampton-Rivoira/Carnicer, y el paisajismo, de Cavanagh-Dominicis
En el bioparque de Escobar se construyó el aviario de mayores dimensiones de América del Sur, que exhibe más de 200 especies y reproduce paisajes de los cinco continentes. El proyecto de arquitectura es de Hampton-Rivoira/Carnicer, y el paisajismo, de Cavanagh-Dominicis
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15 de enero de 2010  

En el bioparque Temaiken, en Escobar, se construyó el aviario más grande de América del sur, pensado como una compleja escenografía que recrea los entornos de 2500 aves -más de 200 especies-, de cinco continentes.

Estos usuarios fuera de lo común lograron reunir a un equipo multidisciplinario (zoólogos, especialistas en aves, ecólogos conservacionistas, educadores, paisajistas, gente de marketing y comunicación, diseñadores gráficos, arquitectos e ingenieros) que, a fuerza de prueba y error, desarrolló un mundo donde el público puede sumergirse y estar en contacto cercano, casi sin notar los límites del cerramiento.

Resultado de un concurso de antencedentes y croquis preliminares, Temaiken seleccionó el proyecto arquitectónico de los estudios Hampton / Rivoira y Cristian Carnicer, la propuesta paisajística de Maggie Cavanagh y Alejandra de Dominicis, y la señalética (como en el resto del bioparque), del estudio Shakespear.

El nuevo lugar reemplazó una serie de espacios menores desperdigados, con la novedad de ofrecer paisajes de acuerdo a cada continente que incluyen recorridos y plataformas de observación interiores.

Se buscó exhibir cada especie en su estrato espacial (acuático, rastrero, vuelo bajo aleatorio o vuelo alto circular), definiendo así las dimensiones de las jaulas, sus conexiones, las áreas de servicio y públicas, y la simulación de sus ecosistemas.

Es para destacar que la arquitectura de estas jaulas casi pasa desapercibida dentro y fuera gracias a un diseño de arcos (tubos de sección triangular) que tensan un sistema de lingas y redes metálicas (importadas de Suiza, la trama es de 2,5 cm x 2,5 cm). Hay tres áreas (Africa, Europa / Asia, Australia), cuyos arcos miden 12 m de altura y 30 de luz estructural, generan superficies de 300 m2 cada una; y una cuarta (América), solamente de 900 m2 y 13 m de altura.

Todas incorporan a la laguna central, y entre sí se comunican por pasos con cilindros de madera y doble cortina de cadenas para impedir las migraciones internas.

Recientemente, El lugar de las aves, como denominan los autores a su proyecto, obtuvo el Gran Premio CICA (Comite Internacional de Criticos de Arquitectura) a la arquitectura argentina de la Bienal XIII de Arquitectura de Buenos Aires, 2009. El jurado internacional del CICA estuvo integrado por Trevor Boddy (Canada), Carlos Eduardo Comas (Brasil), Manuel Cuadra (Alemania), Shane O´Toole (Irlanda), Rasmus Waern (Suecia).

Mallas y arcos, el lugar de las aves

Uno de los obstáculos que enfrenta el proyectista es la identificación de la tecnología justa para una necesidad exageradamente especifica…en este caso la contención "invisible" de centenares de pájaros y los grandes arcos estructurales que sostienen la "invisibilidad".

El programa inicial indicaba una red de hilos de poliamida pero rápidamente se cayó en la cuenta de que la capacidad de vandalismo y destructibilidad de ciertos pájaros generaría una fuga masiva de especies. Cabe aclarar aquí dada la incorporación de especies exóticas, que no se podía permitir una posible fuga de especies.

Así, Internet de por medio, logramos identificar el producto ideal: una malla de hilos de acero inoxidable. Al contactarnos con los dos únicos fabricantes en Suiza (Jacob) y Alemania (Carl Stadt) -hubo un tercero que fueron los americanos de la Invisinet de Colobos-, comenzó un largo proceso de contratación, fabricación (en Vietnam, con 8 millones de presillas colocadas a mano…), verificación estructural (ingeniero Pfieffer de Munich, Alemania), importación (vía Miami) y colocación (con dos técnicos suizos enviados especialmente por Jakob).

El diseño de la estructura de los grandes aviarios también tuvo sus vicisitudes: originalmente los grandes arcos fueron concebidos en madera laminada, pero el material no pudo superar la aprobación de los zoólogos dada la posible toxicidad de los pegamentos (de Brasil) utilizados en la madera laminada.

Asi las cosas, optamos por tubos de acero del mayor diámetro factible de ser curvados en el país (solo en La Boca y Rosario), que conformaron una sección triangular unida por chapones de espesor variable. El subcontrato correspondió a Ingemeco, empresa que había colaborado en el Puente de Calatrava, Puerto Madero.

Como a veces sucede con las ciencias exactas como la ingeniería, el esquematismo de sus propias metodologías de cálculo conllevaron a modificaciones estructurales mediante argumentos científicos en abierto conflicto con la sana intuición de los arquitectos. Con la obra terminada vino la confesión científica: no sabemos realmente como funcionan esos arcos…

Un tema que surge de lo antedicho: la necesidad de la investigación y el desarrollo (en ingles R&D: research and development) en un campo de especificidad tecnológica a veces lleva a tareas subdimensionadas para los arquitectos. Sería interesante en la encomienda original la incorporación explicita de esta posibilidad…

FICHA TECNICA

  • Obra: Aviario para más de 2500 aves (200 especies, de cinco continentes)
  • Ubicación: Bioparque Temaiken, Ruta 25, Km 700, Escobar
  • Idea, pautas conceptuales y dirección general: Temaiken
  • Proyecto y dirección de obra: Hampton-Rivoira arquitectos, Cristian Carnicer arquitecto asociado
  • Equipo de documentación: arquitectos Roberto Lombardi, Ma. Eugenia Garcia Castera, Diego Tablada, Maru Viña, Juan Reartes (perspectivas), Nacho Ruiz Orrico (maquetas)
  • Dirección de obra: arquitecto Claudio Marquet
  • Asesores: ingenieros Roberto Merega (hormigón y fundaciones), Daniel Isola (metálica general), Jorge Hellhake (verificación estructural), Carlos Oneto (sanitarias y gas), Eduardo Sequeyra (ingenieria eléctrica), Marcelo Carame (termomecanicas), Mendiguren (estudios de suelos), Jorge Fernandez (gestoría municipal), y Luis Grau (cómputos), el arquitecto Guillermo Argañaraz (pliegos), y el ingeniero Luis Zarini (agrimensura)
  • Gerenciamiento de obra: Delamo SRL
  • Proyecto y dirección de paisajismo: Maggie Cavanagh y Alejandra de Dominicis
  • Identidad visual y sistema de señalización: Diseño Shakespear
  • Proyecto Centro de Interpretación: Bonavita Oficina de Buenas Ideas
  • Empresa constructora principal: Constructora Sudamericana SA
  • Subcontratos especiales: ITEP Ingenieros (cálculo estructura metálica), Ingemeco SA (ejecución arcos metálicos), Jakob (Suiza) y Webnet (provisión de mallas metálicas de grandes aviarios), ITSA Ingeniería Total (Montaje de las mallas)
  • PROCESO EN EL TIEMPO

  • Concurso de ideas: febrero 2004
  • Proyecto y documentación técnica: abril a octubre 2005
  • Licitación de las obras: junio 2006
  • Inicio de obra: septiembre 2006
  • Montaje grandes arcos aviarios: marzo a mayo 2007
  • Fin obra civil: septiembre 2007
  • Montaje malla metálica: septiembre a diciembre 2008
  • Paisajismo y escenografitas: octubre 2007 a marzo 2009
  • Adaptación de las aves: abril a julio 2009
  • Inauguración: 9 de julio 2009
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