Un nuevo lenguaje deportivo

El Speedster marca la tendencia de Opel en cuanto a estilo, diseño y seguridad
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28 de octubre de 2000  

Desde el punto de vista del diseño, el Speedster tiene todos los detalles que marcan el nuevo lenguaje del estilo deportivo de Opel.

Debido al éxito que tuvo en su presentación en el Salón de Ginebra de 1998, se decidió su fabricación en serie, con muy pocas diferencias con aquel concept car.

El diseño de este roadster deportivo es obra del australiano Nils Loeb (lo llaman Skippy, por el famoso canguro boxeador), un brillante muchacho de un poco más de 30 años, que hace 10 que trabaja en la empresa y que intervino en el diseño del Astra.

Una de las principales características del Speedster es que nació de uno de esos proyectos que salen rápido y bien. Los tiempos de desarrollo fueron fenomenalmente cortos, ya que se utilizó un chasis existente con el que se pudo mover el modelo de plastilina, en escala de 1:1, sobre sus propias ruedas. Esto facilitó la evaluación del diseño y su ajuste final.

El Opel Speedster está hecho sobre la base del Lotus Elise, pero en su fabricación es muy pequeña la similitud, ya que sólo tiene 145 piezas en común de un total de 5000.

En el chasis de aluminio, que pesa sólo 71 kilogramos, se usaron los principios del roadster inglés. La estructura cuenta con cuatro elementos principales: dos largueros y dos travesaños, que no están remachados sino pegados con un adhesivo de resina epóxica. Luego las suspensiones, la carrocería, el motor de nueva generación, la caja y los frenos (los mismos que usan el Astra Coupé y el Vectra) son de tecnología Opel.

Las suspensiones han sido modificadas a nuevo de acuerdo con las condiciones requeridas por Opel para el manejo del Speedster, es decir, una conducción netamente deportiva y segura, que permita siempre mantener el control.

El concepto está basado en los modernos autos de carrera, con paralelogramos triangulares dobles, muelles helicoidales y amortiguadores de gas en las cuatro ruedas.

Durante las pruebas de presentación, que se desarrollaron en un circuito montañoso de Stragsbourg, Alemania, tuve la oportunidad de conversar con Paul Frers, piloto oficial de Aston Martin en la década del 60, ganador de Le Mans y de F1 con Ferrari. Este hombre de 83 años, luego de probar el Speedster, me comentó que el comportamiento le había parecido fantástico y mostrando su alma de piloto agregó: "Yo le pondría más dura la suspensión y que me den más montañas".

Exterior e interior

En el dibujo resaltan las superficies tersas y pulidas. Las proporciones son extremadamente deportivas con frente y cola cortos respecto de las ruedas, lo que le entrega su aspecto agresivo.

Además, tanto las luces delanteras como las lámparas de cola consisten en elementos que semejan tubos extruidos de aluminio, lo que brinda un look técnico impactante.

Tanto las medidas (3790 mm de largo, 1708 de ancho, 1112 de alto y 2330 entre ejes) como las ruedas de 17 pulgadas, para las que Bridgestone desarrolló una cubierta especial, son las óptimas para aportar en la máxima estabilidad en rectas o curvas.

Al igual que el exterior, el interior tiene un diseño minimalista, es decir que sólo tiene lo necesario, sin redundancias. El auto no cuenta ni con dirección asistida ni con calefacción en las butacas ni con aire acondicionado.

En el habitáculo, se destaca el aluminio en los rasgos predominantes del diseño. Se usaron colores para combinar y hacer resaltar este material, que está presente en las manivelas de las ventanillas, en los rayos del volante, en el pomo de la palanca de cambios, en los reposapiés del pasajero, en los pedales del conductor y en la consola central.

El conductor cuenta con un volante muy pequeño forrado en cuero, desarrollado por Momo, que a pesar de tener un diámetro de sólo 320 mm, incorpora un airbag de gran tamaño.

Entre otros detalles se pueden destacar el botón de arranque, como en los autos de competición; el panel de instrumentos, con los relojes plateados con grafismo negro, y una plaqueta de aluminio, ubicada frente al acompañante, que contiene el número de serie de fabricación del auto.

Como equipamiento de serie, trae radio con CD player, y tapizado de asientos y puertas fabricados con un material que semeja una trama de aluminio. El tapizado de cuero, con cuatro colores a elección, figura entre los opcionales.

Seguridad y motorización

En el segmento de la seguridad se ha puesto especial énfasis. El habitáculo es muy rígido y la carrocería cuenta con estructura antichoque y absorción controlada de la energía del impacto, tanto delantero como lateral.

Detrás de los asientos, que disponen de cinturones de seguridad con pretensor pirotécnico, se colocó el arco antivuelco, y el interior de las puertas está relleno de un almohadillado para proteger a los ocupantes en caso de impacto lateral.

Además, el auto cuenta con frenos de discos ventilados de 288 mm de diámetro, con pinzas de freno de competición, servofreno y el sistema ABS.

Un detalle realmente innovador es el techo de tela, que se enrolla en forma transversal al vehículo y es de muy simple operación. Como opcional se ofrece el techo rígido.

El Speedster, que se monta por parte de Lotus Cars, en Hethel, una localidad cercana a Londres, es el primer auto deportivo de Opel que cuenta con motor central. Está propulsado por el primer miembro de la nueva generación de motores Ecotec de aluminio, que debutó en el Astra Coupé.

El motor de 2.2 litros, que pesa 138 kilogramos, es enérgico y de funcionamiento suave. Tiene una potencia máxima de 147 CV a 5800 rpm. Una de las principales características es que posee un par máximo muy bajo; el 90% de los 20,5 kgm del torque están disponibles desde las 1900 revoluciones.

Esta propiedad del torque es fenomenal. Durante las pruebas, al entrar en una curva, intenté bajar a segunda velocidad; el ingeniero de pruebas que me acompañaba frenó mi mano y me dijo: "Siga en tercera y acelere". Pensé que terminábamos paisajeando , en cambio, sentí cómo el auto doblaba como sobre rieles.

Esta potencia se transmite al piso por intermedio de una caja de cambios de cinco velocidades con selección por cable, como la que equipa el Vectra desde el año último.

En definitiva el Opel Speedster es un deportivo puro, dispuesto a brindar un comportamiento dinámico ejemplar y emociones fuertes al pisar el acelerador.

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