
Presentado en 1968 a los pocos meses de la histórica protesta estudiantil que marcó al mundo, el modelo diseñado por Pininfarina se convirtió en un ícono para la marca por sus características
Las calles de la bella París estaban agitadas en mayo y junio de 1968. Las violentas protestas estudiantiles, seguidas por una gran huelga general, no solo pusieron en jaque al gobierno de Charles De Gaulle, también encendieron el fuego (como diría Jim Morrison) de una juventud que rompió con la cultura de posguerra de sus padres (y de muchas generaciones previas) y se embarcó en la búsqueda de mayores libertades políticas y sociales, con efectos como la revolución sexual, el encumbramiento del rock como su vertiente musical y hasta el Flower Power de paz y amor de los hippies.

