
La creó Oscar Bopp, “El Entrerriano”, cuando vendió tres kilos de chorizos a los camioneros que pasaban por la zona; el local puede recibir hasta 2000 personas por día y vender más de 10.000 kilos de carne al mes
Los troncos de ñandubay alimentan un núcleo rojizo, incandescente e hipnótico, de llamas que están rodeadas de costillares, vacíos y lechones. La temperatura llega a los 70°C al momento de mayor demanda en el servicio y va disminuyendo a medida que la clientela da tregua. Pero el fuego nunca se apaga, ni siquiera de madrugada, ni siquiera los tres días al año que la parrilla de José León Suárez está cerrada por los festejos de Navidad y Año Nuevo y la conmemoración de Viernes Santo. El fuego está prendido desde aquellos choripanes de 1985.

